El mítico reloj «Regalo de Don Ramón»
El mítico reloj «Regalo de Don Ramón» - ABC

Cuando el Real Madrid regaló miles de relojes a los hinchas del Atlético

Llevaban la inscripción «Regalo de Don Ramón» en referencia a Ramón Mendoza, presidente blanco de 1985 a 1995

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«Vale para canjear por un reloj Racer "Regalo de Don Ramón" a recoger en las oficinas del club, estadio Vicente Calderón (sólo días laborables)». Entre 1989 y 1990, decenas de miles de hinchas del Atlético de Madrid recibieron un vale para hacerse con un reloj que llevaba en su esfera el escudo del club y en el reverso la inscripción «Regalo de Don Ramón». Aunque el cerebro detrás de la operación fue Jesús Gil y Gil, a la sazón mandatario rojiblanco, el dinero para sufragar los relojes salió de las arcas del club de Chamartín.

Eran tiempos en que los presidentes de los clubes de fútbol eran absolutamente mediáticos y, en el caso de Madrid y Atlético, había una «incruenta» guerra total, con los blancos levantándoles jugadores a los rojiblancos. El caso más sonado fue el de Hugo Sánchez a mediados de los 80. Pero algunos hinchas veteranos del Atlético recuerdan la «operación Fernando Hierro», el origen de esta chanza del reloj.

Gil y Gil echó las redes al jugador malagueño, que prestaba sus servicios en el Real Valladolid. De hecho, hubo un acuerdo con el futbolista y el equipo pucelano, pero Ramón Mendoza mejoró la oferta y el defensa (que llegó a fotografiarse con la elástica rojiblanca) cambió de opinión y se decantó por la entidad de Concha Espina. El Madrid tuvo que indemnizar al Atlético (se desconoce a cuántos millones de las antiguas pesetas ascendió la misma) y con ese dinero Jesús Gil encargó los famosos relojes. Se habló por entonces de una tirada de 70.000 para paliar, de algún modo, el disgusto por el fichaje frustrado.

Un año después, en el verano de 1990, hubo una nueva edición del «Regalo de Don Ramón», esta vez a cuenta de la penalización por el traspaso de Luis Milla al Real Madrid. Barcelona y Atlético tenían un principio de acuerdo para que Milla jugara en el club rojiblanco que también se frustró. Gil y Gil invirtió el dinero ganado (10 millones de pesetas) para despachar diez mil relojes más. El 22 de agosto del 90 ABC informaba de que, debido a la gran demanda existente, el dirigente reconoció que «estamos realizando otros diez mil vales regalo para ofrecer otros diez mil relojes más. El asunto me va a costar a mí otros diez millones de pesetas». Genio y figura.