La secretaria general del PSOE andaluz, este lunes en un desayuno informativo
La secretaria general del PSOE andaluz, este lunes en un desayuno informativo - Raúl Doblado

Susana Díaz, más sola que nunca

Se aferra a su cargo de secretaria general y concurrirá a las primarias para volver a presidir la Junta de Andalucía

Sevilla Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Ni el alcalde de Sevilla, ni la mayor parte de los exconsejeros que ha tenido en la Junta de Andalucía, ni los diputados díscolos que forman parte de su grupo parlamentario. Si la relevancia política se mide por las personas que acuden a los actos que se protagonizan, Susana Díaz está desde luego en sus horas más bajas.

Reaparecía en la agenda política como invitada en los desayunos informativos que la agencia Europa Press organiza en Sevilla. Era la primera vez desde el 2 de diciembre y la principal sorpresa fue su presentador. Antonio Pulido, presidente de la Fundación Cajasol (uno de los patrocinadores) y amigo de Susana Díaz desde hace años. Todo un detalle que mostró el perfil de los asistentes, sobre todo teniendo en cuenta que lo habitual es que el presentador sea una persona de relevancia política para dar más lustre al acto.

La lideresa socialista estuvo arropada por su círculo íntimo en el PSOE andaluz lo que también mostró en público sus debilidades. Hasta hace bien poco había codazos por acudir a las convocatorias de Susana pero la política es volátil. Juan Espadas envió a un concejal, Juan Carlos Cabrera, mientras que el alcalde de Huelva, Gabriel Cruz, sí que estuvo presente en un sitio privilegiado. ¿Pensando quizás en su futuro como secretario general del PSOE de Huelva? Desde luego, el imputado Ignacio Caraballo también ocupó su lugar junto al resto de secretarios generales asistentes; su manera de demostrar que todavía se mantiene en su puesto.

Asistieron los secretarios generales de las ocho provincias, excepto la de Cádiz que estaba en una Feria en San Sebastián, y no faltó Sonia Gaya (su mujer de confianza en el Ayuntamiento de Sevilla), ni Javier Fernández, ni el alcalde de La Rinconada, ni Ramírez de Arellano, ni la nueva dirección del grupo parlamentario socialista (Rosa Aguilar, Rodrigo Sánchez Haro y José Fiscal). Pero poco más.

En este escenario, Susana Díaz aprovechó para despejar todas las dudas sobre su futuro y, tras asegurar que «ha escuchado mucho» fuera y dentro del PSOE, ha tomado la decisión de que continuará en su puesto. «Me presentaré a las primarias para volver a ser candidata a la Presidencia de la Junta», un proyecto en el que tiene «ilusión y ganas». de paso crioticó que el presidente Moreno no le haya llamado en estos nueve meses.

Es decir, Díaz no renunciará a la batalla política y se aferra a su puesto como secretaria general del PSOE andaluz. Un mensaje alto y claro para quienes llevan semanas ¿o son meses? tratando de moverle la silla.

Su particular campaña

Susana Díaz no eludió la precampaña electoral. En primer lugar, porque no podía sustraerse a las preguntas al respecto y, en segundo, porque hubiese sido muy escandaloso. Pero como si estuviese jugando un partido de fútbol eligió el papel de mediocentro defensivo, ese jugador que se dedica a tratar de destruir el juego del contrario.

Así, censuró duramente a Albert Rivera y a «la derecha» por no haber sido generosa con Pedro Sánchez. «A la hora de la verdad, patriotas no hay tantos», aseguró al referirse a la decisión que ella misma tomó «por España» en la abstención frente a Rajoy. «Con dolor y sufrimiento pusimos los intereses de España por delante de los del PSOE», insistía.

Pero no tuvo palabras de elogio para Sánchez ni reivindicó absolutamente nada de su gestión en la Moncloa. Simplemente anunció que todas las diferencias están «superadas» y que Sánchez visitará Jaén y Córdoba el martes que viene. Y eso que el delegado del Gobierno en Andalucía, Lucrecio Fernández, asistió en primera fila a las palabras de Susana Díaz. Tal vez iban dirigidas directamente a él.