Médicos de Málaga en una protesta frente a la Delegación de Salud
Médicos de Málaga en una protesta frente a la Delegación de Salud - Isabel Ruiz
Sanidad

Los médicos van a la huelga acusando al SAS de haberles enfrentado a los pacientes

Denuncian unos servicios mínimos «abusivos» del 60%, mientras que este verano en Málaga estaban al 30%

MálagaActualizado:

Agotados y hartos. Así se sienten los médicos de Atención Primaria de toda Andalucía, quienes este martes van a la huelga y aunarán fuerzas en la concentración que está prevista que se celebre ante las puertas del Servicio Andaluz de Salud (SAS), en la avenida de la Constitución de Sevilla a las 12:00. Ocho provincias que van a luchar contra los «recortes abusivos» que el Gobierno de Susana Díaz viene haciendo desde que comenzó la crisis y excusándose en ésta. «La Junta ha sido muy lista. Ha enfrentado a pacientes y a médicos» asegura el portavoz de la plataforma Basta Ya, Carlos Bautista, quien denuncia que «los pacientes notan la basura de medicamentos que nos obligan a recetar» y lo pagan con los profesionales sanitarios.

Los médicos malagueños fueron los primeros en colgar su batas para salvar la Atención Primaria, recogieron una relación de peticiones urgentes que se debían acometer, pero el caso omiso de la Junta de Andalucía ha provocado que estalle en una huelga regional de 24 horas. Un paro general ante el que se han dictado unos servicios mínimos «abusivos». En la protesta habrá «un 60%, mientras en Málaga en verano estábamos en un 30%», afirma Bautista. Eso, aducen, además de vulnerar con presiones y coacciones a los interinos el derecho a huelga.

La fecha de la protesta no es coincidencia. «Lo estamos haciendo a propósito, a pocos días de las elecciones. Vamos a hacerles daño, porque si no pierden poder no reaccionan» mantiene Bautista, que asegura que tienen un «plan B» por si el socialismo vuelve a quedarse en San Telmo: «Si tras el día 2 siguen, van a tener un colectivo más poderoso cada vez». Sevilla, Granada, Córdoba y Huelva están incubando sus propios Basta Ya.

El descontento es generalizado, porque están siendo castigados por hacer su trabajo. «Nos penalizan económicamente si no recetamos los medicamentos que están en la subasta», unos fármacos que consideran «de mercadillo», prohibidos en países como Estados Unidos o Alemania. Consultas masificadas porque las plantillas no se amplían; «no sustituyen a quienes se jubilan, se van de vacaciones o están de baja». Y, por si fuera poco, apenas hay tiempo de ver a los pacientes, «de preocuparse por ellos», por eso piden diez minutos por consulta. «Es necesario que confíen en nosotros, que conozcamos su historial».

La situación actual es «lamentable», pero «no es una consecuencia, sino un objetivo» del Gobierno de Susana Díaz, que mira por «ahorrar económicamente a corto plazo», tal y como denuncia el portavoz de Basta Ya. Para los facultativos, lo que está haciendo la Junta con el SAS es «un negocio», ya que hace conciertos con los hospitales privados, que «van subiendo las cuotas».