Juan Marín junto a Albert Rivera y Toni Roldán, entre otros, en un acto de Ciudadanos
Juan Marín junto a Albert Rivera y Toni Roldán, entre otros, en un acto de Ciudadanos
Discrepancias en Ciudadanos

Toni Roldán participó en los acuerdos entre PP, Ciudadanos y Vox en la Junta de Andalucía

Ciudadanos en Andalucía niega que haya crisis en la formación por las dimisiones a nivel nacional

SevillaActualizado:

Los responsables de Ciudadanos en Andalucía aseguran que la crisis naranja a nivel nacional ni es tal ni ha llegado hasta el partido en la comunidad autónoma. Consideran que las dimisiones se deben a «discrepancias personales» que son legítimas pero que no pueden explicarse por cambios ideológicos o por el acercamiento a la ultraderecha de Vox.

Y la clave es que el dimitido Toni Roldán, uno de los responsables económicos de la formación naranja, estuvo en la negociación de los acuerdos que Ciudadanos firmó con el PP para el Gobierno de la Junta. Unos acuerdos que incluían el apoyo de Vox, que era imprescindible para nombrar a Marta Bosquet, diputada naranja y también de la Ejecutiva Nacional de Ciudadanos, como presidenta del Parlamento y para hacer a Juanma Moreno presidente de la Junta en un Gobierno de coalición con la mitad de sus miembros de Ciudadanos.

Según ha podido saber ABC, Toni Roldán negoció activamente con Juan Marín los detalles del pacto así como la fórmula prevista para que la formación naranja no tuviese que pactar con Vox de forma directa sino que lo hiciese de forma indirecta.

Por eso, desde Ciudadanos en Andalucía no entienden muy bien que un supuesto acercamiento a Vox sea el motivo de su dimisión y salida del partido, si bien aseguran que la respetan, aunque hay quienes consideran que sus formas con los compañeros que se han sentado junto a él durante cinco años en la Ejecutiva nacional no han sido las mejores.

La influencia de Garicano en algunos consejeros andaluces es más que evidente. Rogelio Velasco, consejero de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad, y quien está llamado a condicionar la política económica del Gobierno andaluz, fue una imposición de Luis Garicano por delante de los deseos del propio Juan Marín.

A pesar de esta influencia y de la corriente que está generando en su entorno, en Andalucía aseguran que no hay ningún tipo de división en el partido y mucho menos en el Gobierno. «Todo el mundo está aquí porque quiere, así que también puede irse quien estime oportuno», decía Juan Marín al ser preguntado por las diferencias en el seno del partido en Andalucía.

Las palabras del vicepresidente de la Junta fueron corroboradas por otros diputados naranja a ABC quienes también niegan que haya discrepancias o tensiones.