La Junta quiere controlar el reparto de alimentos en Andalucía
El vicepresidente de la Junta, Diego Valderas - Juan Flores

La Junta quiere controlar el reparto de alimentos en Andalucía

Valderas reunió a Cruz Roja, Cáritas y el Banco de Alimentos para mejorar su labor con un plan que dirigiría la Junta

MÁLAGA Actualizado:

Izquierda Unida ha iniciado movimientos para controlar el reparto de alimentos en Andalucía que hasta el momento han venido realizando con gran profesionalidad colectivos sociales. Una maniobra que se fraguaría con un supuesto Plan de alimentos andaluz que está en una fase embrionaria y que las principales organizaciones observan con escepticismo porque consideran una estrategia para politizar una labor que es reconocida por la sociedad.

Según ha podido confirmar ABC con distintas fuentes, el coordinador de IU y vicepresidente de la Junta de Andalucía, Diego Valderas, encabeza esta «cruzada» porque la Administración regional colabore en el reparto de alimentos a los más desfavorecidos alegando la necesidad de mejorar la distribución para que llegue a más personas. Un anhelo para el que ha iniciado una ronda de contactos con Bancos de Alimentos, Cruz Roja y, sorprendentemente, por ser una organización con un espíritu católico, Cáritas Diocesana.

La reunión en la que Valderas descubrió sus cartas se produjo a finales de noviembre en Sevilla. El secretario del vicepresidente autonómico se puso en contacto días antes con los responsables en la comunidad de los tres colectivos sociales citados para mantener un encuentro. «Nos dijeron que el objetivo de la reunión era explicarle cuál la situación de la pobreza en Andalucía», señaló una de las fuentes consultadas, «pero nos encontramos con que las intenciones eran otras».

En la mesa se encontraban Diego Valderas; el responsable de los Bancos de Alimentos andaluces, Javier Peña; el vicepresidente de Cáritas Diocesana en la comunidad y secretario general de la delegación de Sevilla, Juan Arredondo; y un responsable regional de Cruz Roja.

«Cuando se inició el encuentro, nos dimos cuenta que no hacíamos nada allí, ya que la intención del vicepresidente es poner en marcha una especie de Plan de alimentos andaluz y nosotros no nos dedicamos a eso», señaló uno de los asistentes, que expresó su contrariedad por el hecho de que se mantuviese «una reunión con un contenido distinto al que se había pactado». «Sólo se habló de ese asunto y nada o muy poco sobre los crecientes índices de pobreza en la comunidad», insistieron.

Otra fuente precisó que se habló de la posibilidad de una partida económica para 2013 que podría destinarse a los Bancos de Alimentos, condicionada a una colaboración de la Administración autonómica con las asociaciones, pero que se iría gestando en reuniones posteriores.

Las fuentes consultadas señalaron su extrañeza por este paso dado por Valderas y no ocultaron sus sospechas de que detrás del mismo existiesen intereses políticos. «Afirman que quieren colaborar para que la ayuda llegue mejor a todo el mundo, como si hasta ahora se hubiese hecho mal», lamentaron.

«Esta labor no debe estar politizada en ningún grado», recalcaron, para añadir que las preocupaciones tienen que ir «más allá de una foto». El ofrecimiento de «colaboración» es visto por las asociaciones como un posible mecanismo de control por parte de Izquierda Unida, algo a lo que no están dispuestos.

Un miembro de una de las organizaciones presentes en la reunión aclaró los peligros de dejar que los políticos se involucren directamente en los acuerdos sobre el reparto de alimentos a los más necesitados: «Nos dedicamos a ayudar a los demás y, aunque agradecemos cualquier ayuda sincera, creemos que es más positivo que la clase política se mantenga alejada de las tomas de decisiones».

Esta decisión, en parte, está motivada por el efecto negativo que la implicación de un partido político puede generar en su función. Consideran que no se podrían evitar unas sospechas de favoritismo que socavarían su credibilidad.

«Es necesario que mantengamos una independencia absoluta y seguir adoptando nuestras resoluciones con total libertad, sin “recomendaciones” de ningún partido», concluyeron. «No creo que a Administración regional tenga que hacer otra cosa que prestar su apoyo a los colectivos sociales», señalaron desde una de las asociaciones que participaron en la reunión con Diego Valderas y que recordaron la delicada tesitura en la que Izquierda Unida puso a todos con su apoyo a los asaltos de supermercado del sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT). Las fuentes consultados no ocultaron su escepticismo por este repentino interés del vicepresidente autonómico de «colaborar» con el reparto de alimentos y se dirigieron a toda la clase política que se deje de «luchas partidistas» en un momento tan delicado. «Es necesario que se sienten en la mesa y hagan cosas concretas, porque anuncian mucho y cumplen poco», criticaron, para añadir que «el reparto de alimentos se seguirá haciendo igual de bien que hasta ahora».