Bernat Soria saluda a Fuensanta Coves, en presencia de su mujer y Manuel Chaves en 2008
Bernat Soria saluda a Fuensanta Coves, en presencia de su mujer y Manuel Chaves en 2008 - EFE
Salud

La mujer del exministro Bernat Soria fue contratada «a dedo» como directora de la Biblioteca Virtual de Andalucía

La Cámara de Cuentas de Andalucía censuró la falta de proceso selectivo para contratar a su esposa

El exministro Bernat Soria, un «trabajador fantasma» que ha cobrado más de un millón de euros de la Junta de Andalucía

SevillaActualizado:

Quien fuera ministro de Salud y Consumo, Bernat Soria, no es el único miembro de su familia que ha encontrado acomodo laboral en la Fundación Progreso y Salud antes y después de desempeñar un alto cargo en el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero.

Su esposa, Verónica Juan Quilis, también figura en nómina de la misma fundación de la Junta especializada en la investigación biomédica en el Sistema Sanitario Público andaluz y cuyo presupuesto depende en más de un 50 por ciento de subvenciones de las administraciones públicas, principalmente de la Junta de Andalucía. La mujer del ex ministro tiene un contrato de alta dirección como directora de la Biblioteca Virtual del Sistema Público de Andalucía, con un sueldo de 59.212,82 euros brutos anuales, pagas extras incluidas.

Se da la circunstancia de que entró a trabajar en este puesto en septiembre de 2005, según recogió en su perfil en la red LinkedIn, tan sólo un mes después de que su marido firmara el primero de los dos contratos que ha tenido en la fundación adscrita actualmente a la Consejería de Salud y Familias, que dirige el médico Jesús Aguirre (PP).

El informe jurídico encargado para analizar la situación laboral de Soria desvincula a su esposa de la actuación «irregular» del exministro de Zapatero

Sobre su contratación durante la etapa que María Jesús Montero era consejera de Salud planean algunas sombras. En un informe que fiscalizaba a la fundación Progreso y Salud durante el ejercicio de 2010, la Cámara de Cuentas advirtió de que no hay ninguna constancia de que los fichajes de Soria y de su esposa se realizaran mediante una convocatoria pública y garantizando los principios de igualdad, mérito, capacidad y publicidad, como sucedía en otros contratos. «No hay constancia de que se realizaran de acuerdo con los principios establecidos» en la Ley 7/2007 del Estatuto Básico del Empleado Público.

Verónica Juan Quilis, que lleva 13 años y ocho meses trabajando en la Biblioteca Virtual del Sistema Sanitario Público Andaluz, es doctora en Medicina y facultativo de Archivos, Bibliotecas y Centros de Documentación.

Desde la fundación dieron una explicación ante este incumplimiento cuando se publicó el informe de la Cámara de Cuentas en julio de 2014. Quien entonces era gerente de la Fundación Progreso y Salud, Juan Jesús Bandera, argumentó que en el caso de la esposa del exministro no era necesario ningún proceso selectivo ya que no se trataba de un nuevo contrato sino de su subrogación.

Alegó que la Escuela Andaluza de Salud Pública fue liquidada y su personal, entre las que se hallaba Verónica Juan-Quilis, fue absorbido por la Fundación Salud y Progreso. El director de la entidad pública desvinculó su contrato de sus lazos familiares y antepuso su currículum: «Es una de las personas con más renombre en la documentación clínica en España y fue directora de la biblioteca de Universidad de Alicante».

El informe jurídico encargado a una consultora privada por la Fundación Progreso y Salud para analizar la situación laboral de Soria descarta que su esposa tenga «relación con cualquier potencial actuación irregular derivada de los hechos y consideraciones» que emite.