Fernando Torres, tras ser expulsado en el Camp Nou
Fernando Torres, tras ser expulsado en el Camp Nou - Reuters
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Barcelona-AtléticoTorres, una expulsión que lo cambió todo

El ariete marcó su primer gol con el Atleti en Champions y luego recibió dos amarillas

BARCELONA Actualizado: Guardar
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Torres y el Camp Nou son dos actores que juntos siempre han dado pie a buenas historias. La de ayer se movió entre la épica y el drama. El delantero ya era el principal runrún del partido desde que el pasado sábado, tras vencer al Betis, Simeone le señalara como su delantero titular para la Champions. Tan cuestionado como admirado, Torres se encontró de repente en el foco. Y respondió con una actuación memorable, en lo bueno y en lo malo.

Para empezar, Torres prosiguió su buena relación con el gol anotando el primer tanto del partido en una soberbia acción conjunta con Koke. Fue la undécima muesca del delantero ante el Barça, un equipo que se le da inmensamente bien. Pero, sobre todo, fue su primer gol con el Atlético en la Champions. 32 años ha tenido que esperar Torres para marcar en la máxima competición continental con el equipo de su vida. Ningún otro instante le hubiera dado mayor felicidad.

El tanto que cocinaron Koke y Torres fue calcado al que ambos protagonizaron en la última jornada de Liga ante el Betis. Pase al hueco del vallecano y remate a la red del fuenlabreño. Dos toques exquisitos de balón que pusieron por delante al Atlético de forma inesperada justo en el ecuador de la primera mitad.

Y si Torres puso el partido de cara, también él se ocupó de tacharle una cruz. Apenas diez minutos después de marcar se convertía de nuevo en protagonista, esta vez por una entrada a destiempo a Busquets en el mismísimo centro del campo que le costaba la segunda tarjeta amarilla (la primera la recibió tras el gol por otra falta a Neymar), y por tanto la expulsión.

«¡Así no se puede jugar!»

De nada sirvieron las amargas quejas del delantero al colegiado Brych. Tampoco los gestos de desaprobación y los enormes aspavientos de Simeone al cuarto árbitro («¡Así no se puede jugar!», bramaba). Torres se marchaba a la ducha después de solo 35 minutos abriendo un enorme agujero en el entramado rojiblanco.

«No puedo decir todo lo que me gustaría decir, estoy pensando mucho mis respuestas»
Diego Simeone

«Estoy tratando de pensar lo más posible mis respuestas», confesó Simeone en rueda de prensa. «No puedo decir todo lo que me gustaría», rumió de nuevo cuando se le pidió opinión sobre la roja a Torres y la posible agresión de Suárez a Juanfran. Al final, el técnico decidió salirse por la tangente: «si el árbitro pitó así es porque lo vio de esa manera. Ojalá podamos clasificarnos en la vuelta y meter la cabeza entre los cuatro mejores de Europa para seguir molestando».

En el lado contrario, Luis Enrique entendió justa la decisión del árbitro alemán de expulsar a Torres: «Puede ser una falta ingenua, pero... Es lo de siempre, cada uno tira a su lado en estas cosas». El técnico asturiano, por cierto, quiso poner en valor a sus jugadores y a él mismo, cuestionados tras la derrota en el clásico: «Hemos jugado con pasión y cabeza. Dedicado a quienes ya les temblaban las piernas», dijo en referencia a la Prensa.