La mancomunidad del Guadajoz-Campiña Este ha apostado por la colaboración junto a otras entidades para potenciar el turismo en la zona gracias a la llamada Experiencia Innova Andalusí. En ella participan también la comunidad autónoma de Aragón, la Diputación de Soria, la comarca de la Axarquía en la Costa del Sol, la comunidad de Calatayud y la Fundación Visit Valencia. El proyecto pretende poner en marcha diversas experiencias turísticas mediante la revalorización del patrimonio material o inmaterial relacionado con el legado andalusí, en este caso en Baena, Castro del Río, Espejo, Nueva Carteya y Valenzuela.
Ésta es una de las medidas incluidas en el Plan de Dinamización Turística de la Mancomunidad, que trata de concretar estrategias basadas no solamente en la historia, sino también en la producción de aceite de oliva y en la gastronomía. El propósito es fortalecer la vía de recuperación iniciada tras la pandemia, donde la entidad fue pionera en Córdoba en suscribirse a la Red de Destinos Turísticos Inteligentes, que asocia turismo e innovación tecnológica, uno de los pilares del futuro en este campo y que ya se está plasmando en un plan concreto, como ha informado la técnico de la mancomunidad, Concepción Pareja.
A todo ello se suman multitud de obras de acondicionamiento de la red de caminos y senderos públicos, con el objetivo de potenciar las actividades de senderismo y cicloturismo en torno al denominado Anillo del Guadajoz, que a su vez permite el tránsito entre municipios olvidando los motores.
Esa apuesta por la naturaleza procede de la importancia fluvial de la zona, en el que las actividades deportivas y de ocio en torno al Guadajoz suponen uno de sus principales atractivos. El pantano de Vadomojón, la Noria de Albendín, la Cueva del Yeso, el parque periurbano del Puente de Piedra, junto a molinos, salinas o edificaciones hidráulicas, conforman una atractiva zona para el paseo, la bici, la pesca, la espeleología o el piragüismo.
Del importantísimo yacimiento arqueológico de Torreparedones al toque del tambor del Judío de Baena como patrimonio inmaterial de la humanidad, de la feria de interés artesanal de madera del olivo Ars Olea en Castro del Río a la mantanza del cerdo de Espejo, de la Plaza de Armas de Nueva Carteya al Corpus Christi de Valenzuela, lugares y vivencias se entrelazan en la mancomunidad del Guadajoz en torno a un elemento indispensable: el aceite de oliva.
El llamado oro líquido vertebra multitud de acciones, como visitas a olivares, almazaras o museos especializados, además de ser parte indisoluble de una gastronomía inolvidable. Además, junto a Segittur (Sociedad Estatal para la Gestión de la Innovación y las Tecnologías Turísticas), la mancomunidad está confeccionando una estrategia de impulso de experiencias turísticas relacionadas con el sector primario para consolidar aún más la importancia del aove en el turismo.