Susana Díaz, ayer en la sede del PSOE andaluz
Susana Díaz, ayer en la sede del PSOE andaluz - EFE/Julio Muñoz
Elecciones generales 2019

La victoria de Pedro Sánchez cuestiona el liderazgo de Susana Díaz en el PSOE andaluz

Euforia entre los dirigentes andaluces porque han entregado al presidente el millón y medio de votos que le prometieron

Resultado de las elecciones generales en Andalucía

SevillaActualizado:

Las caras de los interventores y apoderados que iban llegando hasta la sede regional de San Vicente lo decían todo. Lo que hubieran dado Susana Díaz y su núcleo de confianza por unos rostros similares en la noche del 2 de diciembre. Porque el PSOE andaluz ha logrado quinientos mil votos más en esta cita electoral de los que consiguió Susana Díaz en las autonómicas.

Una victoria que tiene dos caras muy diferentes para los socialistas andaluces. Por una parte, Susana Díaz ha cumplido con las metas que se había marcado: más de un millón y medio de votos y más del doble de votos que el PP. Y, por otra, en San Vicente son conscientes de que la posición de fuerza de Pedro Sánchez es una espada de Damocles para la lideresa andaluza. Aunque nadie lo decía anoche en la sede regional del PSOE donde no había euforia pero sí amplias sonrisas entre la Comisión Ejecutiva Regional que estaba casi al completo acompañando a su lideresa con sonrisas, besos y celebraciones.

Sobre todo porque la victoria del PSOE en Andalucía se interpretaba también como una moción de censura al Gobierno del cambio, como una prueba de que no todo son mieles en el Ejecutivo que conforman PP y Ciudadanos en Andalucía. Un análisis que les abre la puerta, al menos, a la esperanza de que volver a gobernar en la Junta no es misión imposible.

La propia Susana Díaz lo decía abiertamente desde el atril preparado en el patio principal de la sede del PSOE regional donde compareció vestida de blanco y verde, los colores de Andalucía aparcando el «rojo PSOE» que acostumbre para los actos del partido. Un mensaje muy claro dirigido tal vez a Pedro Sánchez con quien no había hablado directamente. Eso sí habían hablado por wassap porque Susana Díaz lo había felicitado por su triunfo.

La secretaria general de los socialistas andaluces tampoco se recreó en el triunfo en las elecciones generales. Sabe que no debe arrogarse todo el éxito ni tampoco huír de él. Por eso tiró por la calle de enmedio y dijo que sus intereses están ya en las municipales. «Que no se relaje nadie que ya mismo tenemos aquí el 26 de mayo» repitió en dos ocasiones en sus palabras ante la prensa que se produjeron después de que el presidente del Gobierno interviniese en el balcón de Ferraz en Madrid. ¿Una muestra de que ahí es donde realmente se juega su futuro o una estrategia para evitar hablar de los pactos que el PSOE tendrá que conformar para mantenerse en la Moncloa?

Desde Ferraz todas las miradas estaban puestas en el triunfo de Pedro Sánchez y no en las cuestiones internas, pero las voces sanchistas andaluzas recordaban en esta noche electoral que el presidente ofreció a Susana Díaz concurrir juntos a las elecciones. Están convencidos de que el resultado habría sido otro y, probablemente, no habrían perdido la Junta de Andalucía. En San Vicente lo ven justamente al revés, Andalucía ha sido el revulsivo que ha frenado a la ultraderecha en España.