Luismi Pizarro, que espera el nacimiento de su hija este sábado
Luismi Pizarro, que espera el nacimiento de su hija este sábado - ABC

«Si mi hija nace con listeriosis se tendrá que quedar ingresada en el hospital»

El marido de una mujer embarazada que está ingresada en el hospital asegura que no sabe aún qué consecuencias tendrá si su bebé nace con la bacteria

Salud busca listeria en los comercios que vendieron la carne mechada contaminada

SevillaActualizado:

La esposa de Luismi Pizarro, un vecino del Aljarafe sevillano, está embarazada de 40 semanas e ingresada en un hospital. No porque esté próxima a dar a luz. Ha pasado por una infección de listeriosis y su bebé, una niña aún por nacer, también. Todo empezó el pasado 7 de agosto. Entonces tanto Luismi como su esposa desayunaron una tostada con carne mechada en un bar cerca de casa. «Nos empezamos a encontrar mal por la tarde. Diarrea, fiebre y malestar. Al día siguiente fuimos al médico», cuenta.

El doctor les indicó que era una gastroenteritis. Les recetó paracetamol y les mandó a casa. Luismi se queja de que si hubieran sido más rápidos en la activación de la alerta sanitaria, se habrían ahorrado el que ahora su mujer esté en el hospital. «Pasamos la listeriosis en casa, pero al publicarse las noticias sobre la alerta el día 15, fuimos por precaución otra vez al médico de cabecera. No por nosotros, sino por el bebé», recuerda Luismi.

Allí el doctor mandó a su mujer al hospital, por precaución. En el Virgen del Rocío le dieron el diagnóstico. Ella tenía la bacteria y debía tratarse con antibióticos para protegerse ella y a la niña. «Los médicos -explica Luismi- han sido muy amables. Todo el personal sanitario lo es. Están muy atentos». Pero eso no les quita todo el miedo del cuerpo. «Nos dicen que si la niña nace con la bacteria se tendrá que quedar ingresada con un tratamiento. Pero nos explican poco de qué consecuencias puede tener eso», indica. El parto, ya les han avisado, será este sábado. Provocado. «Preferían que no fuera así porque la niña está más protegida en la barriga, donde le llega mejor el antibiótico, pero mi mujer ya está cumplida», explica.

A la basura

Mientras, en un pueblo de Huelva, Chucena, hasta 30 personas se han infectado de esta bacteria porque durante las fiestas muchos comieron carne mechada y otros productos cárnicos de la empresa afectada. Hay un par de embarazadas también ingresadas y muchos vecinos que han pasado por episodios de molestias estomacales y fiebre.

«Yo tuve que tirar dos lomos mechados hermosísimos que tenía», explica Paquita Pérez, que regenta un comercio en la localidad. «Y tenían un gusto buenísimo, que hasta mi marido comió un poco. Pero había que tirarlo, ya ve qué pena». Esta mujer conoce a varios afectados, pero asgura que están ya todos bien. «Ha sido poca cosa, en casa comimos incluso de los productos esos y estamos ya todos bien», indica.

Paola Moreno, otra vecina de Chucena, corrobora que la mayoría de los afectados del pueblo están ya fuera de peligro. Y recuerda que si se hubiera servido carne mechada en la caseta municipal «igual estábamos todos los vecinos ingresados, porque allí comió todo pueblo».