Diputados de Vox, aywer en el Parlamento andaluz
Diputados de Vox, aywer en el Parlamento andaluz - MANU GÓMEZ
Veto de Vox a los presupuestos

El presupuesto de Andalucía, rehén de los pactos electorales de Vox en Madrid

Los de Abascal quieren que Ciudadanos se siente en la mesa con ellos y ganarles así la foto que esquivaron en enero

SevillaActualizado:

Vox cumplió ayer su amenaza y, pese a que el PP le había pedido que no lo hiciera, presentó una enmienda a la totalidad de los presupuestos andaluces. Con ese veto, que se suma al de PSOE y Adelante Andalucía, las cuentas de la comunidad para este 2019 no tienen los votos suficientes para ser aprobadas en el Parlamento el próximo miércoles. Toca ahora negociar contrarreloj para que los de Santiago Abascal en Andalucía retiren su moción o se avengan a votar en contra.

Desde Vox no se cierran a retirar la enmienda a la totalidad. Es una opción que tienen sobre la mesa, aseguran. Pero para que eso ocurra marca tres líneas rojas: una desde Madrid y dos desde Andalucía. La primera la explicó ayer Santiago Abascal, líder nacional de la formación, quien confirmó que las negociaciones del presupuesto andaluz son rehenes de lo que se pacta en el resto de España. «Todas las negociaciones están relacionadas», aseguró. Con esa premisa, todo pacto en Andalucía pasa por Madrid, donde mira Vox para saber la estrategia del partido con las cuentas de la comunidad y también las alianzas electorales en los ayuntamientos. No solo ellos. PP y Cs también tienen la mirada en Madrid a la hora de fijar sus posiciones en cuestiones presupuestarias y políticas.

Además, los pactos a los que aspira Vox en el resto de España no son fáciles. En Vox han dejado claro que la fórmula andaluza -apoyar a un gobierno sin entrar en él- ya no les vale. Ahora quieren ser parte de los ejecutivos que apoyen. Pero Ciudadanos ha repetido por activa y por pasiva que no está dispuesto a sentarse con los de Abascal. Así, con las mesas de negociación bloqueadas, el presupuesto andaluz sigue también en el aire.

Las otras dos líneas rojas de Vox son por un lado de forma y, por otra, de contenido. En cuanto a la cuestión formal, la exigencia de Vox es clara: quieren que Ciudadanos se siente con ellos para aprobar las cuentas andaluzas. De esta forma pretenden cobrarse la foto que la formación naranja esquivó cuando se estaba negociando el Gobierno del cambio para Andalucía a primeros de año. «¿Ciudadanos qué pretende, sacar adelante el presupuesto cuatro años sin vincularse a Vox?», advirtió ayer el diputado de Vox Manuel Gavira tras presentar la enmienda a la totalidad de las cuentas.

El portapoz de la formación verde, Alejandro Hernández, añadió a su vez: «Vox no puede aprobar el presupuesto de medio Gobierno», en referencia al PP. Para que se avengan a respaldar las cuentas, aseguran, tienen que ver el compromiso de Ciudadanos con ellos también.

En el capítulo del contenido, a Vox le chirría el «continuismo» que han planteado el Gobierno de PP y Ciudadanos para los presupuestos de la comunidad. Critican que las cuentas no apoyan a la familia y la natalidad, no luchan contra la inmigración ilegal, crecen partidas presupuestarias para «chiringuitos y amiguismo», ignoran al medio rural o la encomienda de adelgazar la administración paralela. Todo ello, explican, son compromisos que el PP firmó con Vox para garantizar su apoyo en la investidura.

En Ciudadanos, por su parte, no están dispuestos a sentarse con Vox para hacerse la foto que les reclaman. Según explicó ayer el portavoz de la formación en el Parlamento andaluz, Sergio Romero, «si quieren fotos, que se vayan a un estudio de fotografía». En Ciudadanos acusan a Vox de dar más importancia al Ayuntamiento de Madrid «que a ocho millones y medio de andaluces». «No se puede cambiar 36.500 millones de euros del presupuesto andaluz por una foto», aseguró ayer el portavoz naranja.

Enroque de Cs

Para Romero, «es de primero de teoría política que los grupos parlamentarios no hacen el presupuesto, lo hace el Gobierno». Así, en su razonamiento, como Ciudadanos es parte del Gobierno, ellos ya se han sentado con Vox, puesto que el consejero de Hacienda, Juan Bravo, ha mantenido contactos con la formación de Santiago Abascal. «La enmienda es un grave error», añadió ayer el líder de Cs en Andalucía, Juan Marín. «Este gobierno seguirá trabajando; hay unos presupuestos prorrogados y si Vox quiere que sigan vigentes los presupuestos del PSOE, que lo explique», añadió.

En el PP, por su parte, no tiran la toalla. «Nuestra capacidad de diálogo es infinita», presumió ayer el portavoz del grupo popular en el Parlamento andaluz, José Antonio Nieto. Para el popular, como ya avanzara el presidente de la Junta, Juanma Moreno, el diálogo aún es posible. «Le pedimos a Vox que no presentaran la enmienda y lo han hecho», se quejaba Nieto, que veía el vaso medio lleno: «Tenemos seis días aún».

Elías Bendodo, consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno andaluz aseguró por su parte ayer que la intención del Ejecutivo es que el próximo miércoles «puedan salir adelante los presupuestos y contemos con el voto de Vox». Para ello, indicó, quieren «incorporar cuestiones que plantean».

Con el ruido de fondo de las negociaciones entre Vox, PP y Ciudadanos, ayer se presentaron otras dos enmiendas a la totalidad del presupuesto andaluz para este año. Tanto el PSOE como Adelante Andalucía vetaron las cuentas de PP y Cs.

En el caso del PSOE, el portavoz parlamentario del partido, Mario Jiménez, insistió en la idea que llevan días desarrollando sobre que los presupuestos para este 2019 buscan la privatización de los servicios públicos andaluces. Para los socialistas, la negociación contrarreloj que tienen que llevar a cabo PP y Ciudadanos con Vox es una muestra de la «inestabilidad inaudita» en la que se encuentra Andalucía en estos momentos, consecuencia de un Gobierno «incapaz de presentar un presupuesto sin que uno de sus socios haya presentado una enmienda a la totalidad». Para la secretaria general del PSOE andaluz, Susana Díaz, «la extrema derecha es quien manda» en esta negociación que ha convertido la política en un «bazar turco».

Desde Adelante Andalucía acusaron ayer al Gobierno de hacer «concesiones a la ultraderecha». Así se expresó el portavoz de la formación de izquierdas, Antonio Maíllo, tras registrar su enmienda a la totalidad de los presupuestos. Adelante rechaza el proyecto de cuentas que quiere poner en marcha el Ejecutivo de Juanma Moreno porque «son para los que más tienen, para pagar la deuda», criticó Maíllo. Aún así, abrió una ventana al diálogo: «Si el Gobierno plantea una voluntad sincera, coherente y por escrito para fortalecer el modelo público, se podrá llegar a un acuerdo» porque «aún hay tiempo».