DE SAN BERNARDO Y ANGEL DE ANTONIO

La improvisación contemporánea de Alvarno

Jorge Vázquez y María Escoté sorprendieron con la huella de la moda de otras décadas, mientras que Arnaud Maillard y Álvaro Castejón propusieron una modernidad que combinaba prendas retro

María Luisa Funes
MADRIDActualizado:

Los Alvarno presentaron ayer en Madrid su colección para el próximo otoño, un prêt-à-couture moderno y desenfadado en apariencia, más elaborado de lo que pudiera parecer. Idearon nuevos códigos de vestir, como las faldas largas de pliegues combinadas con sudaderas de algodón o las minifaldas de flecos bajo americanas bordadas. Gigantes capas envolventes, botas ceñidas con faldas largas y prendas en jacquard fil coupé demostraron que Arnaud Maillard y Álvaro Castejón son capaces de mezclar con éxito materiales tecnológicos con siluetas clásicas y materiales tradicionales con diseños vanguardistas.

La colección de zapatos que acompañó al desfile de Alvarno fue imaginativa y novedosa: sandalias hechas con cadena metálica dorada y curiosos salones dorados y negros con tacón de stiletto y cintas laterales. Las botas, ya fuesen ceñidas y con un «bocado» dorado en la puntera o con pliegue y corte holgado en piel beige, brillaron por su originalidad.

Roberto Verino, que centró la idea de su desfile en el Lanzarote de César Manrique, desplegó una ensalada de estilos sin hilo conductor, desde refrescantes vestidos poncho en tejidos de dibujos marineros hasta invernales conjuntos de chaqueta y falda en tejidos ocre de corte lady.

La colección de María Escoté ha sido probablemente la mejor que hemos visto hasta ahora de la creadora. Variada, efervescente, sesentera y galáctica, incluía conjuntos de pantalón y top inspirados en los maravillosamente siderales modelos que Courrèges creó hace cinco décadas: chaquetas y vestidos de damero rojo y modelos con dibujos geométricos inspirados en las rayas del arcoiris y quizás en algunas prendas de Emilio Pucci de principios de los 70. Sus tocados, difíciles de clasificar, iban desde el casquette transparente al gorro tipo verdugo en colores vistosos. Los bolsos de plexiglás, curiosos y juveniles, se combinaban a la perfección con maxipendientes de siluetas geométricas. Sus botas transparentes con remate de esferas fueron un verdadero elemento rompedor, digno de alabanza por su originalidad.

Desfile de María Escoté
Desfile de María Escoté - DE SAN BERNARDO Y ÁNGEL DE ANTONIO

Jorge Vázquez, uno de nuestros favoritos en la pasarela madrileña, desvió sus habitualmente deliciosas colecciones hacia el estilo más radical de los años 80, desconcertando a un público que esperaba sus tradicionales pinceladas de elegancia. El gallego, que sabe cómo vestir a la mujer actual con garbo, mostró modelos estrictos en colores azul verdosos, quizás más propios de la Alemania del Este antes de la unificación que de la época actual. Sus mini vestidos negros con florituras, pompones y lazadas traían a la memoria los vestidos de fiesta de los 80, que convertían a muchas señoras en verdaderos «paquetes regalo». Y los modelos mini con flores de colores, encajes y apliques infantiles, combinados con medias en fuertes tonos opacos, traían a la mente las colecciones de creadores efectistas que acaban vendiendo libretas y azulejos. Un irreconocible estilo para Jorge Vázquez, siempre garante del buen gusto y de la sabia combinación de tejidos. Al cabo, los baches son parte del camino y el modisto es libre de expresarse a sus anchas. En general, un día desigual y lleno de sorpresas.