Fachada del Palacio de Liria
Fachada del Palacio de Liria

El Palacio de Liria será un museo que podrá visitarse todos los días

Se trata del gran palacio propiedad de la Casa de Alba, situado entre las calles madrileñas de la Princesa y Alberto Aguilera. Para recorrerlo, habrá entrada de pago aunque se mantendrá, al menos, un día de gratuidad a la semana

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El imponente edificio erigido en el siglo XVIII en la calle Princesa se va a abrir al público. El Palacio de Liria, residencia de la Casa de Alba en Madrid, dejará al descubierto sus secretos convirtiéndose en un museo más de la capital.

Así, el Palacio de Liria estará abierto todos los días a visitas como «casa habitada» y habrá entrada de pago, aunque se mantendrá al menos un día de gratuidad a la semana, tal y como se establece para los Bienes de Interés Cultural (BIC), según han confirmado a EP desde la Fundación Casa de Alba.

Con su nueva inauguración, se acabarán las largas listas de espera, que llegaban a los dos años. La fecha de apertura se dará a conocer en boca del propio duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart Martínez de Irujo, según ha recogido «El País». Hasta entonces, las visitas continuarán siendo gratuitas durante las mañanas de los viernes, de 10.00 a 12.00 horas, en turnos de 16 personas.

Las obras de acondicionamiento de su interior ya han comenzado para mejorar las taquillas y abrir una tienda que la familia pretende que esté lista antes de verano. El Palacio continuará siendo habitado por los Alba, por lo que se controlará el aforo de las visitas. Aunque se podrá recorrer con libertad la planta baja y las estancias de la primera, la segunda quedará vetada al público y seguirá siendo privada.

Muros impregnados de historia

El Palacio de Liria es el gran palacio propiedad de la Casa de Alba en la capital de España. Situado entre las calle de la Princesa y de Alberto Aguilera, fue construido en 1773 por orden del III duque de Berwick y III duque de Liria, Jacobo Fitz-James Stuart. Denominado como «el hermano pequeño del Palacio Real», pues en su época fue considerada como la mejor mansión de la aristocracia madrileña, solo es superado en majestuosidad por este.

Construido por Ventura Rodríguez, entre otros arquitectos, sufrió las consecuencias de la guerra en 1936. Su interior quedó reducido a cenizas, únicamente quedando en pie sus cuatro fachadas. Para proteger todas las joyas del palacio, gran parte de la colección fue sacada de inmediato y puesta a salvo en la Embajada británica, el Museo del Prado y el Banco de España. También se salvaron el archivo histórico y las pinturas de Sert en la capilla.

Más tarde, tras las grandes pérdidas, la Duquesa Doña Cayetana Fitz-James Stuart y Silva junto a su marido Don Luis Martínez de Irujo se esforzaron para llevar a cabo su reconstrucción. Así, Manuel Canyes fue el arquitecto que levantó de nuevo el majestuoso Palacio de Liria guiándose por los planos de Sir Edwin Lutyens.

En la última década se han invertido unos dos millones de euros para el mantenimiento y restauración de una colección de la que fue testigo ABC. Entrar en él supone adentrarse en la propia Historia de España.

Los tesoros que guarda Liria

Con una de las colecciones de arte privadas más importante del mundo, el Palacio de Liria esconde pinturas, esculturas o tapices de gran valor artístico.

Retrato de Fernando Álvarez de Toledo, III duque de Alba, de Tiziano
Retrato de Fernando Álvarez de Toledo, III duque de Alba, de Tiziano- Fundación Casa de Alba

Entre las piezas más destacadas, sobresale una galería de retratos de todos los duques de Alba que han ido pasando por el palacio. Han sido pintados por grandes maestros como Christoph Amberger, Tiziano, Louis-Michel van Loo, Mengs, Goya, Federico de Madrazo, Joaquín Sorolla o Daniel Vázquez Díaz.

Los cuadros más célebres son el Retrato del Gran duque de Alba, de Tiziano, y el de La duquesa Cayetana con vestido blanco, de Goya. Su gran pinacoteca incluye también numerosas obras italianas. El repertorio de los siglos XV y XVI es inusual en colecciones españolas. Algunas de ellas son La Virgen de la granada atribuida a Fra Angelico, Alegoría de la Verdad de Francesco Furini, La expulsión del Paraíso de Andrea Vaccaro y ejemplos de Elisabetta Sirani, Carlo Maratta, Francesco Guardi y Giovanni Pannini.

Además, destacan las esculturas como la que se encuentra en el Salón de Goya: el busto de la duquesa de Alba. Muchos de estos tesoros ya se expusieron en el espacio CentroCentro del Ayuntamiento de Madrid.

Salón de Goya
Salón de Goya - MATÍAS NIETO