Cada año, millones de toneladas de residuos acaban en los sistemas de alcantarillado, contaminando aguas y suelos y provocando grandes problemas en las redes de saneamiento de ciudades de todo el mundo. Solo el simple gesto de tirar por el inodoro objetos como toallitas, tampones, tiritas o compresas no solo obstruye las tuberías, también genera un enorme impacto en el medio ambiente, dañando el ecosistema local y afectando directamente a la flora y fauna.
No obstante, la realidad es que la mayoría de los ciudadanos aún desconoce las graves consecuencias que puede provocar algo tan simple como tirar una toallita al váter.
Con motivo del Día Mundial del Saneamiento, Emacsa ha puesto en marcha la campaña ‘Cuando el váter suena, solo agua lleva’ para poner freno a esta situación. Una iniciativa que pretende sensibilizar y concienciar a los ciudadanos sobre lo que realmente debe ir al WC: agua, papel higiénico y desechos fisiológicos.
De esta forma, la empresa municipal busca liderar un cambio hacia prácticas más sostenibles entre la ciudadanía de Córdoba, reduciendo el impacto ambiental asociado a la gestión de estos residuos no higiénicos e impulsando la concienciación, educación y adopción de hábitos de consumo más responsables.
La campaña pone el foco en la importancia de evitar que los residuos no biodegradables lleguen al sistema de saneamiento. La presencia de estos elementos dificulta el tratamiento de las aguas residuales, genera sobrecostes, provoca averías y, lo más grave, tiene un gran impacto en el medio ambiente.
El compromiso comienza en casa

Con esta iniciativa, Emacsa invita a los cordobeses a reflexionar y a adoptar un hábito sencillo: solo papel higiénico, agua y desechos fisiológicos deben ir al inodoro. Y es que el buen uso del inodoro es responsabilidad de todos. Mantener un sistema de saneamiento eficiente es un esfuerzo conjunto y depende, en gran medida, de pequeños gestos cotidianos. Al usar el váter de manera adecuada, los ciudadanos contribuyen a la mejora de la salud pública, la conservación del agua y la protección del medio ambiente.
La campaña ‘Cuando el váter suena, solo agua lleva’ es una muestra más del compromiso de Emacsa con la sostenibilidad, la educación ambiental y la mejora continua de los servicios públicos esenciales.