La revolución tecnológica y la digitalización también han llegado a la cirugía con avances como la inteligencia artificial o la robótica. Bajo esta premisa se inició la charla coloquio ‘Cirugía Robótica: la nueva revolución quirúrgica’ en la que participaron Salvador Morales, especialista en cirugía general y del aparato digestivo del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón; José Luis Marenco, urólogo del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa; Juan Leal, urólogo del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón, e Isaías Alarcón, especialista en cirugía general y del aparato digestivo del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa.
«Estamos entrando en una nueva fase de disrupción. En esta revolución se engloba la robótica, con un enorme potencial y que representa el futuro de la cirugía», inició el debate Morales. Su compañero, Isaías Alarcón se mostró de acuerdo: «La cirugía robótica viene a aportar, a sumar, es una revolución similar a la que en su día fue la laparoscopia, además de que es un beneficio tanto para el paciente como para el cirujano».
El doctor Juan Leal coincidió en las ventajas que supone la cirugía robótica: «Podemos introducir una cámara en un espacio pequeño y hacerlo enorme, lo que facilita mucho el acceso y la práctica quirúrgica».

Juan Leal, urólogo del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón
Pese a los avances, la cirugía robótica todavía tiene una escasa penetración en los quirófanos españoles. En total, esta técnica supone entre el 3% y el 4% del total de las cirugías que se realizan en el país. «Poco a poco este porcentaje irá aumentando», augura el doctor José Luis Marenco.
«Estamos en ello, desde los dos últimos años hay en España 200 robots para cirugías. Estamos empezando a vivir el boom que hubo en Francia o Italia, aunque ha habido un parón con la pandemia, ahora mismo estamos en fase de implantación», señaló el doctor Morales. Según el doctor Marenco, en países donde no hay tradición de cirugía por laparoscopia, la cirugía robótica se ha implantado más rápidamente: «Mi teoría es que en España los cirujanos ya eran expertos en la técnica de la laparoscopia, por lo que la curva de aprendizaje no ha sido tan marcada».
«Se nota que ha habido un boom y que el propio sistema sanitario ha apostado por ello. Durante muchos años, la cirugía robótica estuvo relegada a algunas especialidades, pero ahora se ha extendido y ha venido para quedarse», explicó el doctor Alarcón. Además de su uso en urología o cirugía general, el Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón ha sido el primer centro de la sanidad privada andaluza en el uso del robot quirúrgico en Cirugía Torácica.

Isaías Alarcón, especialista en cirugía general y del aparato digestivo del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa
Otro de los factores por los que la penetración de la cirugía robótica en España continúa siendo baja es por su elevado coste de la implantación de la tecnología. Con todo, cada vez hay más compañías que sacan al mercado nuevas máquinas, lo que se traduce en mayor oferta y precios más competitivos. «Las cuarenta plataformas que comienzan a ofrecer esta tecnología al mercado ayudarán a que cada vez más pacientes puedan acceder a ella», predijo el doctor Morales.
La clave está en definir los principales beneficios que aporta la cirugía robótica al paciente, tales como menor dolor, disminución del sangrado o reducción de posibles recidivas, sin olvidar las ventajas que aporta al cirujano para la realización de cirugías más precisas y seguras.
El quid de la cuestión, coinciden todos los especialistas, está en ver la adquisición de un robot quirúrgico como una inversión en la salud de los pacientes. «Agradezco a Quirónsalud que haya hecho esta apuesta porque lo solicitábamos. El coste repercute en el procedimiento, pero con una indicación precisa y correcta, el beneficio que ofrece el robot es espectacular», observó el doctor Morales. Según auguran los expertos, el robot ofrece un plus de calidad en la cirugía que mejora de manera considerable la laparoscopia.

Salvador Morales, especialista en cirugía general y del aparato digestivo del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón
Por su parte, el doctor Leal apuntó que la cirugía robótica permite un ahorro que todavía no se ha podido medir: la disminución de consultas y revisiones debido, en parte, a la gran precisión del robot. «Las expectativas de los pacientes y las del quirófano son diferentes con la cirugía robótica, porque esta técnica permite ciertos movimientos y penetración que antes eran impensables», aseguró el doctor Leal.
Los beneficios de la cirugía robótica también se miden en clave de sostenibilidad. «Con la aplicación de la cirugía robótica se disminuyen las complicaciones, por tanto, las posibles reintervenciones que requerirían coste de material, horas de trabajo del personal de enfermería y cirujanos; pero sin olvidar, sobre todo, las molestias causadas al paciente», apuntó el doctor Morales. El doctor Morales argumentaba que la clave está en centrar la atención en los beneficios que genera la cirugía robótica.
La tendencia debería ir por mirar todo lo que ofrece la robótica a corto y largo plazo. «Las mejores cirugías son las que hacen que el paciente nunca tenga que volver, porque hacemos que gane en calidad de vida», añadió el doctor Leal.

José Luis Marenco, urólogo del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa
El futuro de la cirugía
La conclusión a la que llegaron todos los expertos fue que si existen herramientas con las que conseguir mejores resultados, hay que ir a por ello. «Es una lucha titánica para darle lo mejor a los pacientes», concluyó el doctor Morales.
El futuro, según coincidieron todos los doctores, pasa por una mayor revolución tecnológica en los quirófanos, con mayor penetración de la cirugía robótica, pero también con técnicas de inteligencia artificial, o reconstrucciones en 3D, siempre desde el foco de la seguridad y la reducción de complicaciones. «Estamos usando armas para buscar garantías y disminuir los niveles de error», aseguró el doctor Leal.
Todo ello sin olvidarse de que hay un paciente detrás y que el trabajo siempre radica en un especialista. «Siempre es un cirujano, que no se nos olvide, aunque haya cirugía robótica o inteligencia artificial siempre hay una persona que controla todo», sostuvo el doctor Marenco. «El avance de la tecnología no significa que se pierda la conexión médico paciente sino lo contrario, es necesario continuar teniendo conversaciones con los pacientes y seguir manteniendo esa conexión humana», concluyó.