Axl Rose, durante su actuación anoche en Lisboa
Axl Rose, durante su actuación anoche en Lisboa - AFP

Axl Rose aguanta el tipo con AC/DC

Cantó sentado en una silla de ruedas por una fractura en el pie, pero su voz se adaptó bien al repertorio de la mítica banda australiana

Corresponsal en LisboaActualizado:

La lluvia tuvo piedad y remitió en Lisboa justo cuando AC/DC salió al escenario en la noche del sábado 7 de mayo. Todas las miradas estaban puestas en Axl Rose, sustituto de Brian Johnson al micrófono. La polémica por semejante cambio quedó atrás en cuanto se apagaron las luces y las 30.000 almas congregadas en el Paseo Marítimo de Algés se apercibieron de que la historia del rock llamaba a sus puertas.

No había margen. Todo o nada. O ingresar en los anales de la banda australiana o naufragar sin paliativos. Axl no dudó en hacer frente al envite, pero sus limitaciones a estas alturas quedaron en evidencia. Primero porque no se ha recuperado del todo de la fractura en un pie y se permitió estrenar su propio trono para poder cantar sentado.

De paso, resultaba menos patente que cada cierto tiempo le viene bien una dosis de oxígeno después de tantos excesos. La descarga de decibelios arrancó con «In Rock we trust», sobre imágenes de una hipotética llegada de AC/DC a la luna, y «Shoot to thrill», dos de los clásicos que atronaron como la apisonadora.

Tormenta eléctrica

Nadie puede decir que Axl se arrastró para mantener el tono vocal. Su adaptación encajó en la locomotora del incombustible Angus Young, sólo que resultó un poco raro verle tanto tiempo con la pierna en alto. La tormenta eléctrica se sucedía como un guión automatizado. Y sí, llegó «Back in black», cómo no. También obsequiaron al público portugués (con cientos de españoles en la explanada antes del concierto de Sevilla) a través de una insólita recuperación de «Riff raff», fuera de su repertorio desde 1979.

El «boogie-hard-rock» de AC/DC no ha sufrido ningún bajón y los que se rasgaron las vestiduras por el desembarco de Mr. Rose tuvieron que tragarse sus prejuicios. Porque Axl lucía como la megaestrella que es en el juego de tronos al que se abandonó. No va más.