Manifestación de funcaionarios andaluces
Manifestación de funcaionarios andaluces - RAFAEL CARMONA

Los puntos negros de la administración paralela de la Junta que sufren los andaluces

Los sindicatos critican la administración paralela y la tachan de «fábrica de enchufes» de la Junta

SEVILLAActualizado:

«En Andalucía tenemos una Consejería de Pesca y una Agencia de Pesca», denuncia Carlos Sánchez, del Sindicato Andaluz de Funcionarios (SAF). Ese es uno de los mayores ejemplos de la duplicidad en la Junta de Andalucía y de la administración paralela. «Es una fábrica de enchufados» abunda Sánchez. Este conjunto de empresas y fundaciones se llevarán en 2018 casi 1.000 millones de euros para pagar los sueldos de sus empleados. Su mayor presupuesto para este apartado de la historia. «Estamos en contra. Cualquer gasto en administración paralela es un error porque es quitar dinero de otro sitio» añade el presidente del SAF».

Desde el SAF se muestran especialmente beligerantes con la forma de entrada de estos trabajadores en la administración: «Estaremos siempre en contra de puestos de trabajo donde no puedan acceder el cien por cien de los andaluces», denuncian.

En la misma línea opinan desde el sindicato de Enfermería Satse, quienes remontan el problema a la época en que se crearon estas empresas y fundaciones. «Ya nos opusimos entonces, creemos que la administración no debe hacer procesos de selección que no se basen en la igualdad de mérito y capacidad».

Desde este sindicato sanitario entienden que no es normal que el Servicio Andaluz de Salud (SAS) gestione unos hospitales y que haya empresas públicas que gestionen otros. Piden que estén todos bajo el mando del SAS y que «se integren las empresas públicas en el sistema de salud».

Coincide el presidente del SAF en la necesidad de reformar la estructura de empresas y fundaciones de la Junta de Andalucía: «Hay que reordenar la administración paralela» explica Sánchez. «No estamos diciendo que haya que despedir a nadie, no es eso, pero hay que evitar duplicidades».

«Sin hacer nada»

Sánchez pone como ejemplo del descontrol de personal que tiene la Junta de Andalucía en el personal de dos fundaciones que se integraron en el Servicio Andaluz de Empleo. «Reconocieron que tenían 1.500 trabajadores que no podían hacer nada en las oficinas del SAE porque era labores de funcionarios y no de personal laboral. Son 1.500 personas sin hacer nada, mano sobre mano, eso no se puede permitir cuando en Andalucía hay un millón de parados, no se entiende».

Sánchez defiende que la administración paralela le ha costado a Andalucía los 20.000 funcionarios que faltan en la Junta. «En Andalucía el 50 por ciento de los 41.000 puestos de funcionarios reconocidos están vacantes. Faltan 20.000 funcionarios y la administración paralela tiene unos 27.000 trabajadores. Ahí están los que faltan. Y la situación es «preocupante», opina, porque «en Andalucía hemos perdido 8.000 funcionarios entre 2009 y 2017 por las jubilaciones y que la tasa de resposición, que en algunos sectores no es aún del 100 por cien».

Más tibios se muestran desde UGT Andalucía. Valoran positivamente el aumento de gasto «en el capítulo 1», es decir, el que se refiere al dinero que se destina a personal. Porque ellos, explican, no hacen distinciones entre quienes accedieron a la Junta de Andalucía a través de un proceso de oposiciones o concurso-oposición y quienes lo hicieron de otra manera en al administración paralela.

De hecho, en UGT-A no hablan de administración paralela sino de «sector público andaluz», que definen como «todo lo que depende del presupuesto de la Junta», equiparando así a todos los profesionales. «Desde UGT-A valoramos positivamente el incremento de gasto en sanidad y servicios sociales» porque, razonan, «sanidad es todo», los trabajadores de la administración paralela y los que accedieron a su puesto por unas oposiciones. «Cuando pagas tus impuestos lo haces para pagar a toda la sanidad, sea de un tipo o de otro», explican.