Juanma Moreno y Juan Marín, en la firma del acuerdo - J. M. Serrano. Vídeo: Atlas

Juanma Moreno presidirá el primer Gobierno sin socialistas en la Junta

El PP firma con Cs y asegura con otro acuerdo el apoyo de Vox a la investidura, que saldrá por mayoría absoluta

SevillaActualizado:

El cambio político en Andalucía que mandataron las urnas el 2 de diciembre se hará realidad gracias al acuerdo firmado ayer por PP y Ciudadanos para formar un Ejecutivo de coalición sobre el programa de Gobierno de 90 puntos consensuado por ambos partidos y el apoyo que ayer confirmaba Vox a la investidura de Juanma Moreno. El líder regional del PP se convertirá la próxima semana en el primer presidente andaluz no socialista de las últimas cuatro décadas, con los votos de los 26 parlamentarios populares -la más baja representación del PP andaluz desde su crisis de los noventa- los 21 escaños de Cs y los 12 votos de Vox, que estrena representación en la Cámara como llave del cambio político gracias a la firma ayer de un acuerdo con el PP de 37 iniciativas a desarrollar durante la XI Legislatura.

El acuerdo a dos bandas se formalizaba antes de que la presidenta del Parlamento, Marta Bosquet, inicie hoy la ronda de consultas con los partidos políticos para proponer candidato a la investidura. Juanma Moreno será el elegido, aunque el PSOE proponga como anunció ayer a Susana Díaz a la reelección por ser la candidata más votada, a pesar de no tener asegurado siquiera el apoyo de los diputados de Adelante Andalucía (Podemos-IU), cuyos líderes pedían a la dirección socialista buscar un candidato de consenso por si fracasaba el pacto «de las derechas». Era el último intento a la desesperada por evitar un cambio que pocos descartaban ayer, a pesar de la excentricidad de Vox para encarecer sus votos con la propuesta de 19 puntos que parecía bloquear el acuerdo en la noche del martes. Juanma Moreno será investido presidente dentro de una semana con mayoría absoluta en primera votación.

Si la dinámica del futuro Gobierno andaluz es la que ha presidido las negociaciones entre PP y Ciudadanos les irá bien. Ambas delegaciones han cumplido los objetivos de forma escrupulosa tanto en lo que se refiere al programa de Gobierno como a la estructura del Ejecutivo del que se avanzarán detalles este fin de semana tras desvelarse -y así consta en el acuerdo firmado ayer- que tendrá menos consejerías y delegaciones territoriales que el actual en funciones. PP y Cs han acordado asimismo que la gestión sea coordinada. No habrá departamentos estancos gobernados por siglas políticas. Todas las decisiones del Gobierno serán consensuadas y la autoría será de la marca Gobierno andaluz.

El liderazgo de García Egea

El camino no ha sido fácil. Ciudadanos tuvo que ganarse el acuerdo para presidir la Mesa del Parlamento otorgando a Vox una secretaría. Al PP le tocaba amarrar los votos de los de Abascal para la investidura. En todo el proceso ha destacado el papel desarrollado por el secretario general de los populares, Teodoro García Egea, que durante el último mes ha llevado el peso de la negociación a dos bandas, un proceso que culminaba en la tarde de ayer en Sevilla con sendos anuncios de acuerdo en menos de dos horas.

Atrás quedó la extraña negociación de la tarde del martes en la que Vox propuso un acuerdo de 19 puntos calificado de «inaceptable» por Génova. El escollo que planteaban las exigencias de Vox relativas a la derogación de las leyes de violencia de género, igualdad o Lgtbi, por no hablar de la expulsión de 52.000 inmigrante ilegales o el cambio del Día de Andalucía por el 2 de enero, el final de la Reconquista, sembró nervios en los barones del PP por el desgaste que estaban sufriendo las siglas en la negociación andaluza.

Vox captó toda la atención de la negociación con la intención de rentabilizar mediáticamente su papel en el cambio político andaluz. Con el antecedente del martes, muchos dudaban de los mensajes de tranquilidad que llegaban desde dentro de la mesa de negociación asegurando que habría acuerdo. Ayer, la negociación continuaba por la mañana en Madrid y se culminaba por la tarde en Sevilla por los mismos actores como si el guión ya hubiera sido pactado con antelación para favorecer el clímax dramático del anuncio del cambio político.

PP y Vox firmaban en Sevilla un documento de 37 puntos independiente al pactado con Ciudadanos pero que prácticamente es compatible con el programa del futuro Gobierno. El acuerdo llegaba sin forzar la foto con Cs y sin que el partido de Rivera tenga que asumir los compromisos acordados por el PP. Entre los puntos más destacados está la sustitución de la Ley de Memoria Histórica por una «Ley de Concordia». También el compromiso de crear una consejería de Familia, extremo que no venía recogido en el acuerdo de Gobierno, aunque los programas de PP y Cs incluyen un tratamiento especial a las políticas dirigidas a la familia.

El PP y Ciudadanos logran tras la negociación salvaguardar la identidad del Gobierno de coalición. Vox ha gozado del protagonismo que perseguía para rentabilizar su apoyo. El cambio andaluz avanza como una nueva experiencia que promete alterar el panorama político español, la convivencia interna del PSOE y generar la más iracunda reacción de los partidos de la izquierda radical dedicados desde anoche en las redes a reducir su trascendencia a una involución hacia el fascismo.