La exconsejera de Salud María Jesús Montero y el exgerente del SAS José Luis Gutiérrez
La exconsejera de Salud María Jesús Montero y el exgerente del SAS José Luis Gutiérrez - KAKO RANGEL
SANIDAD

El sistema informático de los hospitales andaluces no llega a los centros de alta resolución

El software para unificar las historias clínicas adolece de problemas de conectividad con la Atención Primaria

GRANADAActualizado:

El modelo informático que implantó la Consejería de Salud paralelamente a la reordenación de los servicios sanitarios de Andalucía presenta ciertos problemas de conectividad. En contra de lo que la Administración ha trasladado en los últimos años a la opinión pública, la unificación de todas las historias clínicas digitales sólo es parcial.

El programa que se usa actualmente es distinto al que ya existía; si bien conserva el nombre del original, la filosofía técnica de uno y otro difiere en la perspectiva desde la que abordan la historia clínica digital, como ya publicó ABC el pasado lunes. «A nosotros nos dijeron que el cambio de Diraya original a Estación Clínica Diraya se hacía para que desde atención primaria pudieran ver lo que se hace en los hospitales y viceversa, pero eso a día de hoy no se puede hacer», confirmó un ginecólogo que prefiere quedar en el anonimato.

Fuera del sistema

La reestructuración de la arquitectura informática que ha llevado a cabo la Consejería tenía planeado conectar la red de hospitales de alta resolución —dependientes de agencias públicas que se rigen por el derecho privado— con el resto de centros del Servicio Andaluz de Salud. Por alguna razón inexplicada, quedaron fuera del sistema. Cualquier acto de un paciente en un Chare (hospitales de alta resolución) no puede ser consultado por los profesionales sanitarios del resto de hospitales públicos y centros de salud. Ni siquiera los Chare tienen acceso a la información que generan otros Chare dependientes de una misma empresa.

Induce a errores

Además, la Estación Clínica Diraya presenta problemas de compatibilidad con la base de datos de anatomía patológica. «Eso crea un problema muy grave, porque tienes que salir del programa y abrir otras ventanas, y si no tienes cuidado en cerrarlas cuando llega otro paciente, te puedes equivocar», señaló otro profesional sanitario a este periódico.

Eduardo Vigil, que actualmente es director médico de Everis, la empresa que desarrolló este software para el Hospital Virgen del Rocío cuando él era responsable del Centro de Documentación Clínica, culpa directamente al SAS de los problemas de conectividad que presenta Estación Clínica Diraya: «Tendrán sus razones de peso, pero no me alcanza para entenderlas». Según algunas investigaciones científicas, el consumo inadecuado de medicamentos es una de las primeras causas de muerte. Nunca está de más extremar las precauciones en ese sentido. De hecho, hay estudios de la Universidad de Navarra, por ejemplo, que abogan por fijar un sistema de alertas que avise al especialista de posibles incompatibilidades al recetar fármacos. Dicho sistema ya existía en el programa original, pero los responsables del actual soporte decidieron emplear otra fórmula para hacer constar las alergias de un paciente.

Cuando un médico especialista rellena una hoja específica de patología, tiene que dejar constancia de las alergias del paciente en un campo de texto libre. El riesgo es evidente para algunos médicos porque «a veces al enfermo se le olvida qué alergias tiene o qué medicación toma, sobre todo cuando son personas mayores». «Es una mala idea no registrar alergias de manera integrada», confirmó a ABC un profesional de la informática sanitaria.