Juan Marín y Juanma Moreno bromean este jueves en el salón de plenos del Parlamento - J.M.Serrano
Nuevo Parlamento en Andalucía

Y ahora... el Gobierno del cambio en Andalucía

Vox advierte que la investidura de Juanma Moreno hay que negociarla en una mesa mientras crecen las dudas sobre el futuro de Susana Díaz y si presentará su candidatura para tratar de ser reelegida

SevillaActualizado:

La larguísima cola que había este jueves a las puertas del Parlamento para pasar el control de seguridad lo decía todo. Como también la tribuna de invitados para asistir al estreno de la XI Legislatura en Andalucía, con asistencias señaladas y también comentadas ausencias, sobre todo de personalidades socialistas que no habían faltado hasta ahora: expresidentes de la Junta como Borbolla, o del Parlamento como Fuensanta Coves o Manuel Gracia, pero también los más altos dirigentes del PP (Pablo Casado), Ciudadanos (Albert Rivera), o Vox (Santiago Abascal).

Porque era una sesión importante, la toma de posesión de los 109 diputados elegidos por los andaluces todos y cada uno de ellos, pero sólo un paso más para que se configure el Gobierno del cambio y, por primera vez, el PSOE no tenga en sus manos a la Junta de Andalucía.

Lo advirtió claramente el secretario general de Vox, Javier Ortega Smith —quien no paró de tuitear en toda la sesión y fue tendencia en la mayor parte de la mañana— y lo corroboró el juez Serrano, ya portavoz del grupo parlamentario más a la derecha del arco parlamentario, «ahora hay que negociar la investidura de Juanma Moreno».

Una investidura que ahora está en manos de la nueva presidenta de la Cámara, Marta Bosquet (Ciudadanos) y para la que no hay ningún plazo legal establecido. Vox apuesta por estirar las negociaciones durante dos meses y Juanma Moreno, el «previsible presidente» según sus propias palabras, pretende que sea en torno al 16 de enero.

El camino está casi despejado pero aún quedan nubarrones y mucho que pactar entre el PP, Ciudadanos y Vox que ha dicho que no entrará en el nuevo Gobierno —asegura que se lo han ofrecido y nadie lo ha desmentido— pero que quiere sentarse a negociar en una mesa. Asunto espinoso porque Ciudadanos sigue más que incómodo pactando con Vox: su número dos nacional, José Manuel Villegas no para de repetir que su pacto es sólo con el PP, mientras que Juan Marín ya asume la realidad política que le queda por delante.

El acuerdo programático firmado con el PP es inalterable si bien está dispuesto a que «a lo largo de la legislatura se incorporen más medidas y propuestas». Un guiño a Vox, que tendrá que ser su socio y el del PP para los próximos cuatro años por más que se empeñe en afirmar que negociará «con todas las fuerzas políticas».

El silencio de Susana Díaz

La jornada dejó imágenes muy elocuentes de la nueva situación política en Andalucía por más que Susana Díaz siga todavía empeñada en negar la realidad. Vestida completamente de blanco, la presidenta en funciones bajó por las escaleras principales del Parlamento acompañada por una parte de su equipo (por cierto que también había notables ausencias en su séquito habitual) coincidiendo en el tiempo con el futuro presidente Juanma Moreno que trataba de avanzar por el pasillo entre un mar de cámaras de televisión y fotógrafos que hace apenas unos días perseguían de manera incansable a una Susana Díaz en la cima de su poder.

Una circunstancia muy gráfica para describir la delicada situación política de Susana Díaz quien no habló más que una palabra de cortesía a los periodistas que la abordaron y salió del salón de plenos lo más pronto que pudo y por el camino más corto.

Entre los diputados socialistas cundía la incertidumbre y el desasosiego. En su lado del Patio del Homenaje, el principal del Hospital de las Cinco Llagas que colinda con la puerta de salida de los escaños socialistas, había menos gente que nunca, menos medios que nunca y rostros más serios que nunca.

Y eso que ha sido hasta ahora el eje del poder y donde se negociaban importantes acuerdos políticos. Este jueves, los diputados socialistas comentaban las incidencias de la jornada mientras que todo el personal que ha trabajado en la Junta —incluyendo a los viceconsejeros— comentaba sus planes de futuro.

El portavoz parlamentario Mario Jiménez defendía públicamente la legitimidad de Susana Díaz para presentarse a la investidura mientras que fuentes socialistas aseguraban al oído que no se presentará para evitar el ridículo de ser rechazada en favor de Juanma Moreno. Eso sí. Ejercerá hasta el último día y dará su último mensaje de Fin de Año en el Palacio de San Telmo, donde está la sede de la Presidencia de la Junta.

Para redondear la jornada, a los socialistas andaluces les cayó como un jarro de agua fría las palabras, en una televisión nacional, del Delegado del Gobierno en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, sobre la necesidad de «resintonizar» el PSOE andaluz con Ferraz.

Una advertencia que tiene mucho que ver con las palabras de Susana Díaz sobre la aplicación del 155 en Cataluña y que va dirigida también al proceso de configuración de las listas municipales que empezará en breve.

Lo más colorido de la jornada fueron los familiares de los nuevos diputados que, endomingados para la ocasión, abarrotaban la sala de usos múltiples donde se siguió la sesión por una pantalla. El espectáculo de la sesión inaugural sólo pudieron seguirlo unos pocos en la tribuna de invitados, donde la única familia que estaba eran los dos jóvenes hijos de la presidenta del Parlamento, Marta Bosquet.

Eso y las camisetas de algunos diputados de Adelante Andalucía, empezando por la propia Teresa Rodríguez que llevaba una con la frase «Hermana, yo sí te creo» en alusión a la víctima de la manada». .