Juanma Moreno junto a Juan Marín y Elías Bendodo en el pleno
Juanma Moreno junto a Juan Marín y Elías Bendodo en el pleno - Juan Flores
Junta de Andalucía

El PP andaluz y su cordón sanitario... a Génova

Los populares andaluces están desconcertados por el cambio de criterio de la dirección de su partido respecto a Vox sobre todo porque necesitan a este partido para gobernar en la Junta

SevillaActualizado:

La cúpula del PP andaluz estaba mucho más que preocupada por el pleno que se celebró este jueves en el Parlamento de Andalucía porque, tras la bronca campaña electoral, llegaba el momento de la verdad. El Gobierno de PP y Ciudadanos tenía que convalidar su proyecto estrella en estos primeros cien días en San Telmo, una reforma fiscal con reducción de impuestos (sobre todo el de sucesiones y donaciones) que quieren que sea la seña de identidad del Gobierno del cambio.

A los malos resultados electorales y a la consiguiente posición de debilidad política de los populares se unían las tensiones con Vox, partido imprescindible en la Cámara andaluza y más en asuntos como este que cuentan con la oposición del PSOE y de Adelante Andalucía.

La jornada empezó tensa y con polémica porque el portavoz de Vox, Alejandro Hernández, exigía una rectificación a Pablo Casado por haberlos llamado «de extrema derecha», de «ultraderecha», término que consideran ofensivo porque, según sus palabras, «Vox no es de derechas ni de izquierdas».

La amenaza de Vox era clara: o rectificación o no aprobarán los Presupuestos 2019 porque entienden que el PP no está cumpliendo el acuerdo firmado entre ambas formaciones políticas. Pero se quedó en un simple amago cuando la diputada Ángela Mulas aseguraba el voto positivo de su grupo al decreto que recoge la reforma fiscal aunque lo hacía, eso sí, tras llamarlos «deshonestos» y acusarlos de «marketing electoral».

Los populares respiraron entonces, habían salvado los muebles, y Elías Bendodo, consejero de la Presidencia y portavoz del Gobierno andaluz, tendía puentes separándose de Pablo Casado. Por supuesto, sin decir ni una sola palabra contra su líder nacional. « Vox es un partido serio con el que se puede hablar», aseguraba públicamente ante la prensa. Les daba, incluso su sitio en el nuevo Gobierno andaluz:«El Gobierno del cambio tiene tres patas, PP, Ciudadanos y Vox que también es una pata importante».

Elías Bendodo trataba de restar importancia a las palabras gruesas, a las que calificó como de «excitación parlamentaria», metiendo en esta frase, tal vez, al propio Pablo Casado. No quiso aclararlo. Como tampoco si los considera de ultraderecha o de extrema derecha.

Estrategia

Una de las claves de estos movimientos son los gestos que la dirección del PP andaluz, empezando por el propio presidente Juanma Moreno, tenían este jueves con los diputados de Vox. Nunca los miembros de este partido habían estado tan solicitados. Todo eran charlas, saludos y acercamientos.

El pacto de Gobierno en Andalucía está por encima de todo lo demás es la máxima que se aplica ahora en el PP andaluz. Elías Bendodo no ha hablado con la dirección nacional del cambio de postura sobre Vox y, lo que es más llamativo, no cree que deba hacerlo. Al ser preguntado ayer su respuesta fue breve pero rotunda, «Eso pregunténlo en Madrid».

Una de las fortalezas de los populares andaluces, aparte de que son conscientes de que tienen en sus manos la principal institución de España lo que los diferencia y mucho del resto de sus compañeros de partido, es que cuentan también con el apoyo de Juan Marín. El líder de Ciudadanos no quiere mezclarse con Vox... pero no va a generar más ruido.

Este jueves, el vicepresidente evitó calificar como extrema derecha a Vox asegurando que no quiere poner «etiquetas a ningún partido», muchísimo más de lo que había dicho hasta ahora.