Vista superior de la Casa de los Amigos, en la Alhambra
Vista superior de la Casa de los Amigos, en la Alhambra - ABC

La Alhambra abre excepcionalmente la Casa de los Amigos

Esta finca de recreo de los sultanes nazarís, también utilizada para su explotación agrícola, está habitualmente cerrada al público, pero permanecerá abierta todos los martes, miércoles, jueves y domingos del mes de abril

GranadaActualizado:

La Alhambra de Granada abre durante el mes de abril y de forma excepcional la Casa de los Amigos, una finca de recreo de los sultanes nazarís y también utilizada para su explotación agrícola, que está habitualmente cerrada al público.

Según ha informado el Patronato del recinto monumental más visitado de España, en el presente mes todos los martes, miércoles, jueves y domingos, los visitantes tendrán la posibilidad de acceder a este espacio con la entrada Alhambra general y Alhambra Jardines, desde las 8.30 a las 20.00 horas. La Casa de los Amigos se encuentra en el Generalife y debe su nombre al estudioso Ibn Luyún (1282-1349) que escribió en su Tratado de Agricultura que en todo palacio de recreo debía haber un aposento para huéspedes y amigos.

La datación más aceptada de la casa corresponde a la época nazarí, aunque algunos expertos la sitúan en el siglo XIII y por tanto más enraizada con la tradición almohade, mientras que otros apuntan a finales del siglo XV y que durante el siglo XVI sufriera importantes modificaciones. Los restos arqueológicos de la Casa de los Amigos se distribuyen en torno a dos patios a diferente nivel, en una estructura de vivienda semejante a las casas nazarís de la Alhambra.

Entrada

La entrada se encuentra en el muro meridional, desde una calle empedrada en pendiente que, además, comunicaba el callejón del hammam con las huertas intermedias del Generalife. En época medieval, el Generalife tenía al menos cuatro huertas y la residencia era un palacio al que el visir Ibn al-Yayyab llamó la Casa Real de la Felicidad. La relación entre la Alhambra y esta almunia ha sido siempre estrecha, de tal manera que no se entienda la evolución de la una sin el complemento de la otra.