Edificio de Torretriana en Sevilla, una de las mayores sedes administrativas de la Junta de Andalucía
Edificio de Torretriana en Sevilla, una de las mayores sedes administrativas de la Junta de Andalucía - Juan Flores
ELECCIONES ANDALUCÍA 2018

Más de 9.000 cargos «a dedo» de la Junta, en el aire por el vuelco político en las elecciones andaluzas

La pérdida del poder por el PSOE provocará la salida de 268 altos cargos, 234 asesores y el relevo de 1.672 directivos y 5.000 puestos de confianza

SevillaActualizado:

Una de las principales consecuencias que va a acarrear el histórico vuelco electoral que se ha producido en Andalucía es que el PSOE dejará de firmar en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA). Perderá la potestad de hacer nombramientos. Susana Díaz no sólo será desalojada del poder institucional en la única comunidad de España que no ha conocido la alternancia política, una proeza que sólo ha conseguido otra región en Europa, Baviera, sino que tambien va a verse forzada a hacer un ERE como no se ha visto otro tras 36 años y medio de monopolio.

La «principal empresa de Andalucía», como definió la presidenta en funciones a la institución que gobierna, da trabajo directo a 267.630 personas. Con la inminente salida de los 268 altos cargos que hoy tiene la Junta de Andalucía, quedan en el aire más 9.000 puestos de confianza, cuya suerte va ligada al responsable político que los nombró.

Tan pronto como se constituya el nuevo Gobierno, cesan los consejeros, viceconsejeros, secretarios generales, directores generales y delegados territoriales, pero también el personal de confianza perderá su empleo de forma automática desde el día que es destituido aquél que los designó. Según el catálogo de puestos de trabajo que publica el Portal de la Transparencia, hay 234. De ellos, 113 están asignados a la Consejería de la Presidencia. Son asesores, jefes de gabinete, documentalistas, periodistas y coordinadores.

El nuevo gobierno del cambio que a partir del lunes quieren negociar el PP, Ciudadanos y Vox, deberá decidir el destino de otros 1.672 directivos y mandos de empresas públicas, agencias y fundaciones, en la denominada «administración paralela» de la Junta de Andalucía. Así la bautizaron los sindicatos más beligerantes con la reordenación del sector público llevada a cabo en 2011, que supuso la entrada de personal ajeno a la función pública en las agencias administrativas.

Según la Cuenta General de la Cámara de Cuentas de Andalucía de 2016, del último ejercicio fiscalizado, en la red de entes públicos satélites se pagan 23.298 nóminas. Este personal laboral recaló en la Adminstración sin pasar por procesos selectivos al uso en la Función Pública y sin sujección «a los principios de igualdad, mérito, capacidad y publicidad», como ha puesto de manifiesto el órgano fiscalizador en sucesivos informes de agencias y sociedades públicas.

Empleo y clientelismo

Estos procesos plagados de opacidad han constituido el germen del clientelismo político. Sólo en la agencia pública IDEA, utilizada para pagar las ayudas irregulares de los ERE a espaldas del control de los interventores, están a sueldo 43 directivos y 1.143 mandos, según la memoria consolidada de 2017. En los servicios centrales de la agencia encargada de impulsar la actividad económica en la región, coinciden sobrinos, hijos, hermanos, nueras, cónyuges y primos carnales de destacados exdirigentes del PSOE, con contratos de personal laboral o de alta dirección. Sólo en cuatro fundaciones (Faisem, Andalucía Emprende, Progreso y Salud, y Legado Andalusí) trabajan 161 directivos y jefes.

El Servicio Andaluz de Empleo (SAE), que gestiona las oficinas del paro en la región, absorbió 1.552 empleados de la Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo (Faffe) en 2011. Al menos 200 de ellos eran primos, amigos, cuñados y conocidos del PSOE y sindicatos, algunos «con tareas improductivas», según la Guardia Civil, que investiga esta extinta fundación.

Está pendiente de su empleo todo el personal cuya suerte va ligada al político que lo nombró

A esta legión de laborales que, según el Gobierno andaluz, estaban «mano sobre mano» al no tener potestades administrativas, se suman los agentes de las Unidades Territoriales de Empleo, Desarrollo Local y Tecnológico, reincorporados al SAE por sentencia judicial. En la agencia de empleo trabajan 2.055 laborales, sin tareas definidas. Será una patata caliente para el Gobierno que llegue.

En la relación de personal de las agencias públicas empresariales figuran otros 1.401 cargos de dirección y mandos: 29 en Canal Sur, 37 en Emergencias Sanitarias o 28 en la Agencia Pública de Puertos de Andalucía. Estos puestos, cuyas retribuciones salen de los presupuestos de la Comunidad (34.759,5 millones de euros), han funcionado como la mejor argamasa para el partido que ha tejido esta maraña administrativa durante 36 años y medio.

La incertidumbre por el vuelco electoral se extiende a la propia Administración general. Los puestos de libre designación, los denominados PLD, son cargos de responsabilidad ocupados por funcionarios bajo la designación directa del político. Es un grupo heterogéneo: jefes de servicio, directores de colegios, subdirectores, coordinadores... El Portal de la Transparencia no aporta cifras globales, pero en un debate parlamentario el entonces presidente de la Junta, Manuel Chaves, los cuantificó en 5.000 en el año 2006, cuando la Administración aún no tenía la dimensión actual.