Las ayudas al alquiler acumulan retrasos sistemáticos que han hecho actuar al Defensor del Pueblo andaluz
Las ayudas al alquiler acumulan retrasos sistemáticos que han hecho actuar al Defensor del Pueblo andaluz - ABC

Más de 8.000 andaluces se quedan fuera de la subvención al alquiler de la Junta

Vivienda reconoce que aún no ha terminado de pagar las ayudas del periodo 2008-2012, pero evita explicar cuántos beneficiarios hay sin cobrar

SEVILLAActualizado:

Más de 8.000 solicitantes de las ayudas al alquiler de la Junta de Andalucía se han quedado sin subvención para pagar la renta de su casa en la convocatoria de 2017, la última de la que se tienen noticias. Y muchos, cumpliendo los requisitos pedidos por la Consejería de Fomento y Vivienda, según denuncian desde el colectivo de afectados. Esta convocatoria, la de 2017, es la tercera en la que la Junta incurre en retrasos de casi dos años en el pago de las ayudas al alquiler. Pasó en 2015 y también en 2016.

De hecho, Jesús Maeztu, el Defensor del Pueblo andaluz, tuvo que dar un «tirón de orejas» a la Consejería de Fomento precisamente por el retraso en la concesión de estas subvenciones. «Meses y meses de larga espera y retrasos injustificables», «número importante de quejas», «graves perjuicios» o «indignación y desesperación» son algunas de las expresiones que usó en un informe Maeztu, para referirse a las ayudas de los años 2015 y 2016.

Pero es que la propia Consejería de Fomento y Vivienda reconoce que hay personas de la convocatoria de 2008-2012 que aún no han cobrado. «La financiación requerida para el pago de estas ayudas ya ha sido transferido a la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía para proceder, tras los trámites oportunos, a su abono, lo que, previsiblemente, se producirá en las próximas semanas».

Ni indican cuántas son las ayudas sin pagar ni el importe que suponen. Solo se sabe que puede haber andaluces esperando desde hace diez años una ayuda para pagar el alquiler que pidieron en el año 2008. Y que desde la Junta creen que «previsiblemente» pagarán en unas semanas.

Ahora, cuando las subvenciones de 2017 ni siquiera tienen fecha de pago segura y se calcula que los beneficiarios pueden acabar cobrando en 2019, desde la oficina del Defensor tienen ya preparada una nueva actuación contra la gestión de la Consejería de Vivienda y Fomento que debe conocerse «en los próximos días», según fuentes de dicha oficina. «Vamos a interesarnos porque hay muchas quejas -explican en el equipo de Jesús Maeztu- y llevamos al menos tres años arrastrando problemas».

La propia Consejería de Vivienda explicaba la pasada semana que los pagos de las ayudas de 2017 «previsiblemente» podrían comenzar en octubre. «Previsiblemente». El adverbio que acompaña a casi todas las convocatorias. A la de 2008-2012, aún sin pagar en la totalidad. A la de 2016, de la que «es posible que quede algún pago concreto pendiente». De los últimos diez años, la propia Junta explica que no ha terminado de pagar a los beneficiarios en ninguna convocatoria.

Estos retrasos son especialmente penosos si se tiene en cuenta que estas ayudas buscan ayudar a quienes no pueden pagar el alquiler de su vivienda habitual. Se da la circunstancia de que el solicitante de la ayuda tiene que pagar mes a mes la renta de su casa, aún cuando demuestra documentalmente que está en una situación económica precaria, pero la administración andaluza no le paga hasta dos años después, con suerte.

Requisitos

Desde la Consejería de Vivienda explican que la tardanza en dar el dinero a los beneficiarios de la ayuda se debe a la «concurrencia competitiva». «No se empieza a pagar hasta que no están todas las solicitudes analizadas». Sobre quienes se han quedado fuera de esta ayuda, aseguran, es «porque no cumplían los requisitos».

Desde la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz no están de acuerdo y, de hecho, ya han advertido a la Consejería de Fomento de que debe reforzar su personal para agilizar los trámites y pagar antes a quienes solicitan esta ayuda.

Al borde del desahucio

Mientras todo esto sucede, los beneficiarios descargan su frustración donde pueden. Ante el Defensor del Pueblo o en los foros de Internet. En ambos lugares se puede encontrar historias dramáticas. Un vecino de Córdoba denuncia que está «a un mes de que le desahucien» y tacha de «vergüenza» la situación puesto que, explica, cumple «todos los requisitos para acceder a las ayudas».

«Es incomprensible que tarden tanto en resolver y abonar», se queja otro solicitante. «Es lo que tenemos en Andalucía», añade. Adolfo, otro de los solicitantes no se explica cómo con «un mísero sueldo» y habiendo recibido la subvención «estos años atrás» y no habiendo cambiado «nada» en su vida, ahora está como suplente por superar el nivel de ingresos cuando otros años ha recibido la ayuda.