Agustín Ibarrola: «Hay una presión tremenda del nacionalismo vasco para que España sea el otro nacionalismo»
El artista vasco Agustín Ibarrola - efe

Agustín Ibarrola: «Hay una presión tremenda del nacionalismo vasco para que España sea el otro nacionalismo»

El artista vasco ha presentado en Segovia su exposición «Ibarrola en libertad», que se exhibirá en el marco del Hay Festival

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El artista Agustín Ibarrola ha advertido de la «tremenda presión» que existe por parte del nacionalismo vasco para que España se convierta en el «otro nacionalismo» que se opone a él, lo que en su opinión crea situaciones de ignorancia y represión.

El pintor y escultor vasco, quien ha presentado este lunes en Segovia su exposición Ibarrola en libertad, que se exhibirá en el marco del Hay Festival, ha incidido en que España se entiende desde la óptica nacionalista como otro «nacionalismo antinacionalismo».

Ibarrola ha reconocido que como vasco sigue teniendo mucha carencia de relaciones con el resto de comunidades autónomas y ha recordado su deseo por conectar al país a través de la cultura, una ambición que en los años 50 le llevó a viajar junto con el poeta Blas de Otero y el pintor Isamel Fidalgo a Castilla, entrando por León en ferrocarril, medio de transporte en el que llegaban los trabajadores de toda España al mundo industrial.

En esa época, ha relatado, sabían de oídas que en algunos lugares del país había buenos artistas y comenzó entonces un esfuerzo por relacionarse con el mundo de la cultura, que estaba «absolutamente desarticulado» en el conjunto nacional salvo en el ámbito oficial, donde «la gente progre e inquieta de la época no tenía nada que aprender ni decir».

Ibarrola, fundador del Equipo 57, agrupación artística de carácter neorracionalista y experimental que revolucionó el clima de las artes plásticas españolas en los 50 y los 60, ha señalado que entre ellos circulaba entonces la idea de que España permanecía «invertebrada». «No sabíamos qué era, fue un imperio, pasó a ser una España que en realidad estaba hecha muy por arriba, pero que no había vivido los procesos democráticos para convertir al país en un estado de derecho, con participación de todas las gentes diversas y todas las manifestaciones culturales tan ricas y amplias que producía el conjunto de los españoles», ha subrayado.

Para este artista, también fundador de la plataforma ¡Basta Ya! y del Foro de Ermua y muy implicado en la lucha contra el terrorismo de ETA en el País Vasco, esto sigue siendo un «problema» en España, a cuyos ciudadanos se acusa de ser también nacionalistas contrarios al movimiento separatista vasco.

El autor ha aludido asimismo a las amenazas que los artistas sufren en la actualidad a la hora de expresar su arte, que según ha advertido ha pasado a ser una industria muy productiva para que muchas ciudades se conviertan en núcleos de desarrollo económico a través del turismo, del propio prestigio de la ciudad que necesita ser ampliada, no sólo en forma de museos sino también de construcciones, con muchos servicios.

Ibarrola, conocido por sus decoraciones pictóricas en árboles, como el Bosque de Oma o el Bosque Encantado de Salamanca, ha apuntado como otra de las amenazas el que las instituciones «privilegien» a autores «momificados» que pintan igual a los primeros momentos en que tuvieron éxito y forjaron un nombre.

«En una época de los grandes cambios acelerados resulta que exigen que el artista tenga marca, o de país o individual, y que no se produzcan cambios sustanciales en su entidad personal. ¿Cómo es posible pedir al creador que no se mueva de su marca mientras el mundo cambia a toda velocidad?», se ha preguntado.

La exposición

Ibarrola en libertad, que podrá verse del 27 de septiembre al 7 de octubre en la Huerta de la calle del Marqués de Villena, en una finca de 4.000 metros del barrio de San Marcos, reúne más de 30 piezas, la mayoría esculturas de traviesas de vías férreas pintadas y talladas. En la muestra se incluyen tres obras monumentales que forman parte de un conjunto homenaje al municipio de Reinosa con el que el artista pretende unir el área industrial con la parte histórica.

Según ha destacado el propio Ibarrola, por primera vez en Segovia, este pueblo cántabro significa mucho porque ha sabido conservar la vieja industria siderometalúrgica «contra viento y marea». En cuanto a las traviesas, el escultor ha explicado que, al ponerlas en pie y ver las huellas de chapas y tornillos para atar la madera a los carriles, se dio cuenta de que un «tótem humano» le miraba.

Desde entonces, ha indicado, ha trabajado mucho con estos elementos, que denotan además el principio de su relación con los materiales y las personas, como la de aquel viaje en ferrocarril a León. La compañía Renfe, muy vinculada al artista, le donó las pesadas traviesas, que según ha asegurado le sitúan en el terreno de la historia del arte de todos los tiempos en cualquier lugar de la Tierra.

Se debe, ha dicho, al trabajo en materiales que ya han sido usados para mil cosas frente a las obras de los grandes maestros, en las que tuvo mucha importancia emplear el material más rico posible y difícil de encontrar para valorar, además de como obra de arte, los objetos que el hombre ha estado creando durante miles de años en la naturaleza y que refleja el mundo que él ha habitado. «El creador siempre ha estado respondiendo a su momento», ha apostillado Ibarrola, partidario del arte de vanguardia como vía máxima de expresión de libertad.

Félix Ortiz, organizador y productor de la exposición, quien ha acompañado al artista en la presentación de la muestra, ha informado de que ésta abrirá sus puertas de 12.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 20.00 horas. Podrá verse de forma gratuita. La inauguración tendrá lugar este viernes a las 18.30 horas con una debate sobre la escultura vasca en la Posguerra y los tres artistas pilares de la misma: Ibarrola, Chillida y Oteiza. Intervendrán la galerista Elvira González, el escritor Carlos Martínez Gorriarán e Ibarrola.