Abrigo tipo pelliza combinado con un pantalón deportivo, de Custo
Abrigo tipo pelliza combinado con un pantalón deportivo, de Custo - BELEN DIAZ Y DE SAN BERNARDO

Futurismo e Insta Glam

Ayer predominaron la búsqueda de la individualidad y la diversidad en la pasarela madrileña

MADRIDActualizado:

Ayer en Madrid abrió el día el desfile de Duarte, con su sastrería de fusión. Su claro origen en la sastrería masculina, no le impidió volver a presentar una serie de prendas para ellas. A los clásicos trajes grises, prendas en raya diplomática y abrigos negros, se les unieron prendas más relajadas: chaquetas oversize, jerseys con textura y chalecos acolchados. Kiko Font, director creativo de la marca, ha ideado una combinación muy neoyorquina.

Custo presentó «Insta-Glam», que apostaba por la individualidad en un mundo global en el que todos vestimos de modo similar. Con ello in mente, ideó una colección creativa con materiales técnicos y futuristas, «elaborando prendas que emocionen», según sus palabras. «La gente tiene ropa básica de sobra y estas piezas clave son un objeto de deseo diferenciador», comentó Custo Dalmau a ABC.

Desfilaron únicamente abrigos, chaquetas y vestidos, realizandose un verdadero tributo al detalle y a la «no simplicidad». La variedad de prendas, colores y siluetas se llevó a cabo en materiales joya con apliques completamente únicos. «No habrá dos piezas idénticas, ese es el objetivo». Presentó abrigos que iban desde los tipo pelliza esquimal hasta los de corte gabardina, declinados en materiales plateados y de colores. Se trata de prendas conjugables con cualquier atuendo, normal o deportivo, de día o de noche. Las chaquetas, de patronaje deportivo, se conjugaron con materiales sofisticados como el terciopelo con lúrex o el jacquard laminado con foil de oro. Con Insta Glam, Custo presenta una colección concebida para brillar, sentirse única y personalizar cada guardarropa.

Brain&Beast desfiló por primera vez en la pasarela madrileña, ya que es una marca habitual del 080 barcelonés. Han presentado una colección trabajada, que -como es tendencia- mezcla la ropa formal con la informal. Era una oda a la camiseta y a la sudadera, reinventando su apariencia por completo. Brain&Beast presentó excelentes faldas de tubo en lana de tonos amarillos combinadas con tops deportivos convertidos en camisetas «reseteadas». Los «chaps» de estilo vaquero iban sobre diversos tipos de pantalones para ellas y ellos. El abrigo estilo macintosh se decoró con graffiti adquiriendo un aire colonial y la antigua «carta de ajuste» televisiva se convertía en una falda de tubo. La bolsa de El Corte Inglés y el antiguo sobre de correo aéreo se rediseñaron como bolsos en una colección curiosa con buena puesta en escena.

Roberto Diz desfiló en Madrid tras 15 años de ausencia, instalado durante estos años en su taller de Sevilla, donde lleva a cabo v estidos de novia e invitada a medida. Su colección, que ha llamado «Glamo-Amazonas», estaba inspirada en los años 90, con hombreras, escotes y cinturones exagerados y lineas excesivamente duras, llevadas a cabo en tejidos técnicos, charol y neopreno.

El desfile de Juan Vidal, llamado «Angela’s Pizza» buscaba de nuevo acercarse a una gran diversidad de tipos de mujer, incluyendo diseños inspirados en el qipao chino, en abrigos escoceses y en poderosas prendas ochenteras de cuero negro.

La noche anterior, Pedro del Hierro transportó a los asistentes a un atardecer a orillas del Mediterráneo en pleno Ayuntamiento de Madrid. La Galería de Cristal del Palacio de Cibeles fue el escenario de un variado casting de modelos de todas las etnias, edades y tallas. Nacho Aguayo presentó una colección de inspiración minimalista que evocaba los años 90, escogiendo la diversidad y los precios asequibles como estrategia