«Un soldado francés con un compañero de copas», dibujo de los últimos años de Goya
«Un soldado francés con un compañero de copas», dibujo de los últimos años de Goya - efe

Vendido por más de un millón de euros un dibujo de los últimos álbumes de Goya

La obra, realizada cuando el artista estaba en el exilio en Burdeos, fue adquirida por un comprador anónimo en Londres

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Un dibujo de los últimos años de Francisco de Goya se ha vendido en una subasta en Londres por 725.000 libras (1.015.000 euros), dentro del precio estimado, según ha informado Sotheby's.

El dibujo, titulado «A french soldier with a drinking companion» (Un soldado francés con un compañero de copas), tenía un precio estimado de entre 600.000 y 800.000 libras (entre 840.000 y 1.120.000 euros), y fue adquirido por un comprador anónimo.

Se trata de una obra de la última etapa de Goya, un momento en el que expresó su visión artística extraordinaria a través de la creación de poderosos dibujos muy personales. El dibujo pertenece a uno de los dos últimos álbumes privados del artista, ahora conocidos como «Álbumes de Burdeos I y II», que contienen algunos de las más importantes y extraordinarias obras de Goya.

En estos dibujos el artista no solo trataba escenas terroríficas y dramáticas, sino también divertidas y tiernas o, como en el dibujo subastado, representaciones de acontecimientos enigmáticos, de los cuales el contenido satírico o crítico está en el ojo de espectador. Los protagonistas de la escena son un soldado francés de la Guardia Imperial borracho, con una expresión perdida en sus ojos, y un compañero, que parece ser el que controla la situación, tratando de sacar provecho de su compañero de copas.

Como suele ocurrir en los dibujos más expresivos de Goya pertenecientes a este último período, el despliegue hábil de zonas de luz intensa, emergiendo de manera espectacular desde la oscuridad, realza la importancia y el patetismo de la escena.

Realizado cuando el artista estaba en el exilio en Burdeos, entre su llegada allí en otoño de 1824 y su muerte cuatro años más tarde, en opinión de Gregory Rubinstein, especialista de pintura antigua de Sotheby's, se trata de «una verdadera obra excepcional del artista de su última etapa». El dibujo fue subastado por última vez en 1869 y, desde entonces, ha permanecido en colecciones privadas en Francia y Suiza.