Pedro García Cuartango, fotografiado en su casa de Madrid
Pedro García Cuartango, fotografiado en su casa de Madrid - MATÍAS NIETO

Pedro García Cuartango, premio de periodismo Raúl del Pozo

El columnista de ABC recibe el galardón, creado por el escritor Arturo Pérez-Reverte

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La experiencia y el talento no mitigan la timidez ante los focos de Pedro García Cuartango, columnista de ABC y nuevo premio de periodismo Raúl del Pozo, un galardón que recibió ayer en la mítica taberna madrileña Casa Paco. «Me da mucho apuro», dice como disculpándose ante el reconocimiento. «Es un premio que tiene un enorme valor para mí, porque me lo dan mis compañeros, personas a las que admiro. Es un premios de periodistas para periodistas», continúa.

La distinción le llega a un columnista atípico, de esos que utilizan su espacio en el periódico para recordar, para sacarle brillo al pasado. Él, humilde, dice que escribe sobre la vida cotidiana, sobre los sentimientos. Desde fuera, sin embargo, ven más calado en sus palabras. «Ha creado un mundo propio con una gran intimidad, con mucha memoria, con muchas lecturas, con mucha nostalgia. La suya es una columna muy atractiva», explica su compañero David Gistau, también articulista de este diario.

En la misma línea opina Ignacio Camacho, columnista de ABC y miembro del jurado. «Pedro García Cuartango es la serenidad del columnismo. La pausa en medio del ruido. La reflexión sensata, sosegada, culta, honda. Filosófica. Y profundamente independiente. En medio de toda la algarabía mediática y política, Pedro se sienta con un libro bajo un árbol (a veces literalmente) y medita», subraya.

Periodismo literario

Meditando, Cuartango escribe esas columnas que hablan del olor del membrillo de la infancia (que no es el de hoy) o recuperan los pensamientos de los filósofos a los que admira. Él, otra vez modesto, dice que tan solo quiere seguir la estela del periodismo literario, ese que cultivaron en ABC figuras como Azorín, Baroja, Pardo Bazán o Camba. «Aunque yo no me puedo comparar con ellos», remata entre risas.

De alguna manera, este galardón responde a ese empeño por diferenciarse, por construir su propio camino, por ser capaz de reflexionar de manera pausada en los tiempos de Twitter y la instantaneidad. «Distinguimos a aquellos que escriben y que se mojan y que lo han hecho durante muchos años, dando una opinión solvente, que forman el tuétano más respetable de los periódicos españoles. Su opinión no siempre es grata de entregar, ni cómoda de publicar, sobre todo en los tiempos de las redes sociales y los linchamientos instantáneos», afirma Arturo Pérez-Reverte, creador de este premio que no tiene dotación ecómica y cuyo principal valor es la celebración del periodismo y el análisis.