Los farmacéuticos se quejan de que existen medicamentos con menos controles de calidad - ABC

Subasta de medicamentosLa pastilla de «mármol» que ofrece la Junta de Andalucía y que los usuarios no logran romper

Un vídeo viral entre los farmacéuticos da pie a ofrecer las claves de la polémica subasta de medicamentos en Andalucía

SevillaActualizado:

Un vídeo circula a toda velocidad por los WhatsApp de los farmacéuticos andaluces. Se trata de un paciente que va a una farmacia para adquirir un medicamento llamado Metformina, un conocido antidiabético que muchas veces hay que partirlo porque recetan media pastilla en una toma. Uno de los protagonistas del vídeo llega a la botica e intenta romper la pastilla, primero con el «cutter» de la farmacia, luego con unas tijeras. No hay manera. Entonces se le acerca otro cliente, que tampoco lo logra. «Esta pastilla está hecha de mármol», concluye. El farmacéutico se dirige sarcásticamente al paciente y le dice que estos son «las medicinas de la subasta».

Pero ¿qué es en realidad la subasta de medicamentos del Servicio Andaluz de Salud?

La subasta se hace mayoritariamente con medicamentos genéricos, los que ya han superado el tiempo establecido por la ley para preservar la patente del laboratorio que los descubrió. Entonces pueden ser fabricados por otros laboratorios. Es una subasta a la inversa, que la ganan las empresas que se comprometen a pagar al Servicio Andaluz de Salud (SAS) la mayor aportación económica por cada envase dispensado. Por ejemplo, si un laboratorio X oferta de un anti inflamatorio 22 céntimos por cada cajita vendida y otro Y ofrece 20 céntimos, la subasta la gana el primero.

¿Cuántas subastas hay y qué se ahorra?

Ya van por 14 subastas; suele haber varias cada año. Y según los últimos datos del SAS el ahorro ha sido de unos 413 millones de euros desde 2011 hasta 2016. La oposición tacha las cifras de poco claras. Se ha pedido varias veces que Sanidad demuestre dónde va destinado el dinero que los laboratorios adjudicatarios deberían ingresar y no se ha presentado. La Junta sostiene que si esta medida -que sólo se aplica en Andalucía-, se llevara a cabo en toda España, se ahorrarían mil millones de euros anuales.

¿Es ilegal la subasta de medicamentos?

No. De hecho el Tribunal Constitucional ha avalado a la Junta en tres ocasiones sobre su competencia para llevarlas a cabo.

¿La subasta favorece a los laboratorios andaluces?

No. Ni siquiera a los españoles. El 75 por ciento de los que ganan los concursos pertenecen a países asiáticos y de la Europa del Este.

¿Los medicamentos de la subasta son malos?

No, rotundamente no. Están certificados por la Agencia del Medicamento, tanto española como europea.

¿Entonces, porqué se oponen los farmacéuticos?

Porque creen que algunos de estos laboratorios adjudicatarios tienen menos controles de calidad, no invierten en investigación y sus condiciones de trabajo muchas veces dejan bastante que desear, aparte de no crear empleo en España. Por eso exigen que se endurezcan los requisitos para dar las nuevas autorizaciones y también los controles de calidad para aquellos que ya están comercializados. Y que se comprueben los certificados de bioequivalencia, es decir que tenga la misma efectividad terapéutica que la marca original. En algunas ocasiones estos certificados de bioequivalencia han sido falsificados y se han tenido que retirar medicamentos tanto en la Unión Europea como en España. O incluso algunos aprobados por la Agencia Europea del Medicamento no lo han sido por su homóloga norteamericana. Un medicamento tiene que cumplir adecuadamente sus funciones de liberación, absorción, distribución, metabolización y excreción. Si por ejemplo el excipiente de un medicamento no es el adecuado y no protege su paso por el estómago puede causar problemas o ser ineficaz. Ya que si se libera antes de tiempo, no tendrá efectividad al no absorberlo en el intestino. También son muchas las asociaciones de pacientes y colectivos de enfermos los que se han quejado de los medicamentos de las subastas.

¿Las medicinas de la subastas son iguales en toda Andalucía?

No. No hay uniformidad. El fármaco del vídeo, por ejemplo, esa Metformina, sólo se vende en Cádiz, Córdoba y Almería. Para los pacientes que se desplazan con tratamientos crónicos de una provincia a otra es un engorro. Además, si cambia el laboratorio adjudicatario de una subasta a otra también cambia el color de las pastillas, el envase y la presentación, un trastorno para las personas mayores acostumbradas a una rutina.

¿Existe desabastecimiento?

Sí. Muchos medicamentos de la subasta no están disponibles. En ese caso el farmacéutico dispensa uno de igual composición, forma farmacéutica, dosis y vía de administración.

¿Por qué el SAS niega el desabastecimiento?

Porque se acoge a lo que la Agencia del Medicamento define por desabastecimiento o laguna terapéutica, es decir, cuando no existe ningún medicamento disponible de un principio activo concreto, sea de marca o genérico.

Según José Luis Márquez Arroyo, presidente de Ceofa, la patronal de las farmacias en Andalucía, «generalmente los medicamentos de cada principio activo son fabricados por varios, incluso decenas, de laboratorios. Por ejemplo, del ácido acetilsalicílico (principio activo de la aspirina), existen 12 laboratorios que lo fabrican; por tanto, es casi imposible que todos los dejen de suministrar, solo en ese caso se hablaría de desabastecimiento».

Por eso desde la patronal farmacéutica andaluza Ceofa prefieren que se usen los términos «suministro inadecuado o abastecimiento insuficiente» cuando se refieren a la falta de los medicamentos de las subastas, «ya que sí es frecuente que los laboratorios de las subastas no tengan capacidad suficiente para garantizar un adecuado abastecimiento de sus productos», puntualiza Márquez Arroyo.

Y si un laboratorio falla y no puede suministrar, ¿se convoca otra subasta?

No. Si un laboratorio que ha resultado adjudicatario de la subasta, y posteriormente reconoce que no tiene capacidad suficiente de producción, entonces no se convoca otra nueva subasta para suplirlo, como sería razonable, sino que llegan a un acuerdo entre los ganadores de la subasta para hacerse con la producción.

¿Cómo controla el SAS que se ha dispensado el medicamento de la subasta y no otro?

Cuando se dispensa otro medicamento diferente al de la subasta hay que justificar la sustitución en la receta donde están los dos códigos de barras, el de la subasta y el sustituido; la Junta comprueba la fecha y consulta con las distribuidoras si es verdad que en que en esos días no estaba disponible el de la subasta. Si no es así, directamente no paga a la farmacia el medicamento dispensado al paciente. El costo de esta burocracia administrativa no se cuantifica.

Estas son las principales claves de la subastas de medicamentos de la Junta. La poca competencia entre los laboratorios hace que a veces no sean del todo eficientes. En el del vídeo, por ejemplo, bastaría que la ranura de la pastilla fuera más profunda para que se pudiera partir por la mitad, pero como no tiene que competir con otro medicamento así se queda. De hecho, el SAS ha autorizado en diversas ocasiones a cambiar el envase de la subasta por otro si el paciente no puede dividir la toma.