El presidente de la Junta, Juanma Moreno, junto a los diseñadores Victorio y Lucchino el miércoles 5 en Sevilla
El presidente de la Junta, Juanma Moreno, junto a los diseñadores Victorio y Lucchino el miércoles 5 en Sevilla - EFE
Gobierno andaluz

Juanma Moreno lidera las negociaciones para aprobar el presupuesto en Andalucía

El Ejecutivo prorrogará las cuentas de 2018 y se centrará en las de 2020 si no saca su proyecto hacia delante

SevillaActualizado:

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, lidera las negociaciones con Vox para poder aprobar los presupuestos de la comunidad para este 2019. Mientras trata de alcanzar algún acuerdo con Vox —que confirmó ayer que presenta el jueves 6 una enmienda a la totalidad de las cuentas—, Moreno pidió ayer «serenidad y calma» porque, asegura, el acuerdo aún es posible.

De hecho, el presidente de la Junta no se imagina «que después de esperar cuarenta años para cambiar Andalucía, a la primera de cambio, cuando llevamos cuatro meses, nos echaran abajo los presupuestos». Para evitar esa posibilidad, Moreno aseguró que hay reuniones y «relaciones fluidas» con Vox por parte del PP y del consejero de Hacienda, Juan Bravo.

En todo caso, indican fuentes del Gobierno andaluz, el que Vox presente hoy la enmienda a la totalidad de los presupuestos no quiere decir que no se puedan aprobar las cuentas en el pleno que ha de debatirlas el próximo miércoles. Explican que la formación de Santiago Abascal puede retirar su iniciativa hasta justo antes del debate, de modo que el Gobierno andaluz tiene de margen para negociar hasta el 12 de junio.

En todo caso, la enmienda de Vox viene a sumarse a la de Adelante Andalucía y la del PSOE, que tiene previsto registrar también hoy. Según el reglamento de la Cámara, todas las enmiendas se votan a la vez, de modo que, si Vox no retira la suya y la vota, los presupuestos quedarían rechazados dentro de una semana.

Este escenario, aseguran fuentes del Gobierno, no es catastrófico. Aunque trastoca los planes del Ejecutivo, hay un «plan B». Si no pueden aprobar las cuentas de este 2019, el Ejecutivo se propone prorrogar los presupuestos del año pasado y ponerse a trabajar cuanto antes en los del 2020.

No pierden la esperanza

Y, además, desde el Gobierno de Juanma Moreno no pierden la esperanza de que las negociaciones con Vox lleguen a buen puerto antes del miércoles próximo. Así, el consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno andaluz, Elías Bendodo, aseguró ayer que «el presupuesto es una negociación permanente y, por tanto, hasta el último minuto habrá que estar hablando, proponiendo, siendo flexibles y enriqueciendo el presupuesto entre todos. Negociaremos con enmienda a la totalidad y sin enmienda a la totalidad», subrayó.

Por su parte, el PSOE hace una lectura que va más allá de la aprobación o no de las cuentas andaluzas el próximo miércoles. Los socialistas aseguran que esta negociación de última hora entre PP, Ciudadanos y Vox demuestra que el Ejecutivo andaluz es «débil, frágil e inestable». Para el PSOE, esta es la primera «prueba de fuego» a la que se ve sometido el Gobierno de coalición y le está costando pasarla.

Además, según explicó ayer el secretario de Organización del PSOE andaluz, Juan Cornejo, el proyecto de la Ley de Presupuestos para este año renuncia a la creación de empleo, al tiempo que reduce las partidas para familia en un 32 por ciento (140 millones) y «fomentan el negocio de la educación y la sanidad privadas».

Juan Marín, vicepresidente de la Junta y líder de Ciudadanos en Andalucía, también habló ayer sobre las cuentas andaluzas. Así, pidió que impere «la sensatez» en el seno de Vox para que «se pueda retomar» la negociación de los presupuestos. Además, el dirigente naranja expresó su deseo de que las fuerzas políticas desliguen el debate de las cuentas andaluzas de las demás negociaciones políticas que se llevan a cabo ahora mismo en España para configurar ayuntamientos, diputaciones y gobiernos autonómicos.

Por su parte, desde Adelante Andalucía cargaron ayer con dureza contra Juan Marín, al que Ángela Aguilera tachó de «camaleónico». «Está dispuesto a sentarse con el mismo diablo si hiciera falta», indicó la diputada de izquierdas. «Ciudadanos ya no tiene ningún problema en sentarse con el fascismo español», añadió.