El cantante estadounidense Iggy Pop, durante su actuación este jueves en la primera jornada del Mad Cool 2019
El cantante estadounidense Iggy Pop, durante su actuación este jueves en la primera jornada del Mad Cool 2019 - EFE

MAD COOL 2019Primera jornada de Mad Cool: Los triunfos de Iggy Pop, Bon Iver y Noel Gallagher

Iggy Pop triunfó en una segunda jornada que también vio brillar a Bon Iver y Noel Gallagher

Actualizado:

Más gente que en la «welcome party» de Rosalía, y mucho, mucho más calor. Así podía resumirse la estampa que ofrecía el festival Mad Cool ayer, antes de que arrancaran las andanadas potentes del día. Afortunadamente no hubo colapsos en los accesos, porque literalmente hubiera habido muchos caídos en combate.

La jornada empezó fuerte con el pitote que montó en uno de los escenarios pequeños Nao, una londinense que combina electrónica, funk y R&B con mucho tacto para la diversión. Otro de los primeros artistas que actuó ayer fue Lewis Capaldi, que unas horas antes se había enzarzado en una pequeña trifulca con el cabeza de cartel de la noche, Noel Gallagher. Todo por redes sociales, claro: el ex Oasis le llamó «Chewbacca» y Capaldi respondió con un meme en el que aparecía «disfrazado» como el copiloto de Han Solo. Incluso el «community manager» del Mad Cool trató de mediar con sentido del humor, pero no sabemos cómo acabó todo, ni qué habrá pasado si llegaron a cruzarse anoche.

Muchachito Bombo Infierno dio el concierto sorpresa del día en el escenario VibraMahou, y poco después entró en escena una de las perlitas de la jornada, la one-woman-band Tash Sultana, una artista australiana que ofreció un show basado en loops y guitarras bastante sorprendente, pero no del todo compacto. Y mientras por el escenario Mondosonoro desfilaban Gentleman Clef, Sheafs y Kokoshca, el escenario Madrid te Abraza comenzó a recibir a miles de fans de Ms. Lauryn Hill, quien, tras una incomprensiblemente larga sesión de DJ previa, hizo bastante poco, aunque dejó caer su mítica versión de «Killing me softly».

El punk-rock estallaba ya en el Escenario Comunidad de Madrid con el gran Iggy Pop, que acabó como inesperado triunfador de la jornada. El de Detroit, como siempre a pecho descubierto, hizo lo que mejor sabe hacer: el cabra. Pero en el mejor sentido posible, animando con bombas como «The Passenger» o «Lust for life» un cotarro quizá demasiado tranquilo el resto del tiempo. El sucio y sudoroso rock’n’roll en manos de un héroe como este sexagenario cascado aún sigue arreglándolo todo.

Después fue el turno de Bon Iver, que hizo coincidir su llegada a Mad Cool con el lanzamiento de dos canciones nuevas y el anuncio de su próximo disco para el 30 de agosto. Y también fue el turno de alguna discusión entre los «festivaleros» más charlatanes y los que querían escuchar con nitidez al de Wisconsin, que como en sus anteriores visitas a nuestro país, estuvo fantástico. Elegante, preciso y suntuoso.

Los más rockeros del lugar, los que más habían botado con Iggy, se quedaron en su sitio para ver a Perry Farrell, el inefable líder de Jane’s Addiction que actuaba en el mismo escenario. Pero la otros acudieron a la llamada de Noel Gallagher, que pasada la medianoche hizo funcionar su maquinaria con una elegancia distinta, pero mucho más euforizante que la de Bon Iver para la mayoría de los 47.500 asistentes que llenaban Valdebebas.

Vampire Weekend, The Hives y The Chemical Brothers desataron las últimas tracas finales de la primera jornada de un Mad Cool 2019 que, en general, está teniendo cosas buenas (accesos sin colas demenciales, barras razonablemente rápidas, aseos bien cuidados…) y cosas criticables. Como la marabunta de «stands» de todo tipo de marcas que crece a cada paso dentro del recinto. Un exceso que genera visiones surrealistas como la del «espacio quinqui», cuando no hay nada menos quinqui que un puesto patrocinado por una gran empresa. Pero eso no importa porque hay muchos, muchísimos «madcoolers» a los que les va más la verbena festivalera que la música en sí misma.