Juanma Moreno recibe la felicitación de Susana Díaz tras ser proclamado presidente por el Parlamento - J.M. Serrano
Cambio político en Andalucía

Juanma Moreno hace historia al ser investido presidente

Tomará posesión mañana viernes en el Parlamento y el lunes nombrará a su nuevo Gobierno

SevillaActualizado:

Muy sereno, tranquilo y seguro de su discurso estaba Juanma Moreno a pesar de ser consciente de que vivía una jornada trascendente no sólo para él y el PP, sino para todos los andaluces. Cuatro minutos antes de las cinco de la tarde de este miércoles, el líder del PP se convertía en el séptimo presidente de la Junta de Andalucía, el primero de su partido en serlo y tras una hegemonía de 37 años del PSOE. Y lo conseguía por mayoría absoluta, sumando los votos de los diputados del PP (26), los de Ciudadanos (21) y los 12 de Vox. Enfrente tiene a 50 diputados, los que suman el PSOE y Adelante Andalucía.

Durante los dos días que ha durado la sesión de investidura, Moreno ha estado arropado por numerosos cargos del PP que han copado todos los asientos auxiliares previstos para estas ocasiones en el Parlamento de Andalucía y que ayer tuvo dos apoyos significativos: el de su esposa, Manuela Villena, y el del secretario general del PP, Teodoro García Egea. Ambos asistieron a la proclamación oficial que hizo la presidenta del Parlamento del nuevo presidente andaluz e irrumpieron en aplausos como la gran mayoría de los congregados en el salón de plenos mientras que Susana Díaz, presidenta saliente, se apresuraba para acercarse al escaño de Moreno y ser la primera en felicitarlo.

Un apretón de manos que fue largo y rodeado de una enorme nube de fotógrafos dispuestos a captar la imagen del cambio. Una de las muchas que se van a ir produciendo en las próximas semanas. Pero la de este miércoles era la relevante. La alegría iba por parroquias mientras una inmensa cola —que un destacado socialista bautizó burlonamente como «qué hay de lo mío»— se hacía por los pasillos para dar un abrazo al flamante presidente.

Mientras los populares celebraban y se daban abrazos —particularmente elocuente fue el que se dieron Juan Ignacio Zoido y el socialista Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, delegado del Gobierno—, los socialistas y los de Adelante Andalucía salían discretamente por la puerta lateral. La celebración era de otros que han vivido la investidura de Juanma Moreno con todo detalle. «Tras tantos sufrimientos, ahora estamos aquí para disfrutarlo y verlo todo», decían los populares que se congregaban a la izquierda del Patio del Recibimiento del Parlamento, la zona por donde entran y salen los diputados del PP.

Frente a Susana Díaz

Juanma Moreno debatió, manteniendo el tono pausado del día anterior, con una soltura que no siempre ha derrochado en sus debates en la anterior legislatura. Particularmente inspirado estuvo en su cara a cara con Susana Díaz quien ayer se estrenaba en su nuevo rol. «La humildad ha derrotado a la soberbia» le dijo Moreno a la presidenta saliente en su turno de cierre del debate, un privilegio que hasta ahora le correspondía a ella pero que Moreno supo aprovechar.

La presidenta saliente mostró que está dispuesta a reinventarse e inició su andadura como líder de la oposición buscando, además, ser el referente de la alternativa al actual Gobierno. Un papel que se disputa con Teresa Rodríguez y Adelante Andalucía. Susana Díaz tiene claro su espacio: las mujeres y el andalucismo; mientras que Teresa Rodríguez concilia esas banderas con su defensa de la clase trabajadora.

Por cierto que la lideresa de Podemos fue la protagonista involuntaria de la jornada. En su octavo mes de embarazo, sufrió una bajada de azúcar sin consecuencias al término de la intervención de Ciudadanos y fue atendida por dos médicos, un diputado de Vox, y el alcalde de Algeciras, el popular José Ignacio Landaluce. Tras su paso por el hospital, se marchó a su casa de Cádiz tras delegar su voto en un compañero de bancada. Curiosamente, que el voto de Teresa Rodríguez fue el primer NO que recibió la candidatura de Juanma Moreno a la Junta.

Había espectación por ver cómo afrontaba Juanma Moreno su debate frente al discurso sin matices del juez Serrano, el portavoz de Vox, formación cuyos votos eran imprescindibles para lograr su investidura. Moreno les ofreció la mano, «le pido que encapsulemos esas diferencias razonables y nos fijemos en los puntos de encuentro» y evitó entrar en asuntos demasiado espinosos. En el capítulo de concesiones, se avino a condenar «los ataques» que sufren todas las fuerzas políticas de la Cámara, una generalidad que Vox se tomó por lo personal y fue suficiente para colmar sus aspiraciones.

La empatía con Vox correspondió a Carmen Crespo, la portavoz del PP, quien reclamó dejar de lado la «demagogia política» porque «cualquier español de buena fe preferiría pactar con los representantes de Ortega Lara que con los del líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi». «Déjense de cinismo político».

Juanma Moreno dedicará la jornada de este jueves a preparar su toma de posesión que será mañana viernes en el inicio de un nuevo ciclo político que no será nada fácil y que lo convertirá en el barón del PPcon más poder institucional dentro de su partido. Consciente de esa realidad, el líder popular aprovechó el foco mediático —el Parlamento está tomado por los platós de todas las televisiones nacionales— para revindicarse también como líder. «El que manda en el PP andaluz soy yo para que usted lo sepa» le dijo a Susana Díaz en un mensaje que tenía carga de profundidad interna tras las dificultades que ha sorteado desde que llegó a Andalucía en 2014. Ahora es el presidente de la Junta.