El músico argentino Andrés Calamaro
El músico argentino Andrés Calamaro - THOMAS CANET
España, camisa blanca

Andrés Calamaro: «El Rey Felipe no es responsable de la Conquista»

El cantante argentino se somete al cuestionario veraniego de Salvador Sostres

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No me creo que le guste la vacación.

Los músicos no sabemos tomar vacaciones. La mayoría trabajamos en verano. No tienen sentido las vacaciones para un músico, a menos que esté divorciado y quiera llevarse a los hijos a Disney.

Usted canta como Maradona.

Respeto mucho las habilidades extraordinarias de los campeones. Mi estilo es aprovechar la escasez de recursos. Puedo parar y templar. Dudo que tenga acceso a la expresión de Maradona o Morante de la Puebla.

Arturo Pérez-Reverte: «Nunca habíamos sido menos libres».

Son formas de verlo y no le llevaría la contraria a Arturo en nada. El sistema mundial es rígido, el mundo se gobierna para la supervivencia opulenta de muy pocos. Y la computadora portátil es un invento reciente que va a traer consecuencias a la conducta humana. Es el ruido de otras cadenas.

Las nuevas tiranías: feminismo, corrección política.

Una intolerancia siempre se parece un poco a otra intolerancia hasta que terminan pareciéndose demasiado. Creo en la honestidad de las personas cuando no son manada.

Meterse en política.

Con el talento y las canciones no hacemos nada, la música que existe es la próxima, la de las canciones que todavía no cantamos. Mi posición frente al delito es el principio de mi ideario político y se conecta con operaciones de la izquierda que nos previene de escenarios coloniales duros. La política es un episodio estético e intelectual.

Le quiere la izquierda y la derecha.

Un cantante popular está condenado a ser transversal y si presumimos de universales entonces no tenemos una única bandera. Vivo solo y tengo como norma no discutir de política conmigo mismo.

«Estadio Azteca».

Esta canción la escribimos con mi amigo Marcelo, es militante y memorioso. Pero nunca le pedí explicaciones para «cerrar» mis posibles teorías. Supongo que son cosas que pasan cuando se mezcla la letra con la música. Hicimos «Estadio Azteca» sabiendo que la música era cómplice de la letra. La letra suena en la fricción de la melodía con la armonía. Siempre y en todos los casos.

«Sin un beso, ni un abrazo, mejor hubiera sido despedirte con un balazo».

Estadísticamente es tan probable encontrarse con un balazo que «con un beso y un abrazo», si contemplamos al grueso de la población mundial. Es una muerte rápida. No tenemos un solo corazón, se exagera la importancia de las cuestiones sentimentales. No le encuentro gracia a los chistes, pero este verso me parece chistoso.

«A mí me gustan los toros. Y acá comemos mucha carne, así que todo bien, ¿no?».

Dije eso hace 15 años, cuando no suponíamos que la dieta vegetariana estaba por convertirse en «una lucha por la equivalencia absoluta de todas las especies vivientes con sistema nervioso». En Mataderos faenamos a miles de animales por día y sin leer El Cossio. Un razonamiento en sus cabales contempla las estadísticas o la Ley. La actividad agropecuaria es estadísticamente letal pero perfectamente legal. Seis mil toros son mil veces más que una corrida de toros. Además, con los cadáveres, hacemos otro espectáculo placentero: la gastronomía.

«Qué Argentina voy a encontrar. No lo sé».

No se da usted una idea de lo que puede cambiar mi país en dos meses: a veces en dos días. Sigo digiriendo la nueva Argentina de anoche, mientras tanto la moneda se devalúa un 25%. Toda la economía social se cae. En Argentina no sentimos la crisis financiera global del 2008 porque soliviantamos –a la baja– crisis importantes cada tres semanas. Tampoco me pida que le explique cómo aguantamos.

España desde Argentina.

Es difícil ver el mundo desde Buenos Aires. Cuando vuelvo a la Argentina, el resto del mundo desaparece. Para los argentinos que no vieron un euro en su vida, España es abstracta. Pero casi cualquiera puede analizar la estrategia de Valverde o los fichajes galácticos. Eso somos, cosas que puedan verse en la televisión global. En nuestro país no se celebra un censo desde hace diez años, no sabemos ni quiénes somos ni cuántos.

¿España tiene que pedir perdón por el Descubrimiento?

No lo creo. Que pidan perdón las religiones o en Silicon Valley. Los españoles no son responsables de la Conquista, el Rey Felipe tampoco.

Ingenuidad, cinismo.

No llego a componer desde la ingenuidad, antes ya me había curtido el cuero. La tragedia en mis canciones es cinismo, soy yo riéndome de mí mismo.