MBFWM OTOÑO/INVIERNO 2017-18

Otra lección de estilo de Roberto Verino

El diseñador orensano inauguró los desfiles de la Mercedes Fashion Week fuera del recinto ferial con una colección de primavera-verano de estilo muy ochentero

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Roberto Verino ha vuelto a la Mercedes Benz Fashion Week Madrid tras un breve inciso. Una pasarela en la que había estado desfilando ininterrumpidamente desde 1984 hasta que, en la edición anterior, decidió apearse para reivindicar y luchar por lo que él cree lógico y viable: desfilar con la colección de la temporada más inmediata, la nueva tendencia llamada «see now, buy now» (lo veo, lo quiero). «Yo no me invento nada, es lo que pide el consumidor. He tenido que renunciar a muchas cosas, pero merece la pena», nos comentaba momentos antes de dar comienzo el desfile.

Así, como no podía formar parte de los diseñadores que desfilaran con sus colecciones de otoño-invierno en el pabellón 14 de Ifema a partir de mañana, presentó sus propuestas para la primavera-verano 2017 en el marco incomparable de la Real Casa de Correos de Madrid y arropado de muchos de sus seguidores – Eugenia Martínez Irujo, María Castro, Lulú Figueroa, Ana Turpín, Enrique Cerezo, Cristina Cifuentes, Fátima Báñez…

No se puede afirmar categóricamente que su planteamiento es el acertado, como lo demuestra que entre sus compañeros de profesión hay algunos detractores, pero lo que sí podemos decir es que resultó un placer ver sus propuestas primaverales cuando ya empezamos a estar hartos del frío y ansiamos la llegada de la próxima estación. Si a eso añadimos que Verino nos llevó a un verano inolvidable, en Cannes, el resultado es exquisito, aunque se notaba que al ser una propuesta de una colección que inmediatamente va a estar a la venta, no jugó con looks típicamente de pasarelas. Faltaba algo.

El diseñador orensano ha dado otra lección de buen gusto y estilo, tanto en ropa femenina como masculina. Sencillez en las prendas: camisas a rayas combinadas con pantalones capri amplios que asemejan faldas. Cortes asimétricos que dejan algún hombro al descubierto. Vestidos camiseros, algunos recortados e intercalado con transparencias, muy años 80. Que, como comentaba momentos antes del desfile el diseñador, «es un homenaje a cuando empecé, a mis orígenes. Muchas rayas y muchos brillos». Y en esos orígenes, la figura indiscutible era David Bowie, música interpretada en directo por Maika Makovski.

Y para él: traje de lino blanco o sastre pero de pantalón bermuda. Y muchas flores para las camisas, de día y de noche. Y, cómo no, esmoquin negro con satén. Negro, mucho negro, que no puede faltar nunca en un desfile del gran Roberto Verino, donde destacaba un vestido en napa fina.

Y en los pies. Para ella botines multicolores y sandalias de cordones. Para él, deportivas, pero con punteras planteadas y sandalias de tiras de cuero.