Arturo Fernández durante una entrevista a ABC - RAÚL DOBLADO / Vídeo: EuropaPress

Arturo Fernández, el galán que conquistó al público

El actor ha muerto a los 90 años de edad tras participar en más de cien películas

MadridActualizado:

Arturo Fernández (1929 - 2019) ha muerto hoy a los 90 años de edad. Ha sido uno de los indiscutibles grandes galanes del teatro y del cine en España. Natural de Gijón, nació el 21 de febrero de 1929, siendo el hijo único de una familia humilde. A consecuencia del estallido de la Guerra Civil en España, su familia se desmembró, teniendo su padre que huir por ser anarquista. A su juventud, Arturo Fernández se dedicó a múltiples profesiones para sortear el hambre de la posguerra. Entre las más destacadas, se convirtió en boxeador bajo el apodo de «El tigre del Piles».

Ya en 1950 se traslada a Madrid, siguiendo a una mujer diez años mayor y casada. Una vez en la madrileña Estación del Norte, y sin saber cómo ganarse la vida, Arturo Fernández se hospedó en un hostal. Por aquél entonces su vocación no pasaba ni por las tablas ni por el celuloide. Sin embargo, para poder tener algún sustento, le llegaron ecos de que podría participar en el séptimo arte como figurante. Poco a poco, empieza a ganar protagonismo dando voz a pequeños personajes. Sus primeros pinos en el cine los dio de la mano de Rafael Gil, en cintas como «La señora de Fátima» (1951), «La guerra de Dios» (1953) o «El beso de Judas» (1954).

Sus inicios en el teatro

Poco después decidió dar el salto al mundo de las tablas, de la mano del denominado Teatro de Cámara y Ensayo. En un primer momento lo hizo bajo la dirección de Modesto Higueras, pero después se incorporó a la compañía de Conchita Montes y, posteriormente, a la de Rafael Rivelles.

Con una formación más sólida como intérprete, regresó al cine en sus primeros papeles principales, de la mano de Julio Coll. Primero, en «Distrito Quinto» (1957) y «Un vaso de whisky» (1958). Fue tras estos dos papeles cuando la agenda de Arturo Fernández se desbordó por completo y llegó a participar, hasta 1970, en decenas de películas. «La casa de Troya» (1959), «La viudita naviera» (1963), «Tocata y fuga de Lolita» (1974) y la comedia «La tonta del bote» (1970), con la que Lina Morgan saltó a la fama contaron con al actor en sus papeles protagonistas.

La llegada de «El galán»

Trabajo tras trabajo, Arturo Fernández fue creándose su papel más característico: el galán cínico y conquistador con el que enamoró a su público hasta el día de su muerte. Entre las obras teatrales más importantes destacan «La herencia» (1951), «Un hombre y una mujer» (1961), «Dulce pájaro de juventud» (1962), «La tercera palabra» (1966), «La playa vacía» (1970), «La segunda oportunidad» (1985), «Mejor en octubre» (1994), «Esmoquin» (2001) y «Esmoquin 2» (2003), «La montaña rusa» (2008) y «Los hombres no mienten» (2012).

A medida que se baña en los aplausos en los teatros, su participación en el cine se reduce, pero de nuevo vuelve a saltar a la primera fila nacional de la mano de Miguel Hermoso en 1983, cuando protagoniza la cinta «Truhanes». Es tal el éxito de la película que, diez años después, se convirtió en una serie emitida en Telecinco entre 1993 y 1994. Además, su gran papel en televisión lo tuvo de la mano de Lola Herrera en Antena 3 con «La casa de los líos». De nuevo, en 2007, tuvo la oportunidad de regresar a la pequeña pantalla con Televisión Española y «Como el perro y el gato». Su última obra ha sido «Alta seducción», que ha tenido lugar en el Teatro Amaya, de Madrid, y que tuvo que ser suspendida a consecuencia de sus problemas de salud.

Vida llena de premios profesionales y personales

Entre los premios que ha cosechado a lo largo de su dilatada carrera, destacan la Medalla del Círculo de Escritores Cinematográficos como Mejor actor en 1983 por su papel en «Truhanes», el Premio Nacional de Teatro «Pepe Isbert» (2003), dos Micrófonos de Oro (2003 y 2011), Premio La Casa del Actor (2013), la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo (2013), la Medalla de honor del Círculo de Escritores Cinematográficos (2015) y, su último galardón recogido en vida, el Butaca de Oro en 2017.

A nivel personal, su primer gran amor lo vivió de la mano de María Isabel Sensat Marqués, con quien contrajo matrimonio en 1967. Fruto del amor nacieron los tres hijos de la pareja: María Isabel, la mayor, nacida en el mismo año en el que se casaron, Arturo, el único varón, nacido en 1970, y María Dolores, «Boby», la pequeña de la familia, nacida en 1975. Sin embargo, el amor no duró demasiado, ya que tres años después del nacimiento de su última hija, en 1978, se divorciaron. Tan solo dos años después, en 1980, Arturo Fernández empezó a salir con la abogada Carmen Quesada, con la que ha estado emparejado hasta el día de su muerte.