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La artesanía de Ulises Mérida

El diseñador manchego da una clase de la costura de siempre en la pasarela madrileña, con una colección armónica y una buena puesta en escena

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La tercera jornada en este enorme pabellón de Ifema, empieza de la mejor manera posible. Abre la jornada uno de esos diseñadores que, con un estilo tan propio y tan trabajado, pone sobre la pasarela esa delicadeza y ese saber coser sobre maniquí como pocos saben hacerlo. Y es que Ulises Mérida, que tan solo lleva seis años demostrando lo que sabe, ha presentado una colección muy de su estilo, muy Ulises.

Al ritmo de un vals, nombre de su colección, han empezado a salir sobre la pasarela unos looks con una rica paleta de colores: desde los verdes, los morados «Ulises» –los que nunca faltan—, naranjas, marrones, crudos… Casi toda la colección estaban elaboradas en piezas cortadas al bies, que le dan tanta armonía y movimiento. «He elaborado piezas a fuego lento. Es decir, las telas me iban diciendo y yo iban cortando… Esa es mi forma de trabajar», nos comentaba el diseñador manchego momentos antes de salir a escena.

Con una muy buena puesta en escena, habría que destacar dos elementos que le han dado más empaque a su colección: unas piezas en 3D de hombre y de mujer, que a modo de cuerpo de hombre se lo encajaba en un cuerpo de mujer y a la inversa. Y el otro elemento han sido los zapatos, en colaboración con Ana Marttin, mules con tacón, algo que no suele incorporar Ulises y que en esta pasarela, que no hay gran visión desde algunas zonas, se ha agradecido.

Muchos vestidos de hombros asimétricos, con superposición de tejidos para realzar más los colores, desde gazar de seda, satén, gasas, lana, telas encerradas y grandes lentejuelas rectangulares, que enriquecían el tul. Pura artesanía. Y para remarcar más sus señas de identidad, sus cinturones obis pero en tela. Pero no solo aparecieron sobre la pasarela vestidos, aunque fueron los protagonistas, trajes de chaqueta con aire deportivo, y prendas en zorro, en colaboración con Piedad de Diego. Lo dicho, pura artesanía.