Una paciente sometiéndose a una terapia de acupuntura
Una paciente sometiéndose a una terapia de acupuntura - ABC
Entrevista

Rafael Cobos: «Los del Ministerio de Sanidad están mal asesorados; la acupuntura es una ciencia»

El presidente de la Asociación de Acupuntura Médica de España critica el plan del Gobierno para expulsar estas terapias de universidades y centros sanitarios

Manuel Moguer
SevillaActualizado:

El doctor Rafael Cobos, presidente de la Asociación de Acupuntura Médica de España y vocal de la Sociedad Española del Dolor, es además médico en el Servicio Andaluz de Salud (SAS), donde la acupuntura es uno de los servicios reconocidos por la sanidad pública. El doctor ejerce en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

«En el SAS ejercen 20 o 30 médicos acupuntores», explica el doctor Cobos, que reconoce que hay mucho «estafador» ejerciendo esta disciplina. «En eso yo soy el primer interesado en que desaparezcan los que toman y engañan, esos no ayudan a nadie», afirma. Cobos, que no habla de medicina alternativa como el Gobierno, sino de «técnicas complementarias». Aunque a Cobos le ofende que se meta en el mismo saco a otras prácticas como el reiki, la imposición de manos o los cantos chamánicos. «No es lo mismo. Esto es una ciencia», dice.

La principal queja de este médico sobre la prohibición del Gobierno es que nadie ha hablado con quienes practican la acupuntura, dice. «Están mal asesorados. ¿Han hablado con las sociedades científicas que se dedican a este campo?». Asegura que además el Gobierno puede incurrir en un daño que luego van a pedir los profesionales, porque los globos sonda, como pasó en parte con el diésel, al final perjudican y mucho». En todo caso, Cobos cree que la acupuntura debe practicarla siempre un médico formado en esta disciplina. ¿Dónde puede formarse? «Yo mismo dirijo un máster de acupuntura en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla», indica, «y además hay cursos de posgrado».

El doctor Cobos es consciente de las críticas que se hacen a la acupuntura que él practica y advierte que esa disciplina no se puede anunciar como sustitución de ninguna terapia ni como cura de enfermedades como el cáncer. «Eso es una falacia y una barbaridad», indica. Sí que es efectivo, asegura, para el dolor de cabeza, de rodilla, lumbar o de cuello. Y se queja de que hay tratamientos de medicina que tienen menos evidencia científica que la acupuntura para determinadas dolencias. «Es lo que pasa con los ultrasonidos en el caso del dolor de rodilla».

Como colofón, Cobos asegura que en la «lista negra» del Ministerio de Sanidad hay prácticas como el yoga, «que beneficia a mucha gente». O el mindfulness, «también, beneficioso». Cobos insiste en separar creencias de hechos científicos. Asegura que la acupuntura está probada y se basa en estudios rigurosos. Sobre su máster, que cuesta 4.000 euros, asegura que nadie ha propuesto su suspensión. Es más, en enero comienza la XX promoción.