María Márquez
María Márquez - ABC
Elecciones generales 28A

María Márquez: «Partido Popular y Ciudadanos quieren privatizar y repartir el negocio»

Filóloga de profesión, defiende el uso del femenino genérico y asegura que la confluencia Podemos-IU tiene buena salud

A. R. Vega
SevillaActualizado:

María Márquez es la candidata de Unidas Podemos por Sevilla en las elecciones generales del 28 de abril. Convencida de que las condiciones que les llevaron a la política siguen siendo las mismas, esta filóloga quiere «justicia» para Andalucía, una tierra, que, asegura, se merece estar a la cabeza de España.

¿Qué lleva a una doctora de Filología a lanzarse a la arena política?

Ahora me lanzo a la política institucional, pero siempre he participado activamente en la política, con un compromiso social en el ámbito que me es propio, la educación.

¿Cuál cree que es la principal carencia que tiene Sevilla, provincia por la que se presenta?

Sin ninguna duda, es el paro y la precariedad laboral, que condenan a muchos andaluces, incluidos a los que tienen trabajo, a la pobreza o a la angustia permanente de no poder afrontar ningún gasto imprevisto.

¿Y cuál su principal promesa con esta tierra?

Esta tierra se merece justicia, no somos poco productivos ni nos falta iniciativa lo que nos han faltado son las mismas oportunidades. Nos merecemos estar a la cabeza, porque nos sobran recursos naturales y humanos, lo que ha faltado es voluntad política para poner a esta tierra donde le corresponde. Mi compromiso siempre ha sido y será devolver la dignidad a Andalucía, dotarla de recursos económicos para que se desarrolle en todo su potencial económico y social.

¿Cree que el uso de la lengua española es machista?

El masculino genérico es el género no marcado de nuestra lengua, y, por tanto, el que puede hacer una referencia global cuando el «sexo», en el caso de los sustantivos con referencia animada, especialmente humana, no es relevante. Eso es cierto, como también lo es que ha habido un uso abusivo del masculino genérico. Es totalmente legítimo utilizar en un contexto político el femenino como herramienta para llamar la atención sobre esa ausencia prolongada de la mujer en la esfera pública y en el ámbito político.

¿Teme que la ausencia de Pablo Iglesias en actos en Andalucía pase factura en las urnas a su partido?

Si algo ha demostrado esta campaña es que Unidas Podemos no es un partido personalista, la prueba es que no basamos nuestra campaña en la foto de candidatos ni del secretario general en los carteles.

¿Teme que le pase factura la fractura interna de Podemos, la ruptura de Íñigo Errejón y Pablo Iglesias?

Estoy segura de que seremos aliados.

Pasaron de rechazar a Pedro Sánchez a votar con el la moción de censura. ¿Por qué han cambiado de parecer?

En el escenario político actual, quedan descartados gobiernos de partido único. Por tanto, si queremos gobernabilidad y estabilidad no queda más remedio que establecer gobiernos de coalición. Nosotras creemos en un bloque de progreso que ponga la justicia social en el centro, que defienda los intereses del 99% de la población española frente a los del 1 por ciento, que son los que defiende el trío de Colón.

En las elecciones andaluzas cayeron en escaños, ¿Qué cree que falló?¿La confluencia ha funcionado?

La confluencia no falló, eso es lo que les gustaría a nuestros adversarios, que fuéramos fragmentados. Todo el ruido mediático, la confusión fundada sobre noticias falsas sobre Podemos, ha afectado muchísimo a los resultados.

¿A qué atribuye el ascenso de Vox en Andalucía?

El ascenso de Vox tiene que ver con la falta de certezas y de seguridad de la gente, con la crisis del Estado del Bienestar a la que nos han llevado las políticas de austeridad que han aplicado tanto los gobiernos del PP como los del PSOE.

¿Cómo valora el gobierno del PP y Ciudadanos en Andalucía?

Mucho ruido y pocas nueces y gobernar para los más ricos, que son a los que representan. Ellos, las derechas, sostenidos en la ultraderecha de Vox, entienden la Sanidad, la Educación, las Pensiones o la Dependencia como un negocio del que sacar tajada. Su objetivo es privatizar y repartir luego el negocio entre sus amigos.