Estanterías de una botica
Estanterías de una botica - ABC
Subasta de medicamentos

Pastillas efervescentes que no se disuelven y otros medicamentos que se irán con el fin de la subasta

El sector sanitario detecta fallos notables en algunos genéricos de la compra pública que Partido Popular y Ciudadanos han pactado eliminar en Andalucía

SevillaActualizado:

Una pastilla efervescente que no se disuelve; un parche con calmantes muy fuertes que se despega; píldoras anticonceptivas que cambian de color de una caja a otra, un comprimido que es imposible partir aún usando un cuchillo... Los profesionales del sector sanitario han detectado que algunos de los medicamentos que llegan a los pacientes andaluces por la subasta que impuso la Junta tienen fallos garrafales. Aunque aclaran que son fiables, puesto que pasan por el control de la Agencia Española del Medicamento y la Agencia Europea del Medicamento, advierten de que son medicinas «de segunda». ¿Seguros? Sí; ¿Efectivos? Depende; ¿Incómodos? Muchas veces. El debate sobre la calidad de estos medicamentos tiene lugar cuando, además, PP y Ciudadanos han propuesto acabar con la subasta de medicamentos en su acuerdo programático con el que quieren gobernar en Andalucía tras las elecciones del pasado 2D.

«Todas las medicinas que se venden en Andalucía son seguras», subrayan todas las fuentes consultadas por este periódico. Ahora bien, otra cosa es la calidad del fármaco que se despacha. Lo explica de manera muy clara el doctor Antonio García Ruiz, farmacólogo, catedrático de Economía de la Salud, asesor del Consejo de Colegios de Médicos de Andalucía y vocal del Colegio de Médicos de Málaga: «Una medicina no es solo el principio activo. En un comprimido hay más elementos. Excipientes, se llaman. Desde el aglutinante que lo mantiene unido a la película que lo recubre y da forma. Los controles certifican que los principios activos de las medicinas genéricas que se venden por la subasta en Andalucía tienen la cantidad adecuada de principio activo y que, además, éste funciona. Todos los medicamentos tienen un margen de seguridad muy alto. Los problemas suelen venir por los excipientes». Son esos elementos los que pueden provocar reacciones adversas o intolerancias.

De la misma opinión es José Luis Márquez, presidente de Ceofa, la patronal de las farmacias de Andalucía, que explica que «sabemos de pacientes que son alérgicos a algunos de los excipientes». Eso, desde luego, «no quiere decir que el medicamento sea malo», tranquiliza. Solo es «menos efectivo».

El presidente de Ceofa recuerda que, además, los medicamentos pueden ser retirados, como ocurrió «hace tres años, cuando la Agencia Europea del Medicamento retiró 800». Los criterios para aprobar un medicamento y que sea legal en España, explica este profesional, son altos. «El genérico tiene que ser equivalente en la composición y también en la liberación en el cuerpo, distribución, metabolización y en la excreción».

En cuanto a la seguridad de algunos laboratorios -sobre todo el Sudeste asiático, en países como Bangladesh o La India-, Márquez explica que hay mucho que contar. «Si en un laboratorio europeo se fabrica una medicina que tiene que estar a 21 grados, igual allí están a 25, pero los venden igual».

Coincide Teresa Martín, presidenta de Afarán, la Asociación de Farmacéuticos de Andalucía: «En la Agencia Española del Medicamento comprueban por unos formularios que la composición y presentación son válidas. Si la medicina cumple y tiene al menos el 80 por ciento del principio activo, te lo aprueban».

Con el visto bueno de la agencia, los medicamentos seleccionados en la subasta llega a las farmacias. Y ahí los boticarios se encuentran innumerables problemas. Desde el paciente que dice que no le hace efecto hasta los que hablan de paquetes de pastillas donde cada una tiene un color, por lo que se confunden en la toma.

Y se añade otro problema: «Como los laboratorios de la subasta a veces son muy pequeños, no sirven a todas las provincias, sino que solo venden en algunas -señala Martín- y el cuerpo se acostumbra a una medicina y luego si el paciente cambia de provincia, le dan otra». Para la presidenta de Afarán, la mayor muestra del problema que causa la subasta de medicamentos en Andalucía es el siguiente dato: «En España hay 14.000 medicamentos, pero en Andalucía, solo 533. Y con eso tenemos que curarlo todo».

La subasta de medicamentos, advierten médicos y farmacéuticos, es el origen del problema con estas medicinas. «La Junta ha puesto más de 17 millones de euros de multa a los laboratorios de la subasta», explica el presidente de la patronal farmacéutica. Aunque también hay voces que defienden el sistema, como la doctora Eloísa Fernández, de la Sociedad Andaluza de Medicina Familiar y Comunitaria. «Si la Junta decide que es un sistema eficiente, lo aceptamos». Y defienden que se recete por principio activo: «Yo prescribo lo que quiero, nadie me obliga a nada», defiende.

Sin embargo, son más las voces que piden un análisis profundo de cómo el Servicio Andaluz de Salud (SAS) selecciona las medicinas que se venden. «Hace falta más control. El problema no es tanto la subasta sino la falta de control sobre el proceso», explican los sanitarios.