No depurar correctamente las aguas puede provocar que los residuos salgan a la superficie
No depurar correctamente las aguas puede provocar que los residuos salgan a la superficie - Eugenio Cabezas
MÁLAGA

Una promesa de un mar sin nata

La Costa del Sor urge construir las depuradoras que eviten los residuos en sus playas y su efecto en la imagen turística

MálagaActualizado:

La provincia de Málaga necesita arreglar su saneamiento o, más bien, construirlo. Los municipios se ven obligados a verter a los ríos y, por consiguiente, al mar ante la falta de una red de depuración de las aguas. La Junta de Andalucía tiene los deberes por hacer en la provincia desde hace años, pero la situación no puede aguantar más.

La zona es un foco de atracción de turismo. Cada año se bate el récord. En 2017 se esperan 17 millones de visitantes que deben encontrar las playas en perfecto estado de revista. Los cuidados paliativos, como las patrulleras «quitanatas», sólo son un analgésico para una enfermedad que necesita una operación de varios cientos de millones de euros. «Lo que la Junta tiene pendiente de invertir en Málaga está en torno a los 400 millones de euros», estima Elías Bendodo, presidente de la Diputación de Málaga, que remarca que es un cálculo aproximado, ante la gran cantidad de puntos negros en la depuración de aguas que el gobierno regional tiene en la provincia.

Es la gran asignatura pendiente. «La Junta tiene muchísimo que invertir en depuración», afirma Bendodo, minutos después de que el consejero de Medio Ambiente, José Fiscal, desgranara el esfuerzo en la construcción de depuradoras que va a hacer la administración autonómica en esta provincia. Según detalló el consejero, se van acometer un total de 17 obras en diferentes puntos malagueños, más las 12 que, según la Junta de Andalucía, ya están en ejecución. Fiscal asegura que este año se han invertido dos millones de euros en la redacción y adjudicación de proyectos en la zona. «El 92 por ciento de los municipios de menos de 2.000 habitantes ya tienen depuradora», recuenta el consejero de Medio Ambiente.

La gran obra pendiente de la Junta de Andalucía es la Estación de Depuración de Aguas Residuales (EDAR) del Guadalhorce. Esta depuradora requiere una inversión de 70 millones de euros para dar cobertura a las aguas sucias de los municipios de Alhaurín el Grande, Cártama, Alhaurín de la Torre, Torremolinos, Benalmádena y algunas barriadas al oeste de Málaga capital. Es el mayor reto al que se debe enfrentar la Junta de Andalucía, que mientras tanto debe ir salvando puntos menores, pero igual de importantes. «Estará en 2018», afirmó el consejero, después de decir que no le gusta dar fechas, porque suelen incumplirse.

La Diputación de Málaga también aporta su parte. «Se van a acometer obras en los municipios pequeños de la Serranía de Ronda», anuncia Elías Bendodo, que detalla que el ente provincial ya ha consignado un millón de euros para «pequeñas depuradoras en estos pueblos». «Hay que arrimar el hombro entre todos», añade el presidente de la Diputación, que con estas obras aligerará el peso inversor a la Junta de Andalucía.

Y en esta crucial tarea también entra el Gobierno de España. La ministra de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, estuvo en la apertura de la ampliación de la estación depuradora del Guadalmansa en Estepona el pasado 19 de julio. La obra ha tenido un coste de 35 millones de euros y ha sido sufragada en su mayoría por el Gobierno Central. El Ministerio puso sobre la mesa 31 millones de euros para hacer realidad el proyecto y dejó a la Junta de Andalucía que corriera con los cuatro millones restantes para solucionar el saneamiento a 400.000 residentes de la zona de Estepona, Marbella, Benahavís e Istán. A esto se suman los 50 millones aportados para la depuradora de Nerja, cuya empresa adjudicataria se declaró en concurso de acreedores.

«Deberes sin hacer»

«La promoción turística de la costa depende del cuidado de la calidad de las aguas», remarcó la ministra de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, en su visita al remodelado EDAR de Estepona, donde expresó la necesidad de «garantizar crecimientos futuros y el aumento de la población en verano». «La Junta es la que tiene los deberes sin hacer. El consejero ha declarado buenas intenciones, pero el saneamiento no puede esperar más», apremia Elías Bendodo, que define la solución a este problema como «urgente».

Por esta razón, serán también 16 las inversiones que se hagan en este sentido mediante el protocolo general sobre el tratamiento de aguas residuales urbanas en Andalucía. Firmado el 19 de julio, entre el Ministerio de Medio Ambiente y la Consejería del ramo en la comunidad autónoma, contempla 149 actuaciones hasta 2021 en toda Andalucía con un desembolso cercano a los 790 millones de euros.