La líder del PSOE de Andalucía en una imagen de archivo
La líder del PSOE de Andalucía en una imagen de archivo - JUAN FLORES
Manifestaciones contra el cambio

Susana Díaz eleva el tono y llama a la «movilización»

La presidenta en funciones pide «combatir a la derecha que ha blanqueado y dado protagonismo en las instituciones al franquismo político»

SevillaActualizado:

Involución, fascismo, extrema derecha, movilización, palabras más propias de la ultraizquierda, están siendo asumidas por un PSOE a medida que se acerca la investidura del primer presidente no socialista de la Junta. Ayer sorprendió la carta de la presidenta de la Junta en funciones y secretaria general del PSOE andaluz, Susana Díaz, quien pidió la movilización de la ciudadanía para «combatir a la derecha que ha blanqueado y dado protagonismo en las instituciones al franquismo político». El tono elevado invita a pensar que quieren ganar en la calle el próximo 15-E delante del Parlamento andaluz lo que no ganaron en las urnas el 2-D.

«Los que propugnan la política del odio y el enfrentamiento entre andaluces», manifestó Díaz

En una misiva dirigida a los andaluces, Díaz aseguró que «la mayoría de progreso que hay en esta comunidad autónoma ha de estar movilizada contra la extrema derecha», y sostuvo que este es un momento «importante» que «requiere más que nunca la participación activa de la ciudadanía». «Los que propugnan la política del odio y el enfrentamiento entre andaluces y entre españoles pretenden dinamitar la convivencia democrática con planteamientos retrógrados que niegan la pluralidad de nuestra sociedad», argumentó Díaz, que añadió: «Han venido a cuestionar la igualdad entre mujeres y hombres y quieren desamortizar los servicios públicos que garantizan esa igualdad».

Frente a esta «involución», manifestó la líder regional de los socialistas, el PSOE de Andalucía «siempre será garantía de igualdad, justicia social y defensa de los intereses generales de esta tierra». Tras recordar que su partido ganó las elecciones con siete puntos de ventaja sobre el PP y diez sobre Ciudadanos, la presidenta en funciones mostró su respeto por la «voluntad del electorado» y dejó claro que no fue el resultado que les habría gustado obtener. Se refirió al pacto de «derechas» de PP y Ciudadanos con «la extrema derecha» de Vox para afirmar que permite un cambio de gobierno y que desde el PSOE entienden y aceptan «la lógica alternancia en democracia, pero no a cualquier precio». «Partidos que se dan golpes de pecho de constitucionalismo, como PP y Cs, toman un atajo y ponen en riesgo las bases de nuestra convivencia anteponiendo exclusivamente sus ansias de poder», criticó, para añadir que «la ética y la decencia política de estas dos formaciones queda muy en entredicho». «No vamos a aceptar que nadie nos arrebate lo que es nuestro. Ni en lo político ni en lo social», advirtió Díaz en referencia a los servicios públicos y derechos.

El impuesto de los ricos

En la misma línea habló también el coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, que criticó la «política de clase» de PP, Cs y Vox en Andalucía, a su juicio, destinada a «reducir y acabar» con la calidad de los servicios públicos. En este sentido, destacó que la «derecha radicalizada», se ha puesto de acuerdo en una «política de clase consistente en bajar los impuestos a los más ricos».