La sede de Sandetel en la isla de la Cartuja de Sevilla
La sede de Sandetel en la isla de la Cartuja de Sevilla - R. Doblado

Sandetel: diez años de «tirones de orejas» por las «irregularidades»

La Cámara de Cuentas ya advirtió en 2009 las irregularidades de esta sociedad pública participada por la Agencia Idea y la RTVA

SevillaActualizado:

Llueve sobre mojado en cuanto a reproches por su opacidad a la sociedad pública Sandetel. Hace diez años, en el año 2009, un informe de la Cámara de Cuentas ya señaló numerosas irregularidades en la gestión que se hacía desde este ente público participado por la RTVA y la Agencia IDEA.

Según el informe que entonces se hizo público, Sandetel cometió «irregularidades contables» tanto en la sociedad matriz -que entonces se llamaba igual que ahora- como en dos filiales que entonces tenía, la Sociedad para el Desarrollo de la Sociedad de la Información (Sadesi) y el Centro de Innovación y Transferencia de Tecnología de Andalucía (Citandalucia).

Ambas filiales se acabaron fusionando con Sandetel y sus trabajadores pasaron a formar parte de la corporación matriz. Eso provocó que, aún hoy, haya grandes diferencias entre los tres colectivos de trabajadores de esta sociedad de la Junta, que tienen retribuciones, derechos y condiciones muy distintas en función de su origen.

Cuando se detectaron las primeras irregularidades Sandetel dependía de las Consejería de Presidencia, e Innovación, es decir, de Gaspar Zarrías y Francisco Vallejo, ambos hoy a la espera de sentencia como imputados por el caso de lo que se conoce como la pieza política del caso de los ERE fraudulentos.

Sin control

Entonces la Cámara de Cuentas señaló que ni Sandetel ni sus filiales tenían definido dentro de su organigrama un puesto de trabajo que hiciera las labores de auditoría y control interno que garantizase que las labores de estas sociedades fuera la correcta y se ajustara a Derecho.

Además, Sadentel tampoco tenía un sistema de registro de sus activos, lo que hacía imposible un inventario de qué pertenecía a la sociedad pública y sus ramificaciones.

Más aún, el informe de la Cámara de Cuentas señalaba que la elección del personal no se correspondía con los principios de igualdad, mérito y capacidad, que deben regir cualquier sistema de acceso a la función pública. Y también denunciaba hace diez años que Sandetel fraccionaba servicios y obras para evitar un concurso público y poder adjudicar contratos «a dedo».