Pedro Sánchez enseña una carta - ATRESMEDIA

La mentira de la carta de Pedro Sánchez en el debate: la Junta de Andalucía nunca ha pedido datos de trabajadores

Acusó al gobierno andaluz formado por el PP y Ciudadanos de perseguir a los trabajadores que luchan contra la violencia de género enseñando una misiva de un particular

Sevilla/MadridActualizado:

La política de España ha estado marcada en los últimos días por los debates televisivos relacionados con las elecciones nacionales de este domingo. El lunes, en TVE, y este martes, en Atresmedia, Pedro Sánchez, Pablo Casado, Albert Rivera y Pablo Iglesias trataron diferentes temas de actualidad. Y, más allá de las encuestas sobre quiénes han sido los ganadores y los perdedores de estos dos «cara a cara», lo que más repercusión está teniendo son los asuntos polémicos, teniendo uno de ellos como protagonista a la Junta de Andalucía. O eso, al menos, es lo que intentó anoche Pedro Sánchez al acusar a PP y Ciudadanos de elaborar una «lista negra» de los trabajadores que luchan contra la violencia de género en Andalucía.

El presidente del Gobierno mostró una carta que presentó como «de la Junta de Andalucía» en el momento del debate en el que se trató la violencia de género. Y todo, para acusar a PP y Ciudadanos de plegarse a Vox en esta materia. «Su Consejería manda circulares a los médicos, a los psicólogos y a los trabajadores sociales para hacer una lista negra no de los potenciales trabajadores, sino de aquellos que luchan contra la violencia de género. Esta es vuestra Consejería. Esto es una vergüenza y es decepcionante por su parte», dijo Pedro Sánchez.

Imagen de la carta que mostró Pedro Sánchez
Imagen de la carta que mostró Pedro Sánchez - ABC

Pero la realidad es otra muy diferente. Para empezar, porque la carta que enseñó el presidente del Gobierno no fue una petición de datos de la Junta de Andalucía, sino que varios particulares enviaron la petición de esta información a través del Portal de Transparencia e información pública. Así, la Junta de Andalucía, siguiendo el protocolo de Transparencia, tiene obligación por ley de notificar las peticiones de información tramitadas a través de este portal.

Toda esta polémica de petición de datos surgió cuando Vox le solicitó al Parlamento andaluz una relación detallada con nombres, apellidos y número de colegiado de los trabajadores de las áreas que luchan contra la violencia machista. Todo fue a más cuando dicha solicitud fue rechazada por la Mesa del Parlamento a finales de febrero -como adelantó ABC- amparándose en que podría vulnerar el derecho a la protección de datos. Y fue entonces cuando siete particulares realizaron, a título personal, la petición de información que mostró Pedro Sánchez como si fuera una carta de la Junta de Andalucía.

La respuesta de la Junta

El vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín, no ha tardado en contestar al presidente del Gobierno. En una intervención en la Cadena Cope, el líder andaluz de Ciudadanos ha asegurado que el documento presentado ayer por Pedro Sánchez durante el debate sobre unas supuestas «listas negras» en la Junta «es una mentira como una catedral». Juan Marín ve «grave» que Pedro Sánchez presente un documento que «sabía que era falso». Explicó que el protocolo de ley de transparencia obliga a la Junta a que, cuando hay una petición para pedir información sobre alguien, en este caso de funcionarios público, hay que informarle.

Asimismo, señaló que «la carta que presentó era eso, informar a esa persona que se había pedido información sobre ella». El vicepresidente de la Junta de Andalucía añadió que «en ningún caso se ha saltado la ley de protección de datos y el artículo 16 sobre la intimidad de las personas. Otra cosa es que se facilite el número de personas que presta este servicio, pero en ningún caso su nombre, su DNI o si es hombre o mujer».

Por último, sobre las informaciones que indicaban que las personas que trabajaban en estos tribunales de violencia machista no estaban cualificadas, Juan Marín ha asegurado que «es falso. Son personas que tienen sus titulaciones. Es verdad que un 40% de estas personas no estaban colegiadas, pero todos ellos son profesionales».