Alumnos en clase
Alumnos en clase - ABC

La Junta solo destina un euro de cada diez para la educación concertada en Andalucía

Es una de las regiones que menos dinero destina a estos centros, aunque aglutina el 20% de los alumnos, según un informe comparativo del Ministerio

Sevilla Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Uno de cada cinco alumnos en Andalucía estudia en un centro privado concertado. Sin embargo, la financiación pública de la Junta de Andalucía no llega a estos colegios en una proporción análoga. Según el informe «Sistema estatal de indicadores de la educación 2018» que edita el Ministerio de Educación y Formación Profesional, en la Comunidad se destina a este tipo de centros, que suelen estar gestionados por congregaciones e instituciones religiosas, sólo uno de cada diez euros que invierte en la educación.

En total fueron 746,9 millones de euros en el ejercicio de 2015, el último en el que hay datos comparativos por autonomías. Es la cuarta comunidad que menos proporción de fondos transfiere a estos centros privados (un 10%), en su mayoría de carácter confesional. El gasto público está estancado desde hace años. Estas cifras colocan a Andalucía en la cola del gasto público en esta enseñanza. Sólo están por encima Castilla-La Mancha (9,1 %), Canarias (8,1) y Extremadura (8,0). La concertada recibe en Andalucía la mitad de fondos públicos de las comunidades que más apuestan por este tipo de enseñanza: País Vasco (24,4%), la Comunidad Foral de Navarra (21,1%) y Madrid (19,6%).

El informe también analiza el peso del alumnado por tipos de centro. En Andalucía la concertada es la opción elegida por el 19,5 por ciento de los niños que cursan Educación Primaria, mientras que el 77% opta por la enseñanza pública y el 3,5% prefiere los centros privados no subvencionados. En la Educación Secundaria Obligatoria, la concertada tiene más implantación. El 21,8 por ciento de sus alumnos están inscritos en este tipo de centros privados subvencionados. La Junta sufraga, a través de transferencias anuales, tanto los sueldos de los profesores como los gastos corrientes. Por este motivo, ajustan su funcionamiento a las mismas normas que los centros públicos.

Prácticamente, la totalidad del importe destinado a conciertos y subvenciones corresponde al gasto efectuado por las comunidades autónomas. El Ministerio de Educación el 1% de su gasto total en educación a este concepto.

Quejas del sector

El dinero destinado es, a todas luces, «insuficiente», a juicio del secretario general de la Federación Andaluza de Centros de Enseñanza Privada (CECE-Andalucía), Rafael Caamaño. «Este porcentaje quiere decir que el 90% de los fondos públicos de educación se destina a los colegios públicos y sólo el 10% a los privados», aclara.

El secretario, además, se queja de la situación de total desigualdad que sufren los colegios concertados frente a los públicos, ya que «toda la ayuda que reciben los colegios concertados proviene de lo que está previsto en los Presupuestos Generales del Estado. La Junta de Andalucía no aporta nada a estos centros, mientras que en otras comunidades autónomas sí existe una ayuda por parte de la administración autonómica».

No obstante, los centros concertados están habituados a lidiar con estas dificultades y, como manifiesta Caamaño, «cuando un centro concertado quiere desarrollar programas educativos, programas especiales, programas para la mejora de calidad... Debemos administrarnos nosotros mismos, mientras que la Junta de Andalucía apoya económicamente estos programas en los centros públicos».

Por su parte, el presidente de la Asociación Andaluza de Centros de Enseñanza de la Economía Social (ACES), Miguel Vega, aclara que «la única ayuda que reciben de la Junta de Andalucía está destinada al equipo docente, pero nada más».

Esta ayuda se trata de un complemento de analogía retributiva, para igualar el sueldo de los docentes del ámbito concertado al de la pública. «Esta ayuda incrementa en 400 euros el salario de un profesor y así, lo iguala al sueldo que percibe un profesor de colegio público al 100%. Pero este complemento se aplica sólo en caso del equipo docente, el resto del personal queda excluido», aclara Vega.

Becas y ayudas

Otro asunto que pone de manifiesto las diferencias que existen entre la educación pública y la concertada es que los alumnos de centros públicos pueden solicitar becas a la Junta y ayudas al comedor, amén de otras subvenciones que existen para las necesidades particulares de las familias. Sin embargo, «la única beca que puede solicitar un alumno de un colegio concertado es la existente a nivel estatal», reclama Miguel Vega.

Además, alude a que los alumnos «no reciben ayudas ni de comedor, sólo las pueden solicitar los centros concertados que contemplen la educación especial, planes de enseñanza compensatoria o algún programa especial».

El secretario general de Escuelas Católicas de Andalucía (ECA), Carlos Ruiz, recuerda que «el coste total por alumno en los centros públicos es de media 6.940 euros, coste que la Administración pública financia en su totalidad, según el informe anual «Datos y cifras del Curso Escolar 2014-2015» del Ministerio de Educación. Sin embargo, en el caso de un centro concertado, la Administración financia prácticamente la mitad de esa cifra quedándose por debajo de 2.900 euros. Si la educación concertada no existiese, se dispararía el precio de la pública».

Rafael Caamaño recuerda las cifras del informe PISA que demuestran que «los alumnos de colegios privados obtienen mejores resultados que los de los colegios públicos». Lo que significa que ofrecemos «enseñanza de más calidad con menos recursos».

El informe del Ministerio de Eduación también analiza el gasto público por alumno en centros públicos según los niveles de enseñanza. Según este indicador, Andalucía es la segunda que menos invierte por escolar después de Madrid, aunque también es la comunidad más densamente poblada, por lo que requiere un mayor esfuerzo financiero. En concreto, cada alumno andaluz cuesta a la Administración 4.735 euros. En Madrid son 4.593 euros. La media nacional de gasto público por alumno se sitúa en 5.436 euros.