El alcalde de la localidad, Santiago Cabello, explica en esta entrevista las claves del programa, que comenzó hace unas semanas con el encendido de la iluminación y que llegará hasta los Reyes Magos. El primer edil hace también balance de un año marcado por la pandemia, pero en el que el municipio ha podido ir recuperando parte de su normalidad y de su conocido vigor económico y empresarial.
Ya está aquí la Navidad. ¿Cómo la ha preparado el Ayuntamiento de Pozoblanco?
La hemos preparado con mucha ilusión. Tras las dificultades de 2020, ha sido una oportunidad de reencontrarnos con tradiciones muy nuestras en estos días previos a las fiestas, aunque es cierto que en las últimas fechas todo se vuelve a complicar con una nueva oleada mundial de covid. Nosotros estaremos atentos a las recomendaciones y disposiciones sanitarias, como hemos estado siempre, y trataremos de mantener el espíritu navideño dentro de las normativa que se establezca. A la población le pido desde aquí responsabilidad, aunque estoy convencido de que vamos a ser capaces de celebrar estas fiestas con intensidad junto a nuestros seres queridos al mismo tiempo que combatimos esta nueva oleada. Cuando uno prepara un programa tan especial como el navideño desea que nada lo pueda estropear, pero creo que hay que ser conscientes de la situación. Como digo, vamos a estar muy atentos a la evolución.

¿Cuál es la filosofía del programa navideño de Pozoblanco?
Para nosotros, dentro de nuestro proyecto, las fiestas tradicionales son muy importantes, pues nos conectan con nuestras raíces y pensamos que ningún pueblo puede avanzar hacia el futuro si no respeta su pasado. Por eso mismo tratamos de protegerlas y, sin que pierdan su esencia, actualizarlas y rodearlas de muchos atractivos. En el caso de la Navidad, se mantienen las tradiciones habituales y se mejoran de forma constante aspectos como la iluminación, las actuaciones musicales, los talleres para los niños o todo lo que rodea la Cabalgata de Reyes. En estos días prestamos especial atención a nuestros mayores y a nuestros niños, sin olvidarnos de las familias porque al fin y al cabo son una fecha de reencuentro, de afectos y emociones.
Acaba el año, ¿qué balance hace en cuanto a la gestión municipal? En primer lugar, en cuanto a la lucha contra el covid.
Ha sido un año con altibajos, que empezó mal con cierres perimetrales y suspensión de actividades, que luego mejoró y que al final vuelve a complicarse. Nosotros no hemos dejado como equipo de gobierno de tomar medidas desde marzo de 2020. En este año, hemos mantenido por ejemplo los servicios de desinfección viaria y de atención domiciliaria a mayores. También se han adquirido kit de prevención para escolares, mascarillas y equipos de protección o purificadores HEPA para los colegios. Hemos puesto también un amplio paquete económico a disposición de autónomos y empresarios con ayudas directas de hasta mil euros. En lo sanitario, hemos trabajado codo con codo con las autoridades competentes y así vamos a seguir en el futuro. Cumpliremos las disposiciones y las recomendaciones en todo momento con el convencimiento de que, gracias al esfuerzo de todos y en especial al de nuestros sanitarios, podremos ir avanzando hacia una solución de este grave problema.
¿Cómo definiría la situación económica de Pozoblanco?
El mundo está sumido en una crisis importante por los efectos de la pandemia y las restricciones, que aún no han acabado. Pero, aún así, creo que en nuestro municipio los datos son optimistas dentro de las dificultades. Hemos tenido este año los mejores datos de empleo desde hace 13 años, el IBI está en mínimos históricos y el PIB de nuestra localidad se mantiene como uno de los más elevados de la provincia tras crecer de forma continua desde 2015. El Ayuntamiento está saneado y con un nivel de remanentes estimable, mientras que la deuda pública no para de descender y nuestro deseo es acabar con ella al final de este mandato, algo de lo que ya estamos muy cerca a pesar de las dificultades y de los esfuerzos que hemos hecho en políticas sociales con el fin de ayudar los más vulnerables. Para nosotros era muy importante durante los peores momentos de la pandemia no perder de vista que había que mantener fuertes nuestras estructuras y nuestros equilibrios como Consistorio y como municipio empresarial, comercial y emprendedor. Eso pasaba por no aumentar la presión fiscal, algo a lo que contribuye la congelación de impuestos que hemos vuelto a decretar. Creo que hemos conseguido mantener esa fortaleza en el ámbito público y privado y que si seguimos siendo rigurosos en la prevención estamos en buenas condiciones para continuar con el ritmo de estabilidad y progreso que teníamos hasta marzo de 2020. Estamos preparados gracias al esfuerzo de todos y en especial de nuestros empresarios, autónomos y trabajadores que son el motor de nuestra economía.

En cuanto a inversiones y gobierno municipal, ¿qué destaca de este año que ahora concluye?
Ha sido un año intenso, con muchas actuaciones en diversos ámbitos. En lo referente a la mejora viaria y urbanística, hemos afrontado procesos de mejora integral en espacios emblemáticos como El Risquillo, la calle Jesús, la Plaza de la Asunción o la Fuente de la Guizuela. También en otras vías como la calle El Pilar o la Ronda de los Muñoces, así como en los parques infantiles y en diferentes rotondas de acceso. En el ámbito ambiental, hemos seguido con el plan Pozoblanco Verde de plantación de árboles y mejora de los jardines y con la apuesta por la energía solar en centros públicos. También hemos concluido el plan integral de mejora de caminos y hemos intervenido en el campo de golf, el campo de fútbol y el Teatro El Silo. Este año también nos deja grandes noticias como el acuerdo con la UCO y Fundecor para ofrecer cursos formativos en el nuevo Centro Impulsa 10 o la concesión de 240.000 euros para el proyecto Pozoblanco Smart City. También ha sido emocionante recibir el título de Ciudad Amable con la Infancia, el Premio Educa Ciudad y el de Pueblo Saludable de la provincia o ver la felicidad de los niños tras la importante reforma del patio del Colegio Virgen de Luna. Por último, hemos firmado el plan de reparcelación para el nuevo polígono, que al fin va a permitir que tengamos suelo industrial en condiciones adecuadas para nuestros empresarios y para nuevos inversores. En lo cultural, otras buenas noticias del año han sido los conciertos de Camilo, Pasión Vega, María José Llergo o Amaral y la adquisición de una colección inédita de fotografías estereoscópicas de Pozoblanco a inicios del siglo XX, lo que nos permite conocer mejor nuestro pasado y nuestras raíces y tradiciones. Ha sido un año difícil, con obstáculos, pero el balance visto ahora es muy positivo.
Más allá de este año, ¿qué balance hace de este mandato que ya se acerca a su último tercio?
Ha sido complicado, pues nadie esperaba que estuviese marcado por una pandemia tan compleja y sin precedentes, con momentos de parálisis mundial. Más allá de ello, yo creo que en Pozoblanco estos años nos están haciendo ver que cosas que nos decían que eran imposibles al final no lo son y que es cuestión de voluntad. Por ejemplo, nos decían que no podía haber suelo para un centro residencial de mayores, y ahora tenemos más de 12.000 metros preparados para ese proyecto en el que estamos trabajando. También nos decían que la ampliación de la depuradora había que esperar, pero ya está licitada por la Junta. Lo mismo con el antiguo matadero de La Salchi, durante décadas cerrado y cuyo proyecto de reapertura ya está en marcha, o con la Ronda Norte, que está en fase de redacción. También en lo comarcal, con proyectos el pantano de La Colada y sus redes secundarias, que sigue dando los necesarios pasos administrativos pero que al fin tiene su línea presupuestaria. Los grandes proyectos siempre son difíciles de realizar, pero lo que ahora se ve en Pozoblanco es que hay voluntad de hacerlos, determinación, y ese es el camino para transformar un municipio y para avanzar. Nosotros seguiremos adelante con nuestro proyecto, un plan que combina las grandes inversiones con el cuidado de lo pequeño, de las políticas sociales para mayores, niños, jóvenes y familias, de los servicios, de nuestra economía y de elementos fundamentales como la cultura, el patrimonio y las tradiciones, la transformación tecnológica o el deporte.
¿Qué mensaje manda a los pozoalbenses y a los lectores en unas fechas tan especiales?
Ante todo, quiero desearles una Feliz Navidad, con el deseo de que disfruten de momentos muy especiales y emocionantes con sus familias y seres queridos. También quiero mandar desde aquí un mensaje de responsabilidad, pues aún tenemos que ser conscientes de que la prevención es fundamental si queremos alcanzar cuanto antes la normalidad. Yo estoy confiado de que saldremos adelante y para ello es fundamental la ilusión, pero eso no está reñido con protegernos, con cuidarnos que en este caso es cuidar también los demás.
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