Una técnico en el laboratorio municipal de Sevilla que analizó la carne con listeria - J.M. SERRANO

LISTERIOSISSalud busca listeria en los comercios que vendieron la carne mechada contaminada

La Junta de Andalucía trata de evitar la contaminación cruzada a otros productos y revisa las máquinas de corte de los establecimientos

A. R. Vega/ M. Moguer
SevillaActualizado:

La Consejería de Salud de la Junta ha ordenado a los técnicos que inspeccionan los establecimientos donde se vendió la carne mechada contaminada con listeria que revisen las máquinas de corte, cuchillos y tablas que emplean para embutidos y otros productos cárnicos.

El objetivo es evitar que se pueda transmitir la bacteria listeria monocytogenes a otros alimentos dispensados en los centenares de charcuterías y comercios que dispensaban al corte la carne mechada de la marca «La Mechá» en Andalucía, el agente causante del mayor brote de listeriosis de España. La infección ha dejado ya 150 casos de afectados en Andalucía, Extremadura, Madrid, Cataluña y Aragón.

La idea es acotar al máximo las posibilidades de que se produzca una contaminación cruzada, según confirmó a ABC la Consejería de Salud. Para ello se están inspeccionando todos los comercios en los que se distribuyó la carne en Andalucía, atendiendo al listado de 140 páginas con la base de datos de clientes que la empresa sevillana que fabricó la carne infectada, Magrudis, facilitó a la Administración autonómica el viernes 16, un día después de que la Junta activara la alerta sanitaria, retirara del mercado la carne infectada y paralizara su producción.

Para limitar que la listeria pueda transferirse a otros alimentos, la Consejería de Salud ha ordenado la retirada del resto de productos del mismo fabricante de la carne mechada infectada. La paralización cautelar afecta también al lomo con pimentón, lomo al jerez, chicharrón, manteca colorá, pringá, zurrapa de hígado, crema mechá y zurrapa de lomo, que salían de la misma planta de envasado.

Salud está investigando en qué momento de la cadena de producción se originó el contagio. Sospecha que ocurrió en la fase posterior al horneado porque la carne se calienta temperaturas de 84 grados que destruyen la bacteria.

Lotes muy repartidos

La carne mechada traspasó las fronteras de Andalucía y llegó a otras comunidades: 225 kilogramos en Madrid, que a su vez se repartieron en pequeñas partidas por Castilla-La Mancha, Castilla y León; 10 kilos en Badajoz y un lote viajó hasta la localidad tinerfeña de Adeje. Esto explica la rápida propagación de la enfermedad por el mapa de España, aunque en la mayoría de los casos se trata de personas que consumieron la carne mechada durante una visita a la capital andaluza. La ministra de Sanidad en funciones, María Luisa Carcedo, indicaba ayer que «evidentemente ha fallado algún procedimiento de los establecidos» para evitar que se produzca la listeriosis.

El brote tiene su epicentro en Andalucía y, en concreto, en Sevilla. De los 150 casos confirmados en España, 132 están localizados en Andalucía, el 81,6 por ciento se dan en Sevilla, con 107 afectados. El número de pacientes hospitalizados se estabiliza: son 53 (el mismo que el día anterior). De ellos, 23 son mujeres embarazadas, cinco más que el pasado lunes, según los datos actualizados que suministró el Gobierno andaluz al término de la reunión del gabinete de seguimiento del brote, que estuvo presidida por el jefe del Ejecutivo, Juanma Moreno. El responsable del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Virgen del Rocío, José Miguel Cisneros, llamó ayer a la calma a la población e insistió en que «sólo tienen que estar preocupados quienes hayan consumido el producto identificado como contaminado por listeria».

Lejos de amainar, la tormenta política arrecia. Para aplacarla, el presidente de la Junta salió al paso de las críticas para defender la gestión de esta crisis sanitaria y destacó la «coordinación, el seguimiento constante y la total transparencia» con que se está actuando desde la Consejería de Salud.

Desfase de «dos o tres días»

Poco antes, en una entrevista en la cadena Cope, su consejero Jesús Aguirre reconocía que «a lo mejor ha habido dos o tres días de desfase» en la detección del origen del contagio por listeria, pero apuntaba que, comparado con brotes ocurridos en otros lugares, ha sido la actuación «más rápida». El argumento no convenció al PSOE, Adelante Andalucía y la asociación de consumidores Facua, que tildaron de «negligente» la gestión del brote y esta última organización incluso pidió su dimisión.

Desde el Ejecutivo andaluz quieren rebajar la escalada de tensión que ha generado la publicación de un informe interno de la Consejería de Salud que desvelaba un «error» en la identificación de las muestras que retrasó cuatro días la retirada del embutido y de la que la Administración autonómica y el Ayuntamiento, competente en inspección y seguridad alimentaria, se echan las culpas.

El consejero lo explicó de este modo en una entrevista en la primera cadena estatal. A la Junta le llegó una información telefónica de un producto como posible contaminante -una empresa de Málaga- pero, tras la inspección, se comprobó que «era imposible» que se tratara de ese caso. Se verificó que el foco estaba en la carne de «La Mechá», por lo que el día 14 fue inmovilizada, advirtió. Sin querer echar más leña al fuego, sí avanzó que había pedido al Ayuntamiento de Sevilla las actas de inspección de la empresa Magrudis, revisión «que tiene la obligación de ser anual».

Desde el Consistorio hispalense replicaron que no les consta petición oficial de dichas actas, defendieron su actuación y negaron cualquie retraso. El responsable del Laboratorio Municipal, el microbiólogo José Javier Ibáñez, indicó que la actuación de su equipo fue «correcta y bastante rápida» y la detección de la bacteria, temprana. Para defenderse, el Ayuntamiento mostró a un grupo de periodistas el proceso completo de inspección. Los técnicos reciben y etiquetan una a una cada muestra. Después estudian si hay rastro de bacterias. En esa fase se detectó el pasado día 9 que una de las muestras enviadas por la Junta contenía listeria. El Ayuntamiento hispalense remarcó que sus actuaciones inspectoras se ajustan estrictamente a lo que marca la legislación.