B-WIT es un espacio en el que cuando se acercan las familias, casi siempre a través de los más pequeños de la casa, encuentran multitud de actividades que permiten desarrollar diferentes destrezas y habilidades, siempre en función de unas necesidades conocidas o por descubrir. «Nos gusta decir que acompañamos a las familias en el camino para llegar a ser quienes desean ser», explica Laura Aguirre, directora y CEO de B-WIT.
De una manera muy libre, cada alumno va marcando su ritmo, sus inquietudes y sus necesidades en un momento concreto. Mientras, los profesionales de B-WIT «hacemos de catalizadores. Observamos y, lo que es más importante, sabemos actuar en el momento necesario. Tenemos la máxima de mostrar opciones distintas para una misma cosa, o un camino alternativo, que muchas veces tiene otro destino. Pero la cuestión es mostrarlos, muchas cosas no se elige un camino determinado porque no se conoce», argumenta Aguirre.

¿Qué necesita realmente tu hijo?
Muchos padres llegan con una idea preconcebida de las necesidades que, desde su punto de vista (siempre que no haya un diagnóstico detrás), pueden tener sus hijos. Pero los profesionales de B-WIT lo tienen claro, «una cosa es lo que crean y otra es lo que realmente necesitan, nosotros detectamos cualquier detalle que nos dirá cómo actuar», apela Antonia Redondo, otra de las piezas fundamentales de la academia. «Este centro se ha creado para los niños y los mayores se auto descubran, la cantidad de ayuda necesaria varía en función de muchos factores».
Una de las principales quejas que lanzan desde este centro educacional es sobre el actual sistema educativo. «Los niños piensan que se les da bien o mal una cosa en función de unas notas. Esto, por una parte limita y por otra frustra». Para Antonia, «igual al que le ponen la etiqueta de mal estudiante porque no saca buenas notas, resulta que es un excelente constructor, mago o es espectacular comunicando en radio; esto hace que su autoestima aumente y se pueda lanzar a nuevos retos para el día de mañana».

Por todo ello, apuestan claramente por la inteligencia múltiple, con profesionales independientes de cada materia altamente cualificados. Además, como una base del trabajo psicológico, «todo realizamos una formación interna para disponer todos de las mismas herramientas para que no existan diferencias para tratar de una forma concreta según las necesidades de cada uno». De igual modo, afirma, «es vital la coordinación de todos nosotros. Por ejemplo, si un alumno necesita reforzar su autoestima, todos los sabemos que nuestras acciones se encaminan a ello. Ya no solo su profesor le dará la enhorabuena por su última hazaña, sino que cualquiera del equipo también lo hará».
Lo que los profesionales de B-WIT lo que hacen en trabajar en equipo, algo que «también intentamos inculcar a nuestros alumnos. Trabajar en equipo no es que uno recorte, otro dibuje y después se una. Todo esto lo intentamos trabajar, además nuestros alumnos son heterogéneos, de esta manera también entienden que no todos tenemos las mismas habilidades y que entre todos podemos sumar para conseguir el objetivo», argumenta Antonia.
La primera academia educativa robótica de Córdoba

En los comienzos de B-WIT, obtener la certificación de ser la primera academia educativa robótica de Córdoba le ayudó a posicionarse en la sociedad cordobesa. Así, en un principio acudían a ella padres con niños que tenían gran ilusión por la construcción robótica, basada en Lego, o que querían ser programadores, por aquel entonces eran los cursos más demandados y a día de hoy siguen siendo sus buques insignia.
Una de sus especialidades es la atención a los niños que tienen necesidades educativas concretas, ya sean por altas capacidades, autismo, déficit de atención o cualquier otro diagnóstico. De hecho, B-WIT es un centro autorizado por la Junta de Andalucía y su actividad está subvencionada para todas aquellas familias que cumplan una serie de requisitos. La presentación de las solicitudes es anual y entre los meses de agosto y septiembre.
Apoyo y acompañamiento a las familias
En B-WIT también hay un espacio para las familias, cuando en estas aparece un conflicto afecta a todos sus miembros y desde el enfoque sistémico les ayudan a encontrar la explicación a sus dificultades, a entender cómo funcionan, conseguir unos objetivos comunes y superar las dificultades como familia. Eso sí, “no siempre tienen por qué ser grandes dificultades, muchas veces podemos poner solución a un posible problema cuando solamente tenemos síntomas si sabemos detectarlo”, apuntilla Antonia Redondo.
La variedad de actividades que ofrece B-WIT es extensa y también se amplía al conjunto familiar. Por ejemplo, «ahora por navidades tenemos ideados dos talleres relacionados con la jardinería. Uno sería de crear un jardín en una maceta y el otro el de crear un jardín en una botella cerrada. Son actividades que también ayudarán a las familias a encontrar respuestas a preguntas que aún no se han hecho, además de pasar un rato en familia», expone Laura Aguirre.

Además, durante todo el año tienen una serie de cursos que son de lo más variado. Robótica, Diseño e Impresión en 3D, Expresión Corporal y Teatro, Radio, Ciencia y Experimentos, Magia, Visual Thinking o Macramé, entre otros.
Con todo lo expuesto, está claro que B-WIT pone a disposición de todos los cordobeses unas instalaciones y los mejores profesionales para conseguir desarrollar o descubrir destrezas escondidas, para ayudar al desarrollo personal de los niños y de las propias familias. Como ellos mismos dicen, ofrecen un servicio integral para el bienestar de las familias cordobesas.
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