Primera reunión, ayer en el Parlamento andaluz, de los comités negociadores de PP y Cs
Primera reunión, ayer en el Parlamento andaluz, de los comités negociadores de PP y Cs - ROCÍO RUZ
Elecciones municipales en Andalucía 2019

El veto de Cs a Vox complica al PP las alcaldías de Jaén y Granada

La formación naranja anuncia que sólo hará pactos «a la andaluza» sin que los de Abascal entren en gobiernos locales

MálagaActualizado:

A falta de una semana justa para que tengan que constituirse los nuevos Ayuntamientos surgidos de las elecciones locales del 26 de mayo, la gobernabilidad de algunos de ellos sigue sin clarificarse.

La tardanza en generarse un escenario global de pactos cuando en juego hay comunidades autónomas enteras está llevando a la semana límite la decisión en torno a quién será el alcalde de muchos municipios en los que no se dio la tranquilizadora mayoría absoluta a la que aspira cualquier contendiente electoral.

Eso sí ocurrió en Huelva, donde el PSOE consiguió la mayoría más suficientemente rotunda de entre todas las capitales de provincia andaluzas. Así que allí lógicamente no hay problemas. Tampoco debe haberlos en Sevilla y Cádiz, sin alternativas posibles a las victorias holgadas del socialista Juan Espadas y la fuerza populista encabezada por el actual alcalde, José María González «Kichi», respectivamente.

Del lado del PP, parece diáfano también que la fuerza conservadora podrá mantener sin excesivos sobresaltos las alcaldías de Málaga y Almería. Aunque alguno ha de darse siempre. En la primera, el incombustible Francisco de la Torre se quedó a dos concejales de la mayoría absoluta. Justo los que tiene Ciudadanos. Y el regidor quiere integrarlos en su futuro equipo de gobierno.

Ayer ya comenzó el diálogo entre ambas formaciones después de que una visita del portavoz naranja, Juan Cassá, al líder de Adelante Málaga el pasado jueves desatara los nervios. La delicada situación en la que ha quedado tras empeorar resultados y la displicencia con la que le ha tratado su partido en los últimos meses encendió todas las alarmas:si se declararse en rebeldía, con solo su voto podría dar los 16 concejales necesarios a una suma de PSOE (12) y la confluencia de Podemos e IU (3).

El regidor almeriense, el popular Ramón Fernández-Pacheco, lo tiene más sencillo aún. Especialmente después de que ayer se llegase en Madrid a un principio de acuerdo entre su formación y Vox para que esta fuerza garantice la gobernabilidad al PP allí donde sus votos lo permitan. Es el caso de Almería. los populares se quedaron a un solo edil de la absoluta y Vox obtuvo dos sillones. También le valdría al alcalde, en cualquier caso, apoyarse en los dos de Ciudadanos.

En esta provincia, donde los de Santiago Abascal se han mostrado más fuertes, el pacto suscrito ayer tendrá una mayor enjundia, ya que servirá también para conformar mayorías a favor del PP en Roquetas de Mar, para volver a hacer alcalde al también eterno Gabriel Amat, o El Ejido. Lo mismo ocurrirá en Algeciras.

Cordón sanitario de Cs contra Vox

La situación, sin embargo, se torna más oscura cuando se empiezan a analizar los casos de los ayuntamientos en los que la gobernabilidad se ha de jugar a tres bandas. Allí donde en la noche electoral se dio por hecho que la suma PP-Ciudanos-Vox era sinónimo de vara de mando. Y puede que sea que no.

Sobre todo porque ayer, tras la primera reunión de los comités negociadores de PP y Ciudadanos en Sevilla, quedó clara una cosa: la formación de Albert Rivera sigue empeñada en trazar un cordón sanitario para evitar que Vox entre en los gobiernos locales.

Según afirmó la secretaria de Organización de Ciudadanos, Mar Hormigo, están dispuestos a pactar preferentemente con el PP, pero siempre que Vox ponga sus votos y mire luego desde la barrera. Y la pelota la deja en su tejado: si quieren un gobierno que no sea de izquierdas, tendrán que pasar por el aro. «Son ellos los tienen que decidir, nosotros no», remachó. Muy distinta actitud fue la manifestada por los representantes populares en la reunión, que dejaron claro que ellos sí hablarán «con todos» y «respetando la decisión de las urnas».

Este veto afecta especialmente a dos capitales, Jaén y Granada. En ambas se impuso el PSOE en las elecciones (en la segunda de forma histórica, hacía tres décadas que no ocurría). Pero la suma del centro derecha que arrojaron las urnas generó la incertidumbre.

Será difícil. Fuentes populares consultadas por este periódico ven especialmente «complicado» poder mantener la alcaldía jienense o recuperar la granadina, que perdieron en 2017 por culpa de una moción de censura. Además del veto a Vox expresado por Cs, su líder regional, Juan Marín, no descartó ayer acuerdos con el PSOE. El próximo lunes el comité negociador de los naranjas se reunirá con el desginado por los socialistas.

¿Y en Córdoba? Allí, felizmente para el PP, la coyuntura le es más favorable. Ganadores contra pronóstico por un edil de diferencia frente a la alcaldesa socialista, Isabel Ambrosio, con los cinco concejales de Ciudadanos los populares estarían al borde de la absoluta. Al margen de lo que decida Vox no se vislumbra una alternativa que pueda evitar que José María Bellido sea el próximo regidor de la ciudad califal. Ayer ya mantuvo su primer encuentro con la alcaldable de Cs, Isabel Albás.