El juicio de la pieza política del caso ERE
El juicio de la pieza política del caso ERE - POOL
CASO ERE ANDALUCÍA

El juicio del caso ERE se reprograma y quita presión a la campaña de las elecciones en Andalucía

El tribunal se ampara en el retraso de la prueba para programar más sesiones semanales

SevillaActualizado:

El tribunal que juzga a los expresidente de la Junta de Andalucía Manuel Chaves y José Antonio Griñán pisa al máximo el acelerador en el proceso del caso ERE. El objetivo es acabar las vistas «al final de noviembre» como sea, incluso programando sesiones adicionales «hasta los sábados» si hiciera falta. A pesar de que algunos abogados se han mostrado en contra porque tienen declaraciones y señalamientos en otros procesos judiciales, el magistrado Juan Antonio Calle ha fijado sesiones todos los días de la semana (los lunes, jueves y viernes en sesiones matutinas y los martes y miércoles durante la mañana y la tarde) entre el 16 y 26 de octubre (ahora se celebran de lunes a miércoles de mañana y los martes de mañana y tarde). El presidente de la sala rebatió las quejas asegurando que el juicio fue señalado «con anterioridad y tiene preferencia».

Como consecuencia de esta nueva programación, la lectura de los informes finales de las acusaciones (Fiscalía, PP andaluz y Manos Limpias) con las peticiones de las penas se producirán en los primeros días de noviembre. No coincidirán con la campaña de las elecciones autonómicas que comienza el 16 de noviembre hasta la votación del 2 de diciembre. En la providencia que elevó el tribunal a las partes sobre el calendario de sesiones se estimaba el fin de la fase de prueba a finales de octubre.

El magistrado aseguró ayer que las declaraciones de los peritos (la llamada prueba pericial) «se están extendiendo mucho más de lo que era de prever y de lo deseable porque se están reiterando cuestiones no una, no dos, no tres, sino no sé ya cuántas veces». «Estamos al límite de cumplir el calendario si se reconduce la prueba pericial», se justificó el juez. A ello se suma que dos peritos, Juan Ramallo (propuesto por la exconsejera Magdalena Álvarez) y Juan Zornoza (propuesto por Griñán), tienen dos viajes previstos a finales de octubre que les impide asistir al juicio durante días, según anunció ayer el letrado de Álvarez.

La celebración de sesiones todos los días de la semana empuja a un calendario de trabajo diabólico a las partes, especialmente a los fiscales y al PP, que serán los primeros en presentar sus informes finales ante el tribunal y tendrán que trabajar a contrarreloj para redactarlas.

Interferencias

La abogada Lourdes Fuster, que ejerce la acusación del PP-A, aseguró, tras conocer el cambio, que «las defensas quieren contribuir a la campaña electoral de Susana Díaz». «Con motivo del sorpresivo anuncio, pero no casual, del viaje de dos peritos a final de octubre que debía estar ya previsto, las defensas quieren contribuir a la campaña electoral de la dirigente socialista, provocando un aumento de sesiones semanales». «Intentan adelantar» la presentación de las conclusiones definitivas de las partes, para que éstas y la finalización del juicio «no coincidan con la campaña electoral».

El tribunal ha tomado esta decisión de fijar dos jornadas semanales más tras una tensa reunión informal mantenida con las partes al término de la sesión de ayer. Las defensas han manifestado a los medios que confían en que las sesiones adicionales terminen cuando concluya la prueba pericial, a la que seguirá la presentación de las pruebas documentales por las defensas y las acusaciones, según informa Europa Press. El magistrado dejó en el aire la posibilidad de eliminar las nuevas sesiones dependiendo del desarrollo del juicio.