El reparto de «La venganza de don Medo»
El reparto de «La venganza de don Medo»

Los descendientes de Muñoz Seca reviven «La venganza de don Mendo»

El Corral de Comedias de Almagro acoge mañana una función especial de este clásico español

Actualizado:

«...Y un juego vil / que no hay que jugarlo a ciegas, /pues juegas cien veces, mil... /y de las mil, ves febril /que o te pasas o no llegas. / Y el no llegar da dolor, /pues indica que mal tasas / y eres del otro deudor. /Mas ¡ay de ti si te pasas! /¡Si te pasas es peor!». Con estos versos, ya celebérrimos, explica el juego de las siete y media el protagonista de «La venganza de don Mendo», una de las obras más populares de nuestro teatro (y, junto a «Don Juan Tenorio», «Fuenteovejuna» y «La vida es sueño», una de las más representadas). Escrita por Pedro Muñoz Seca y estrenada en el teatro de la Comedia de Madrid en 1918, son innumerables las compañías, profesionales y de aficionados, que la han puesto en pie, y son miles los españoles que, en algún momento de sus vidas, la han representado (incluso el Rey Don Juan Carlos lo hizo durante sus años de academia militar).

Mañana, 4 de agosto, «La venganza de don Mendo» volverá a subir a escena, en esta ocasión en un escenario absolutamente emblemático: el Corral de Comedias de Almagro, en cuyas tablas todavía humean los espectáculos presentados en el Festival de Teatro Clásico. No será una representación más de la hilarante «Caricatura de tragedia en cuatro jornadas, escrita en verso, con algún ripio», como reza su subtítulo. La función correrá a cargo de la compañía Bendito Cariñena –nombre tomado de otro fragmento de la obra:«Fue el maldito Cariñena /que se apoderó de mí»–, que tiene una singularidad: en el grupo, totalmente amateur, figuran varios descendientes del autor; entre ellos Santiago y Borja Cardelús Muñoz Seca, Carmen Muñoz Seca o Jaime Ussía Muñoz Seca. Y también aparecen dos niños que son tataranietos del dramaturgo asesinado en 1936.

«Me apetece muchísimo esta función en el Corral –dice Canel Cárdenas, el director de la compañía y del espectáculo–. Ahí nace todo; ya sé que el teatro vio la luz en Grecia, pero lo que somos nosotros procede de los corrales de comedias». No será fácil, reconoce Cárdenas, meter a diecinueve personas en el pequeño escenario del Corral. «Hay momentos en que meto a mucha gente, porque es muy divertido, pero les tengo que aleccionar para que se den cuenta de que tienen que caber todos y que se les tiene que ver a todos».

El origen

El origen del proyecto se remonta, dice Canel Cárdenas, a varias décadas atrás, cuando algunos de los que hoy forman el elenco de actores intentó, con escaso éxito, poner en pie «La venganza de don Mendo». «Hace dos años lo retomaron, pero con escasa disciplina. Una de las actrices le pidió ayuda para que pusiera un poco de orden, y así fue como entró en contacto con la compañía... Y como se quedó en ella. «No soy un experto en el teatro, pero hay una serie de reglas básicas que nadie les había enseñado y que yo llevé a la función». Disciplina e ilusión, concluye Cárdenas, son los dos ingredientes que han hecho crecer el proyecto hasta llegar al punto donde se encuentra ahora. «Nosotros tenemos que ofrecer calidad –tiene claro el director, y así se lo ha dicho a los actores–. No puede salir un personaje y saludar a su nieto, que está en la cuarta fila. Somos un grupo amateur, pero tenemos que trabajar con mentalidad profesional».

El debut de esta compañía, que ensaya todos los lunes en la parroquia del Pilar, de Madrid, se produjo en el colegio Chamberí, de los hermanos Maristas. Funciones en Griñón y La Granja preceden a Almagro; pero la lista sigue. Enumera Cárdenas: «Vamos en septiembre a Las Arenas; en octubre actuamos en la Universidad Francisco de Vitoria aquí, en Madrid; en noviembre vamos al Puerto de Santa María; a Cartagena en enero, a Sevilla en febrero y a Lugo en marzo».

El plan B

Uno de los problemas es mantener el reparto, dado su carácter aficionado y el ajuste de los calendarios de todos. Cárdenas tiene para ello un plan B: «Por ejemplo, uno de los actores se sabe todos los papeles, y yo le puedo decir que en quince días se prepare cualquier personaje si alguno de los actores no puede venir».

Espera Cárdenas que el proyecto pueda crecer sin ayudas. Pero para ello hay que «profesionalizarlo». «No tenemos página web, por ejemplo, ni departamento de comunicación... Estamos estudiando la posibilidad de hacer un crowdfunding. Pero esto no tiene más intención que hacérselo pasar bien al público y, de paso, pasárnoslo bien nosotros. Jugamos, claro, que el texto es una bomba», remata.